En Foco, Opinión

La vivienda es un derecho

Un movimiento social ciudadano ha conseguido, mediante la presión social, instaurar en la agenda política española el problema de los desahucios, que el Gobierno ha regulado pero con restricciones.


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Los problemas de Ana y Santos con el banco comenzaron cuando avalaron la hipoteca de su hijo. Esta pareja uruguaya emigrada a España ya había terminado de pagar su piso y lo tenía en propiedad cuando de repente, el supuesto aval para la vivienda de su hijo se convirtió en una hipoteca sobre su propio piso de 100.000 euros.

El pago era inviable y el desahucio inevitable. La situación de la pareja no es cualquiera. Los dos ancianos están a cargo de un hijo y una nieta discapacitados, un drama social si se quedaban sin vivienda.

Sin embargo, el pasado 12 de abril, una grupo de alrededor de 50 personas les ayudaron a conseguir una solución presentándose en la puerta del banco para negociar con el banco una salida para la pareja.

Gracias a la presión social, Ana y Santos no pudieron evitar perder el piso, pero sí consiguieron lograr vivir en él con un alquiler y no quedarse con la deuda y en la calle con su hijo y su nieta.

Las 50 personas que ayudaron en su lucha a la pareja uruguaya son solo una porción del colectivo Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) que desde el año 2009 ha conseguido parar 250 desahucios en España. Esta agrupación está integrado por afectados y personas solidarias con las víctimas de las hipotecas, jóvenes y mayores que de un día para otro por la crisis y la burbuja inmobiliaria española han pasado de tener un trabajo bien pagado y pagar sobradamente los plazos de la hipoteca, a no poder abonarlos y verse en la calle.

La burbuja inmobiliaria

Sólo el pasado año unas 58.241 familias fueron desahuciadas de sus viviendas en España, un record histórico desde que se tiene registro según los datos del Consejo General del Poder Judicial del país.

Este incremento de personas que no pueden pagar sus hipotecas se debe a la pérdida inesperada del trabajo de muchas de ellas (el paro en España es un grave problema social) y a la burbuja inmobiliaria de antes de la crisis.

No hace muchos años atrás, antes del recrudecimiento de los problemas económicos, España comenzó una economía basada en un pilar que parecía muy sólido: el ladrillo. Miles de jóvenes comenzaron a trabajar en la construcción de casas y se crearon millones de pisos.

Consecuentemente, la sociedad comenzó a comprar más pisos y a hipotecarse, en una época en la que era viable porque los sueldos eran elevados.

Sin embargo, de golpe, estalló la crisis financiera y el paro arrasó con la población y dejó a muchas familias con todos sus miembros sin ingresos. Las familias ya no podían hacer frente a los plazos de su hipoteca. O la casa o comer.

En este contexto, muchas familias dejaron de pagar sus plazos, y comenzaron las ejecuciones hipotecarias y los desahucios por parte de los bancos.

Aparece la plataforma

Frente a esta escalada de personas que se quedan sin recursos, sin hogar y con una deuda “para toda la vida” con el banco aparece la PAH.

Esta acción ciudadana, en su faceta más mediática ha consistido en movilizar a personas afectadas y solidarizadas con las victimas de las clausulas hipotecarias abusivas delante de sus viviendas y de los bancos mediante acciones concretas de presión social.

Algunas de ellas se han producido en el momento justo del desahucio y han conseguido posponer desalojos. Otras han permitido, como en el caso de Ana y Santos, conseguir un alquiler social y aunque han perdido la casa, cancelan la deuda con la entrega del piso a la entidad financiera. Lo que en España se denomina dación en pago.

La PAH defiende que “el marco legal actual está diseñado para garantizar que los bancos cobren las deudas, mientras que deja desprotegidas a las personas hipotecadas que por motivos como el paro o la subida de las cuotas no pueden hacer frente a las letras”, y denuncia la violación de derechos humanos que, a su juicio, suponen los desalojos tras la ejecución hipotecaria.

Una de las soluciones propuestas, la dación en pago, permitiría acabar con una situación que ampara la legislación actual y en la que una la familia es desahuciada y continúa pagando la deuda que le queda con el banco habiendo perdido la casa.

Otra de ellas, el alquiler social, conseguiría que familias que van a perder el piso no se vean irremediablemente en la calle, sino que pagando un alquiler que no supere el 30 por ciento de sus ingresos podrán continuar bajo un techo, aunque ya no será de su propiedad.

El decreto

En relación con toda esta movilización social, el Gobierno español aprobó en marzo un singular código de buenas prácticas que los bancos y las cajas de ahorros pueden suscribir de forma voluntaria.

Este habla de reducir los desahucios e incluir la dación en pago y los alquileres sociales como opciones validas a la hora de finalizar la hipoteca.

Aunque el código mejora la situación actual de los afectados por la hipoteca, algunos partidos de la oposición lo han calificado como muy restrictivo, ya que antes hay que cumplir ciertos duros pasos antes de cancelar la deuda con la entrega de la vivienda.

De este modo, las familias en riesgo de exclusión primero deberán hablar con su banco para cambiar las condiciones de su hipoteca y hacerla viable de pago.

Si no se llega a un acuerdo, entonces podrán contactar con su entidad financiera para negociar una reducción del pago total de la deuda que mantienen con él. Entonces, si en estas dos negociaciones previas con el banco no se llega a acuerdos, la familia podrás, simplemente y como reclama la PAH, entregar la casa y terminar con la deuda contraída.

Por otro lado, uno de los puntos conflictivo de la medida del Gobierno es que las entidades financieras pueden suscribirla voluntariamente o no hacerlo.

Las cajas y bancos a las que no les parezca oportuno, podrán no sumarse al código de buenas prácticas.

Buenas noticias

Entre la presión social de la plataforma, el código de buenas prácticas del Gobierno y la buena acogida de algunos bancos, acciones previstas para parar desahucios durante este último mes han encontrado una solución par las familias, como se puede ver en la web de la PAH http://afectadosporlahipoteca.wordpress.com/2012/04/10/proximas-convocatorias-stopdesahucios-abril/.

En la actualidad, la plataforma no ha paralizado su lucha. Este 18 de abril ha comenzado una nueva campaña social en la que se quiere recolectar más de 500.000 firmas para para presentar en el Congreso de los Diputados una Iniciativa Legislativa Popular (ILP).

En ella, solicitarán que de la dación en pago puedan beneficiarse familias que ya perdieron su casa, pero con los cambios en la legislación podrían conservarla.

En el texto también se pide una moratoria inmediata de los desahucios y la reconversión de las hipotecas en alquileres social.

Para más información http://afectadosporlahipoteca.wordpress.com/.

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