Perfiles

Escuchar y… ¡matar los estereotipos!

Karina Le Gallo

Europa y Sudamérica se conocen poco más allá de unos estereotipos. Algunos de esos arquetipos están casi tan viejos como la conquista española y ya en la época de los medios de comunicaciones del siglo XXI y de las migraciones tenemos miles de posibilidades para investigar las verdades. La voz sudamericana de hoy es la de Daniella, una mujer chilena que llegó a Inglaterra hace un año para estudiar sociología en la Universidad de Goldsmiths, en Londres.

¿Qué esperabas de Europa?

Más que de Europa, me esperaba algo de Londres. No tengo una sola Europa en la cabeza, tengo varias. Europa estaba “allá”, siempre estudié en el colegio más de historia europea que la historia de América. Europa era entonces algo importante que pasaba en un lugar lejos de mí. Luego, antes de viajar a Londres, esperaba una ciudad multicultural, más bien como Nueva York. Londres resultó ser el triple de multicultural. Eso no estaba en mi imaginación. Esperaba mucha gente rubia de ojos claros, que no es común en Chile. Esperaba alto estándar en todo. Esperaba civilización. En Chile existe la idea de “esto (refiriéndose a algo malo) no pasaría en Europa”. Esperaba mucho más movimiento social y conciencia política. Esperaba lluvia, frío, cielo gris. Pero no tan gris.

¿Hoy te parece Europa más ordenada, organizada, moderna que Sudamérica o no?

Yo voy a hablar de Chile y de Santiago porque es lo que conozco. Hay una estructura de asociaciones, que lo latinoamericano es lo desordenado, lo que no funciona, lo que no tiene horario, lo anárquico… Hay como un arquetipo que siento construido por la literatura, por ejemplo el realismo mágico de G.G. Márquez y por otro lado por cómo te ve el de fuera y hemos desarrollado una autodefinición siempre en comparación a algo y una comparación que siempre te deja a ti como un inferior.

Bueno, obviamente tiene una génesis que es la conquista, el serconquistado como si tú no hubieras existido antes, y luego relaciones jerárquicas con los colonizadores, donde el tema de quién es superior y la legitimación de esa superioridad está dada por venir de Europa y el desprecio por lo que existía antes.

Entonces siento que esa mirada todavía está inherente, incluso hoy, y que hay un imaginario que idealiza lo europeo y menosprecia lo latinoamericano. Creo que Chile es un caso muy especial, que yo podría decir que funciona igual; o sea que yo no veo que haya gente más puntual, no veo que los transportes funcionen mejor, creo que el servicio en los restaurantes en Santiago funciona mucho mejor…O sea que me ha impresionado por qué hemos construido este arquetipo que nos esta perjudicando a nosotros, por qué siempre estamos pensando que hay algo que nos falta, que estamos lejos, que no estamos al día… por qué nuestro referente está demasiado lejos.

¿Es eso un pensamiento común en Sudamérica?

Creo que es un pensamiento chileno y no sé cómo funciona en otros países. Hubo un caso muy interesante, no me acuerdo exactamente en qué año, se presentó una exposición de marketing en España y cada país tenía que llevar una imagen y Chile llevo un iceberg , un pedazo de hielo, y dentro de las cosas que se dijeron en ese momento era que además de que querían representar la naturaleza austral era una manera de disociarse de lo latinoamericano como lo caliente, lo caluroso y aparentar una imagen más fría, más racional, más europea y eso les gustaba mucho a los empresarios, ¡porque les daba una imagen de mayor seriedad! Es una cosa muy loca eso. Siempre esa obsesión para demostrar a los europeos que Chile no es como el resto de Latinoamérica y que somos locutores equivalentes.

¿Venir a estudiar a Europa es sinónimo de éxito?

A mi me pasa todo lo contrario, que mientras más estoy acá más me doy cuenta que en verdad da lo mismo, lo que uno aprende está en la experiencia del viaje no tanto en el sitio donde uno está. Venirse a estudiar a Europa genera un aura de prestigio que es totalmente construida por expectativas. Hay cosas innegables, como que estamos en una sociedad rica, Esa biblioteca es impensable en Santiago, Los recursos que tienen las universidades… Hay más recursos para todo, todo funciona porque hay dinero. Y el dinero genera voluntad, capacidades, articula cosas…

¿Te has sentido ‘rara’ alguna vez en Londres?

Llevo un año y un mes en Londres y me demoré un año en sentirme bien, en sentirme parte del sitio. Al principio no me reconocía en la fauna social, no veía a nadie que se me pareciera, Acá hay mucha África, Asia, Europa, pero muy poca Suramérica. Mis caras conocidas, la moda, no las veía en ninguna parte y me sentía rara… ¡Yo soy muy sensible, creo que exagero todo! Pero por un lado yo no sabía cómo me miraban; yo venía de una sociedad donde sabía muy bien cuál era mi posición en el grupo, sabía que como me vestía de una manera, la gente esperaba tal cosa de mí y no otra, sobre todo en Chile, porque es una sociedad muy homogénea y clasista.

