Ludoteka, Vida de hoy

Las ‘Disco’, de la caverna a las luces de neón

Expertos en acústica y tecnología musical de la Universidad de Huddersfield, en el Reino Unido, aseguran que el monumento neolítico Stonehenge pudo ser utilizado en la prehistoria como una zona de culto a la música y al baile.

Silvio González

Este monolito de pesadas rocas, el más antiguo del mundo, con más de cinco mil años de historia, es también hoy el más investigado por numerosos científicos por los secretos que aún oculta.

Ellos llegaron a la conclusión de que en el enigmático Stonehenge ocurrieron las primeras reuniones de humanos deseosos de escuchar música y bailar, y por tanto podemos considerarla la primera discoteca de la cual se tienen noticias.

La posición vertical y horizontal de las columnas rocosas, enclavadas en una zona con excelente acústica, pudo ser utilizada como un lugar para amplificar los sonidos y crear las primeras manifestaciones de lo que hoy conocemos como música.

Aseguran además que el sonido producido entonces era similar al obtenido hoy al frotar con la yema de los dedos una copa de cristal, y era bien acogido por los primitivos del planeta.

Una forma de recrearse

La ocupación nazi de Paris comenzó el 14 de junio de 1940 y las tropas hitlerianas no perdieron oportunidad en cerrar los estridentes cabarets nocturnos, donde tocaban bandas de jazz compuestas por músicos negros estadounidenses.

De inmediato surgieron clandestinamente en algunos sótanos pequeños bares y clubes nocturnos, los cuales utilizaban contraseñas y carné de membresía para su clientela, al tiempo que cambiaban de dirección repetidamente.

Fue a esta nueva manera de recreación a la que se llamó en francés “discothèque” (discoteca), que quiere decir “biblioteca de discos”.

Con el fin de la ocupación alemana en 1944, estos establecimientos florecieron extraordinariamente y un empresario nombrado Paul Pacine fundó una disco nombrada Whiskey au Go-Go.

En Estados Unidos se entraba en la Época de Oro de la radio a principios de los años 40, cuando el conductor radial promovía publicidad y música, así como también leía noticias, según el investigador David Haslam.

Los días actuales

Klaus Quirini

En el restaurante llamado Scotch Club, en Alemania, el dueño decidió suprimirlo todo y convertirlo en un negocio mucho más rentable en 1959.

Eliminó la orquesta en vivo por ser costosa y puso música discográfica, y de esta manera surge el Jockey Tanz Bar; no era más que el antiguo Scotch Club, rebautizado y con un nuevo concepto empresarial.

En la inauguración, la clientela se mostraba aburrida, pero entre los presentes se encontraba un joven periodista local que aceptó el reto de animar al público.

Su nombre era Klaus Quirini y su propuesta era una música diferente en que combinaba de forma rápida y aleatoria distintas canciones, convirtiéndose en el primer Disco Jockey o conductor de discoteca de la actualidad.

El modelo del Jockey Tanz Bar se exportó a otros países, pero fue en Estados Unidos donde encontró auge por el hecho de que necesitaban mercados para dar cabida a la pluralidad de culturas y de inmigrantes existente entonces.

La nueva forma de diversión nocturna, traída por los soldados que volvían de Alemania y por los inmigrantes que llegaban con ánimo emprendedor, desarrolló una especial tipología para estos locales de ocio en Estados Unidos.

Una de las primeras fue Le Club, en Nueva York, que abrió en 1960, propiedad de un inmigrante francés y donde había que ser miembro adinerado para entrar o, en su defecto, estar acompañado por un socio.

Otro establecimiento famoso que se desarrolló en aquellos momentos fue el Peppermint Lounge (1958-1965), donde muchos afamados acudían a bailar y a beber.

Ellos daban el novedoso aporte de una seductora atracción principal, que eran las bellas chicas go-go, quienes bailaban sobre la barra y la tarima.

Fue el grupo australiano Bee Gees el que puso rostro a este tipo de música e incluyó temas en la banda sonora del film Fiebre del sábado por la noche.

Esta batió todos los récord cinematográficos y musicales, y llegó a constituir el estilo de la neoyorquina Studio 54 y de otras famosas discotecas del momento.

Studio 54

Abierta el 26 de abril de 1977 y ubicada en la calle 54 del ala oeste de Manhattan, en Nueva York, la Disco Studio 54 se convirtió desde el inicio en la favorita y más famosa a nivel mundial.

La admisión adquirió un carácter muy importante; acudían grandes masas que deseaban ser seleccionadas para entrar y poder fotografiar a los famosos invitados.

Los empresarios actuaban sobre las personas con estupefacientes que iban más allá del alcohol y provocaban actitudes peligrosas.

En la discoteca se encontraba una galería situada en la parte superior, donde se producían encuentros sexuales de todo tipo.

Los bármanes usaban ropa interior de manera provocativa, por lo que pasaban de ser empleados para convertirse en simples objetos sexuales a fin de atraer clientela.

Allí no existían reglas de conducta, ni de vestuario, e incluso había cabida para personas de cualquier sexo, raza o religión.

Otro aporte de esta discoteca -clausurada en marzo de 1980, reabierta, cerrada nuevamente -, es que alargó la agitación del público; ya no se escuchaba una canción tras otra, sino todo era una misma música sin pausas en la búsqueda de un mayor tiempo de excitación de las parejas. (PL)

Share it / Compartir:

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*

*