Editorial, En Foco, Opinión

Antes de que sea tarde: acción sobre propiedad de los medios

Los medios de comunicación en el Reino Unido están siendo objeto de un intenso escrutinio público. En julio de 2010 se reveló que algunos periodistas de News of the World, propiedad de Murdoch, habían pinchado el teléfono de la escolar asesinada Milly Dowler.



Tom O’Malley*


El revuelo provocado por esta revelación obligó a la Policía Metropolitana a reabrir a regañadientes la investigación sobre las acusaciones que apuntaban a la realización generalizada de escuchas ilegales por parte de algunos periodistas de Murdoch.

Desde entonces se ha procedido a la detención de varios periodistas de News of the World y The Sun. Murdoch intentó limitar el daño cerrando el primero de estos periódicos. El primer ministro, David Cameron, anunció la apertura de una investigación sobre la prensa encabezada por Lord Leveson (enlace en inglés).

El escándalo reabrió algunos interrogantes sobre el efecto de la concentración del poder mediático a los que se había dado carpetazo general en los noventa y en la primera década del nuevo milenio.

¿Por qué? Algunos políticos se convirtieron a la idea del valor de la liberalización de los mercados, enérgicamente promovida por los medios derechistas, y no le vieron sentido a la imposición de grandes restricciones sobre la propiedad de los medios de comunicación.

También tenían miedo. Creían, como muchos aún creen, que provocar la ira de los propietarios de medios como The Daily Mail o The Sun supondría el fin de sus aspiraciones electorales, por lo que hicieron todo lo posible por cultivar buenas relaciones con ellos.

Ahora, aunque el Gobierno está liderado por conservadores millonarios próximos a algunos de estos propietarios de medios de comunicación (y no poco temerosos de disgustarlos), los acontecimientos se han impuesto a las preferencias políticas.

El escándalo impide a políticos anteriormente complacientes dar la impresión de consentir el vergonzoso comportamiento de los periódicos propiedad de sus aliados mediáticos.

La raíz del problema es la concentración del poder mediático en manos de empresas con tendencias en gran parte derechistas, propiedad de personas con pocos escrúpulos en cuanto a los medios empleados para obtener beneficios, siempre y cuando puedan salirse con la suya.

Esto no es nada nuevo. Es tan viejo como la prensa de gran difusión y ha sido ya objeto de tres investigaciones por parte de las Comisiones Reales desde 1947 (T. O’Malley y Clive Soley, Regulating the Press [Regulando a la prensa], Londres, Pluto, 2000).

En 2008, el Comité de Comunicaciones de la Cámara de los Lores publicó su Primer Informe (enlace en inglés), en el que se investigó “el impacto que puede tener la propiedad de los medios de comunicación en las noticias y el efecto de la consolidación en prensa, televisión y radio”. El 87% de la circulación diaria y dominical estaba controlado por solo cuatro empresas.

Las empresas en cuestión eran News International (35%), Daily Mail & General Trust (19.3%), Trinity Mirror (20.3%) y Northern & Shell (11.9%). De estas, todas menos Trinity Mirror publicaban periódicos de tirada nacional que eran decididamente de derechas. Todas participaban también en otros medios de comunicación.

La empresa matriz de News International, News Corporation, tenía la participación mayoritaria en BSkyB, el mayor grupo de radiodifusión comercial por satélite de Gran Bretaña, y activos importantes en los Estados Unidos, entre ellos Fox News, abiertamente derechista, The New York Post, The Wall Street Journal y la editorial HarperCollins. También era propietaria de Star TV en Asia.

Daily Mail & General Trust era propietaria de London Evening Standard y de más de 100 periódicos regionales en el Reino Unido, así como proveedora de noticias de negocios a nivel internacional.

Los detalles sobre quién es propietario de qué cambian con frecuencia, pero el hecho de la concentración del poder mediático se mantiene como elemento constante del paisaje político.