Entonces no pertenecía, no participaba en los códigos del grupo y eso me generó una confusión que demoré mucho tiempo en aclarar. Tampoco podía clasificar a la gente y la verdad es que me dio una libertad enorme y ¡no quiero volver a clasificar a la gente! ¡Es la experiencia del viaje! El recurso está entonces en tu presente no en tu tradición familial, en el sitio donde vives. Eso te hace más generoso porque genera una distancia con tu propia posición. Me ha hecho tener más solidaridad y entender que todo son posiciones.

Aparte que ahora vivo en una pieza que no tiene baño y sé que eso no tiene nada que ver conmigo… Por venir de clase alta la expectativa era que yo tuviera que comprarme una casa y tuviera un auto… Ahora la idea de comprarme un auto está muy lejana y hace que ahora mire todo con cierta ironía… Otra cosa es que me di cuenta de lo poco que hablan mis amigos de su familia y yo siempre hablo de mi familia, mi familia es parte de mí.

Me han impresionado mucho las relaciones de las personas con su familia. Para mí es natural preguntar: ¿Cómo estás tú? ¿Cómo está tu mamá? ¿Cómo está tu hermano? Y a veces contestan: “Pues no sé, hace como un año que no la veo”. ¡Yo hablo con mi mama muy a menudo, y todos los días con mi hermana! ¿Cómo serías si siempre hubieras vivido acá? Todo sería diferente, sabría mucho más de rock, tendría una visión menos política, menos idealista, me gustaría mas la moda, sabría vestirme bien…

¿Ser mujer en Londres es igual que en Santiago?

Creo que en Sudamérica está mucho más presente el tema de la mujer buena, la mujer que es como la virgen María, el arquetipo de la madre, la con quien se hace familia, a la mujer sexy no se le pide el matrimonio… Esa idea de la bondad y de la pureza no la veo acá, creo que acá esta mucho más sensualizada la mujer y hay más diversidad en la manera de ser mujer.

Si uno piensa en la mitología griega en todos los distintos tipos de mujer, estaba Athenea, Diana, Afrodita, Helena…. Acá las veo mucho más; en Chile sólo veo a Eva y Afrodita… En Chile, si tú no tienes familia, ¡fracasaste! Puedes elegir si entras al trabajo o no pero el tema de tu rol como la madre es lo primero. Cuando le decía a mi mamá “tal vez, no me caso..” ella lloraba. Hasta hace poco que le dije que me iba a casar, la apertura de Tal Vez No, era como “Fracasé como madre”! Tener un hogar es más importante que ser educada pero es la valoración por la dimensión afectiva que es lo que desaparece aquí, donde una puede ser muy educada pero muy sola…

¿Tienen los europeos un punto de vista estereotipado sobre sudamericanos?

Me pasó una vez. Yo suelo ser una persona muy puntual, una vez llegué tarde a una cita y la persona me dijo “eso es muy sudamericano” y me molestó mucho porque en Chile si le dices a alguien que no es puntual es una ofensa. Otra cosa que yo siento es que hay una especie de proyección de que con una persona sudamericana hay más espacio para la intimidad, por ejemplo mis compañeros en la universidad, sin ser amigos, me cuentan mucho de los problemas familiares y sé que no lo hacen entre ellos.

¿Hay algo que existe aquí y que te gustaría ver desarrollar en Sudamérica?

Lo que me ha impresionado positivamente acá es la cantidad de informaciones que te dan en todo tipo de situaciones o sea que cuando el metro tiene retraso te cuentan una historia, estás informado. La idea que tú mereces estar informado, que puedas reaccionar ante esa información me parece muy buena, es como un respeto al interlocutor … Creo que esto esta cambiando también en Chile…

¿Algo sudamericano que te gustaría ver desarrollar en la sociedad europea?

Bueno, una cosa muy rara: La expresividad. Corporal. Facial…En general los cuerpos les encuentro muy inexpresivos. Me doy cuenta que me gusta mucho que estén expresivos, que puedas leer al otro por cómo mueve la cara, que su cuerpo te hable… No me gusta que me digan
“nice to meet you”, cuando en verdad ni me miran a los ojos. En principio pensaba que me llevaba muy bien con la gente y después me di cuenta que no. Esas frases vacías, esas convenciones no me gustan…

¿Te imaginas pasar toda tu vida aca?

No estaría feliz… Primero porque ahora empecé a asociar la felicidad con la idea de verle la cara a mi hermana, mi familia…Bueno porque llevo poco acá y todavía conozco poca gente… También por el clima… Porque me gusta la comida, la cultura, la conozco, no creo que sea mejor pero es mi tribu….

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