Globo, Reino Unido

Reflexiones y elecciones

En política no basta tener la razón. Y si el público quiere entretenimiento en vez de política, pues hay que dárselo. Pareciera que esto último lo han entendido bien ciertos estrategas  electorales particularmente los del lado conservador.


_

Claudio Chipana


En efecto, en la ciudad de Londres mientras el candidato laborista Ken Livingstone  se esforzaba en proponer un programa electoral y lineamientos para enfrentar la crisis en caso de ganar, al candidato conservador Boris Johnson le bastó explotar su imagen, ofrecer espectáculo en vez de política, rebajando la contienda al nivel de lo anecdótico.

Todo esto se produjo junto con  una implacable campaña por parte del lado conservador contra  Ken L. precisamente para destruir su imagen antes que su programa, hasta tal punto que Ken Livingstone, precisamente quien desde el puesto de alcalde de Londres  había hecho más por las minorías de Londres como ningún otro político terminaba apareciendo, irónicamente,  como “antisemita”, anti gay y de pro fundamentalista.

Al final, la contienda electoral se redujo a una cuestión de “popularidad” mediática. Había que explotar el factor imagen antes que el programa electoral, la apariencia antes que la sustancia.

Boris Johnson

Es así que  el poder mediático de la prensa conservadora descargó todas sus baterías contra Ken Livingstone como persona antes que al político. Se destilaron falsedades como aquella de la supuesta evasión de impuestos y se explotaron algunas declaraciones sacadas de su contexto.

Por otro lado, si  sumamos a ello la apatía del público , ya que sólo fueron a votar  un tercio de los electores, entonces tenemos que la combinación del  bajo o nulo interés del público por el proceso electoral y su inclinación  por las celebridades resultó ser la fórmula que funcionó a favor de los conservadores, al menos en la capital.

Pero el triunfo de los tories  en Londres, puede ser una victoria pírrica si se la ve a la luz de los resultados a nivel nacional y de los resultados a nivel de la Asamblea de Londres. Boris Johnson obtuvo una victoria ajustada del 51.5 % frente al 48.5 % de Ken L.

Ken Livingstone

Sin embargo, en la Asamblea de Londres, los conservadores perdieron dos asientos, su bancada se redujo a 9, mientras que los laboristas subieron a 12, habiendo ganado 4 asientos. Los verdes mantienen sus dos asientos, los liberal demócratas pierden 1 quedándose con 2.  Por su parte el BNP se queda sin ninguno.

A nivel nacional, para los conservadores al igual que para sus socios de la coalición gubernamental, los liberal-demócratas,   estas elecciones municipales  fueron una debacle electoral.

En los 181 municipios de Inglaterra, Escocia y Gales, en que hubo elecciones  los tories perdieron 400 concejalías, mientras que los liberal-demócratas perdieron 336 concejalías.Por su parte, los laboristas lograron el control de 32 municipalidades adicionales y ganaron 823 nuevas concejalías.

Contra algunas interpretaciones  no se trata de un simple desgaste de medio periodo. Estos resultados a nivel nacional  han sido un claro rechazo, con la excepción de Londres en el caso de la elección de la alcaldía, del último presupuesto del gobierno de la coalición que castiga a los pensionistas, los estudiantes, los beneficios para la niñez, y a otros recortes que seguirán implementándose en los dos años que queda del gobierno Con-Dem.

La derrota de Ken Livingstone representa una derrota para las minorías y para los trabajadores migrantes,  y representa  una parcial derrota para la resistencia a las políticas de austeridad y de recortes del gobierno.

Boris Johnson acaba de declarar  que pondrá énfasis en el empleo y el crecimiento, y hasta ha aventurado algunas cifras. Lo cierto es que Boris J. no contravendrá sus convicciones conservadoras que entonan  con las políticas de austeridad de su partido.

Tampoco contravendrá la propaganda  anti inmigrante  de los medios que lo apoyaron.

No es casual que  Boris Johnson que haya dicho, luego de su triunfo electoral, que  si hay algo  que le preocupa es  que los jóvenes británicos estén perdiendo en sus posibilidades de empleo frente a  los trabajadores extranjeros.

A todo esto, las minorías de migrantes como la comunidad latinoamericana mantendrán sus demandas y persistirán por el respeto de sus derechos.

Para los latinoamericanos que residen en Londres, su reconocimiento oficial como minoría étnica por parte de la alcaldía de y de la Asamblea de Londres se mantendrá como una bandera de lucha.

La figura de Ken Livingstone,  a no dudarlo, sobre todo para los que lo apoyaron, para las campañas que se formaron a favor de su candidatura, tendrá un efecto duradero en la comunidad latina por su identificación con las demandas de esta comunidad.

El encuentro de Ken Livingstone  en el SOAS fue una muestra de este acercamiento y un paso importante en la inserción  de los latinoamericanos de Londres en la vida política británica.

La construcción de la comunidad latina es un proceso largo y  constante en la que la creciente participación en la política local y la inserción en la vida comunitaria irán haciendo realidad su visibilidad y reconocimiento.

El voto latino sigue vigente. La secuela de recortes que aún están por venir, la recesión, el desempleo así como  las medidas anti inmigratorias del gobierno exigirán de la comunidad latina una mayor organización y una mayor unidad. Los procesos electorales venideros pondrán a prueba nuevamente al voto de  los latinoamericanos.

Share it / Compartir:

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*

*