Cuando se les pregunta sobre el tema, muchos periodistas y directores de periódicos insisten en que actúan independientemente de los deseos de sus propietarios. Su reputación profesional está ligada a este tipo de declaración.

Paul Dacre, director del derechista Daily Mail, declaró en febrero de 2012 ante la comisión de investigación presidida por Leveson que valoraba su “libertad total” como director (“‘Implacable support’ of Murdoch press a key factor for Blair” [El “implacable apoyo” de la prensa de Murdoch, factor clave para Blair], enlace en inglés).

Si sus opiniones no estuvieran en sintonía con las de los propietarios de The Daily Mail, habría sido poco probable que Dacre llegara a ocupar el puesto de director.

Murdoch ha reconocido que ejerce “control editorial sobre los asuntos más importantes”. Uno de sus anteriores directores, Andrew Neil, escribió que fue Murdoch quien decidió que The Sun y News of the World dejaran de apoyar a los conservadores y pasaran a apoyar a los laboristas en vísperas de las elecciones generales de 1997 (Comité Selecto de Comunicaciones: Primer Informe – 2008, enlace en inglés).

Existen muchos otros ejemplos de cómo los propietarios moldean la tendencia política y el tono de sus periódicos.

El mayor problema que esto plantea es que los medios de comunicación de masas ejercen una influencia enorme en el debate público y en las acciones de los políticos.

Sabemos que Murdoch utilizó sus medios informativos en los Estados Unidos y en el Reino Unido para apoyar la invasión de Irak en 2003. En 2002 le aseguró a Tony Blair en privado que sus periódicos “apoyarían firmemente al Gobierno en lo relativo a Irak”.

En la década de los noventa, políticos de todos los partidos desistieron de la creación de leyes para aumentar la independencia de la prensa y establecer normas para la práctica periodística, debido, en parte, al miedo al poder de los propietarios de medios de comunicación (O’Malley y Soley). Demasiado poder concentrado en muy pocas manos.

La comisión encabezada por Leveson investiga la regulación de la práctica periodística, así como la relación entre medios y políticos y entre medios y policía.

Organizaciones como Campaign for Press and Broadcasting Freedom (Campaña para la Libertad de Prensa y Radiodifusión, enlace en ingles) y Co-ordinating Committee for Media Reform (Comité de Coordinación para la Reforma de los Medios de Comunicación, enlace en inglés) intervienen para intentar influir en el debate.

Estas organizaciones promueven ideas que tienen como objetivo defender el periodismo independiente y proporcionar al público formas de reparación efectivas y rápidas (enlace en inglés).

Existen propuestas (enlace en inglés) para la extensión de modelos de financiación, basados en estructuras como las fundaciones, las organizaciones benéficas o las cooperativas, que permitan apoyar el periodismo independiente, así como para la inversión en radios comunitarias. Necesitamos, además, controles estrictos (enlace en inglés) que limiten la cantidad de medios que pueden ser propiedad de una sola empresa.

Debemos fortalecer la determinación de aquellas personalidades de la vida pública dispuestas a actuar, asegurando que se oiga el ruido a favor del cambio que llega desde abajo y que la presión sea constante y esté bien enfocada.

Las organizaciones mencionadas anteriormente participarán el 17 de marzo en una conferencia de la confederación de sindicatos británicos (TUC) titulada “Taking on the Media Barons” (Haciendo frente a los magnates de los medios de comunicación, enlace en inglés).

Esta es solo una de las muchas iniciativas destinadas a reforzar el debate, el conocimiento y la presión pública necesarios para aprovechar la oportunidad que tenemos de impulsar reformas sustanciales. Debemos actuar ahora, antes de que sea demasiado tarde. Puede que no tengamos una oportunidad como esta durante otra generación.

* Tom O’Malley forma parte del Consejo Nacional del grupo Campaign for Press and Broadcasting Freedom y es catedrático de Medios de Comunicación de la Universidad de Aberystwyth.

(Traducido por Vicente Rosselló – v.rosselloh@yahoo.com)

Share it / Compartir:

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*

*