Europa, Globo

Cuando lo españoles miran al Norte

Reino Unido se ha convertido en el destino principal de miles de ciudadanos que abandona ese país buscando desesperadamente trabajo. Algo que no le gusta al Primer Ministro David Cameron, que aboga por “recuperar las fronteras”.


_

Según la Oficina Nacional de Estadística del Reino Unido (ONS), entre abril del año 2010 y final de marzo de 2011 -año fiscal del país-, el número de españoles que se registró durante este período en la seguridad social aumentó un 85%.

Esto significó que 24.370 españoles se incorporaron al mercado laboral inglés en ese período. Un dato que no tiene en cuenta los estudiantes ni los trabajadores temporales que no dieron cuenta de ello a esta oficina.

Aunque puede que a más de uno le sorprendan estas cifras, basta con observar algunos datos de la economía española para hacer más sencilla la asimilación de este boom migratorio.

A principios de este mes de abril, el desempleo en España se encontraba en el 23,6%, por encima de países que han tenido que ser rescatados como Portugal, Grecia e Irlanda. De cada 10 parados en la zona euro, España aporta la mitad.

Si, además, se echa un vistazo al desempleo juvenil (menores de 25 años), se comprueba que más de la mitad de los jóvenes españoles en disposición de trabajar no pueden hacerlo (50,5%), dato que duplica con creces la media comunitaria, situada en el 22,4%.

Asimismo, el anterior gobierno español redujo el sueldo a los funcionarios y el actual, en sus primeros 100 días, ha elaborado una reforma laboral que trajo consigo una huelga de trabajadores y ha presentado los presupuestos generales para este 2012 en los que se verán recortadas numerosas prestaciones sociales.

Estos factores, derivados de la coyuntura económica mundial, han provocado que la nación que en otros tiempos fuera destino principal de las migraciones, hoy se haya convertido en uno de los países menos apetecidos cuando se trata de buscar ‘un futuro mejor’. Esto es porque el pasado año 2011 el saldo migratorio resultó negativo: 507.740 personas abandonaron el país, frente a las 417.523 que llegaron.

Migrante desde antes

El destino europeo preferido de los que salieron en busca de un futuro mejor es el Reino Unido, donde el número de españoles se ha convertido en el mayor y de más crecimiento en comparación con otros inmigrantes.

De hecho, España se ha situado en la quinta posición entre los países con más emigrantes al Reino Unido por detrás de Pakistán, Sri Lanka, Lituania e Irlanda.

La primera gran oleada de españoles llegó al país británico tras la Guerra Civil española, debido mayormente a motivos políticos, y se establecieron principalmente en las zonas de Westminster, Kensington, Chelsea y Camden.

Pero en esta segunda gran oleada que se vive en estos días no huyen de ninguna guerra, sino de un desastre labora y una economía en picada. Es decir, el escenario que dejan atrás es prácticamente igual de preocupante al que dejaron sus antecesores.

Según el Censo Español de Residentes Ausentes (CERA), el número total de españoles en el Reino Unido, se ha incrementado desde los 46.646 registrados en 2008 hasta los 54.321 de diciembre del pasado año, lo que representa una subida del 16,4%.

Razones

Una de las razones por las cuales muchos españoles emigran al Reino Unido, aparte de una mejor situación económica, es el idioma. Una herramienta que a los que la dominan con fluidez  (solo el 23% de los españoles considera que habla, lee y escribe en inglés según una encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas,CIS) les ayuda, la mayoría de las veces, a encontrar un trabajo acorde a su cualificación y con un salario digno.

Por su parte, otros que no dominan la lengua inglesa emigran al Reino Unido con el objetivo de mejorarla. Aunque estos, claro está, suelen encontrar trabajos dentro del ámbito de la hostelería, el comercio, la limpieza…etc, trabajos donde se hallan muchos de sus compatriotas, lo cual les impide un progreso en el aprendizaje del idioma.

No obstante, otra de las razones que llevan a los españoles al país británico es el hecho de que éste forme parte de la Unión Europea y las comodidades que supone (poder entrar y salir cuando uno desee, una única documentación requerida: el pasaporte…, en ocasiones recibir beneficios, atención medica gratuita, facilidades económicas para el aprendizaje de idiomas)

Lo cierto es que la tranquilidad que tienen los españoles de ser ciudadanos europeos no parece agradar en estos momentos al Primer Ministro inglés, David Cameron, quien pretende “recuperar las fronteras” y reducir el número de inmigrantes que se establecen cada año en el país.

Concretamente quiere bajar a “decenas de miles” desde los 200.000 que llegan cada año. Proyecta establecer unos niveles de inmigración como en los años 80 o 90 ya que, según ha afirmado, “por entonces no era una cuestión política de primer orden”. Y los españoles, por su mas de 25 mil que están llegando al ano, estan en primera fila.

Peor futuro se presenta para los no comunitarios (se instalan unos 60.000 anualmente y se quiere disminuir hasta los 20.000) a los que a partir de una normativa que entrará en vigor en abril del 2016 se verán obligados a abandonar el Reino Unido si tras pasar 5 años en el país no tienen un sueldo de por lo menos £35.000.

España y Brasil

Vista la situación, y dado que es probable que la tendencia de inmigrantes españoles continúe subiendo en los próximos años, el propio gobierno español debería poner especial atención a aquellos que sigan queriendo llegar a su país.

Esto viene a colación ya que, a principios de este mes, Brasil ha comenzado a endurecer las normas de admisión de los turistas españoles a su territorio. A partir de ahora, el español que quiera viajar al país carioca y no tener ningún tipo de complicación deberá: presentar su pasaporte, demostrar que dispone de medios económicos para su estancia – unos 70 euros por día- así como presentar la reserva de hotel pagada o una carta de invitación firmada ante notario y con el comprobante de residencia de quien le invita, y el billete de regreso.

Un endurecimiento del gobierno brasileño que responde a las desavenencias que mantienen estos dos países desde el año 2008, cuando numerosos brasileños denunciaron ante la prensa el maltrato del cual fueron objeto por parte de las autoridades de inmigración españolas.

En definitiva, se puede comprobar que los ciclos migratorios son cíclicos y que ahora a España le toca vivir un período de ‘exportación de sus ciudadanos. Una libertad de personas que no debería suponer ningún problema en pleno siglo XXI y que también debería comprender el Primer Ministro David Cameron, como en su tiempo (y aun hoy0 debería comprender el gobierno español.

Share it / Compartir:

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*

*