En Foco, Mundo

La crisis política de Europa en el Sahara Occidental

El Sahara Occidental es la última colonia en África que se encuentra en vías de descolonización así estipulado por Naciones Unidas. Se encuentra en las costas del océano atlántico al noroeste de África.

Airy Sindik Mejía Lara

Al sur colinda con Mauritania, al norte con Marruecos y al este con Argelia. Su territorio es el desierto del Sahara y su capital es la ciudad de El Aaiún, que se encuentra en las cercanías del mar al norte del Sahara Occidental.

En el Sahara Occidental se encentran recursos naturales como el 85% del fosfato mundial, útil para la producción de agroquímicos, una de las industrias más devastadoras. Sin embargo no es el único recurso que contiene este territorio olvidado, también tiene petróleo, gas, el banco de peces más grande del mundo, las fosas de agua más ricas del norte de África.

Europa se ha beneficiado de estos recursos desde la autoproclamación como colonia española en 1885 y más claramente desde su poblamiento efectivo en 1934.  Años han pasado por este territorio y al pueblo Saharaui nadie a dejado de mentirle.

En la época del dictador Francisco Franco, previo al 17 y 18 de julio de 1936, cuando planeaba el golpe de estado contra la República española, él promete la independencia del pueblo Saharaui a cambio de su apoyo.

Engañados e ilusionados de su independencia realizan las primeras rebeliones contra los republicanos en las colonias africanas del Sahara Español, Ceuta Melilla y Tetuán, de donde salen posteriormente barcos apoyando a Franco. Ya en el poder el dictador olvida sus promesas, lo que se convierten en la primera traición.

En vísperas de la muerte de Franco se firman los acuerdos tripartitos de Madrid el 14 de Noviembre de 1975, vendiendo la administración del Sahara Occidental a Marruecos y Mauritania, la segunda traición.

En la transición de la dictadura de Francisco Franco a la llamada democracia en España, el rey Juan Carlos promete la independencia y nuevamente traiciona al pueblo Saharaui, la tercera traición. Felipe González el 14 de Noviembre de 1976, promete la independencia y en el poder traiciona por cuarta vez al pueblo Saharaui. En la historia reciente, Zapatero y Trinidad Jiménez declaran ser afines a la independencia saharaui y al entrar al poder crean una estrategia de censura y venden las armas para la ocupación de Marruecos en el territorio del Sahara Occidental quinta traición.

En 1991 las Naciones Unidas, ONU; prometen realizar el referéndum de autodeterminación para la independencia del pueblo Saharaui en 8 meses, a cambio del cese al fuego del Frente Polisario y el reino de Marruecos.

La Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sahara Occidental Minurso, cumple 18 años en el territorio sin haber un solo progreso en las condiciones de vida y Derechos Humanos en los territorios ocupados por Marruecos en el Sahara Occidental, sexta traición internacional. El pueblo Saharaui, ha sido traicionado por todas las ideologías políticas occidentales.

Monarquía, dictadura, izquierda, derecha y las instancias internacionales han traicionado al Sahara Occidental y a su pueblo. Estas son las llamadas alternativas que ha ofrecido occidente a la solución pacifica del conflicto, mientras en la realidad se perpetua una agónica situación. Las condiciones previas a el campamento de protesta Saharaui de Gdeim Izik a 15 km de la ciudad de El Aaiún eran: tortura, desapariciones, persecución, violaciones a mujeres y niñas, marginación económica, política y cultural a los Saharauis, allanamiento de viviendas saharauis, despojo, golpizas multitudinarias, fosas comunes, cárceles negras, todos a manos de fuerzas militares y policiales de la ocupación marroquí.

Podría citar innumerables violaciones a los Derechos Humanos, pero las condiciones desde hace 35 años en los territorios ocupados por Marruecos en Sahara Occidental son en síntesis el exterminio del pueblo saharaui y el genocidio.

El campamento de protesta saharaui de Gdeim Izik en el Sahara Occidental del 9 de Octubre hasta el desalojo violento el 8 de noviembre del 2010, era un ultimátum a la comunidad internacional para que respondiera de forma urgente y acudieran la cruz roja, los cascos azules, los medios internacionales y las organizaciones de Derechos Humanos internacionales.

Deseando destrabar el proceso de descolonización y lograr la independencia de su territorio. En Gdeim Izik la palabra de los Saharauis era: “yo no quiero ni casa ni trabajo yo solo quiero la independencia y que se vaya a Marruecos”. En la reunión del consejo de seguridad de la ONU el día martes 16 de Noviembre del 2010, la respuesta de Francia nuevamente fue vetar a la Minurso para que no tenga potestad en materia de Derechos Humanos. España minimizó la muerte y el exterminio de un pueblo Saharaui, priorizando los intereses económicos y estratégicos de su socio Marruecos.

Londres se ve convulsionado por las movilizaciones estudiantiles que dejan sin educación a miles de jóvenes, mientras que Italia se encuentra secuestrada por mafias de recolección de basura que chantajean al gobierno de ultra derecha de Berlusconi, terminando en manifestaciones multitudinarias para pedir la renuncia del presidente, siendo brutalmente reprimidas.

Irlanda y Grecia se encuentran en crisis económica, Portugal en una crisis anunciada y huelgas generales, Francia con huelgas laborales, y España con huelgas burguesas cuartadas por militares para terminar con ellas. La Unión Europea que defiende Alemania, especula con tratados de pesca en el Sahara Occidental y contratos energéticos en este territorio ocupado.

Con pruebas e informes de Admistía Internacional y Human Rights Watch, duda en realizar una investigación de los hechos vividos en la ciudad de El Aaiún, los días del desalojo de Gdeim Izik y los posteriores en la ciudad de El Aaiún donde al caer la noche bajo el toque de queda militar, había torturas públicas y asesinatos multitudinarios en casas Saharauis en manos de policías y colonos marroquís.

La crisis del modelo económico y político en Europa tiene como consecuencia en el Sahara Occidental el exterminio y el genocidio. Es el precio que se paga por una descolonización fallida.

No nos sorprendamos ni escandalicemos si todas nuestras traiciones les dejan sólo una alternativa al pueblo Saharaui. 35 años de paciencia para un proceso de descolonización pacífica en el Sahara Occidental es demasiada.

Estamos en vísperas de la guerra y quizás los poderosos apuestan por ella para reactivar sus economías. El precio del colonialismo es la guerra fuera de casa. Las comodidades a costa de campos de exterminio y ciudades militares en el Sahara Occidental al servicio de empresas que sostienen a la Unión Europea.

La crisis económica y política en Europa paga los estragos más dolorosos en otras latitudes. Aquí se derrumban los gobiernos y los políticos van y vienen. En el Sahara Occidental el pueblo Saharaui se juegan su existencia en la historia de la humanidad. Occidente que se jacta de democracia y exporta el tablero de la guerra. Estas son las consecuencias de un sistema global en crisis.

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