Okologie, Vida de hoy

Salvando a Niyamgiri de Vedanta

La  montaña sagrada, ubicada en el estado hindú del este, Orissa, está bajo la amenaza de compañías mineras empeñadas en saquear su bauxita, el mineral a partir del cual se fabrica el aluminio.


Leslie Porter

Las autoridades Indias estiman que el valor de la montaña para la economía nacional es de 2.000 millones de dólares, y ya han encargado y construido una planta de procesamiento de aluminio de 1.000 millones en asociación con una compañía minera del Reino Unido, Vedanta.

Tales acciones amenazan seriamente la supervivencia de la tribu Dongria Kondh, que vive en la montaña.

Para los Dongria la montaña es sagrada y es animada a través de un espectáculo ritual de chamanes, tradición, memoria, vestidos, canciones y danza. La montaña es la quintaesencia de sus ancestros y es vital para su modo de vida.

Los Dongria, o “moradores de la colina”, como son conocidos, se llaman a sí mismos Jharnia, lo cual traducido significa el pueblo de los riachuelos.

Gran número de arroyos se filtran desde la montaña hacia abajo y cientos de aldeas Dongria se levantan en sus riberas. La religiosidad está basada en el Animismo, el cual atribuye cualidades sagradas a fenómenos naturales (los árboles, la lluvia, la noche y cosas así…). Pero es Niyam Penu, la Diosa Montaña, la que es venerada como proveedora y protectora del pueblo.

Su campaña para salvar la montaña sagrada alertó a la renombrada entidad de beneficencia pro-derechos de los indígenas Survival International, quien hizo una película documentando la lucha y la importancia de la montaña para el modo de vida del pueblo.

Los Dongria llegaron incluso a escribir a James Cameron después de que su película Avatar fuese estrenada porque vieron correlaciones entre la lucha real y la representada en la película.

Con las autoridades del estado de Orissa dando permiso al Gobierno Indio para permitir la construcción de la planta de procesamiento, la explotación minera de la montaña parecía una formalidad, y la gran inversión de Vedanta, asegurada.

Pero una norma del Ministro de Medio Ambiente indio ha bloqueado todo trabajo en la montaña, y aunque Vedanta está pensando llevar el caso a la Corte Suprema de la India, la campaña global de los Dongria parece haberla defendido del voraz proyecto indio de modernización.

Vedanta se ha apresurado a destacar los aspectos positivos de su trabajo en la India, como  nuevas carreteras, un hospital acorde con las nuevas tecnologías y escuelas. Sin embargo, algunas alegaciones, extremadamente graves, se han efectuado contra Vedanta por parte de las aldeas que afirman que la compañía británica ha enviado soldados con la orden de tratar a los manifestantes como terroristas Maoístas y dispararles allí mismo.

El hecho de que Vedanta esté suministrando comida y agua a los soldados es una medida para comprar su lealtad en su intento de violar los derechos humanos de las tribus.

Las batallas entre tradición y modernización han desestabilizado muchas culturas a lo largo de la historia y el globo. Con la floreciente economía india forzando a las autoridades a idear nuevas medidas para identificar y extraer recursos naturales para mantener en funcionamiento las calderas de las fábricas, muchos pueblos indígenas están sufriendo.

El estado central de la India de Madhya Prade, tuvo en cuenta proyectos de desarrollo como el de Bargi Dam, que anegó  a 162 aldeas tribales y dejó a otras tribus sin tierras para sembrar sus cultivos.

Las corrientes creadas por la presa fueron prometidas a los pueblos que sobrevivieron, pero los nuevos planes para construir una planta de energía han sido implementados, lo cual absorberá los riachuelos, dejando a la gente con nada salvo desperdicios.

Se dice que más de 30 aldeas están bajo la amenaza de estos planes de desarrollo. La amenaza de malnutrición infantil, la escasez de comida y la pobreza se han incrementado en la región como consecuencia del desarrollo de estos proyectos.

(Traducido por Daniel Uson – Email: daniel.uson@hotmail.com)

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