Salud, Vida de hoy

Hablemos de homofobia

La homosexualidad sigue amenazada en el mundo, ya bien sea por parte de gobiernos que la penalizan o por parte de personas intolerantes. Sea un caso u otro, se estima que, todavía hoy, mueren al día 2 personas víctimas de la homofobia.

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Iria Leirós Pérez


Homosexual, ¿y qué?

Con esta frase rotunda se defendía Oscar Wilde ante el juzgado británico que lo juzgaba por sodomía en el siglo XIX.

El escritor, abiertamente homosexual, fue declarado culpable y condenado a 2 años de trabajos forzosos.

Oscar Wilde no es el único intelectual declarado homosexual abiertamente. En nuestros días han “salido del armario” persona

lidades tan conocidas como Elton John, Pedro Almodóvar, Dolce y Gabana o la política británica Angela Eagle.

Algunos han tenido menos suerte y han sido víctimas de homofobia como el  político y activista Harvey Milk,  asesinado en 1978 por un conservador homofóbico.

El alcalde de París Bertrand Delanoë fue también acuchillado en el abdomen durante un acto público en el año 2002.

Señal de la vaga aceptación por parte de la sociedad hacia los homosexuales es el hecho de que no se conozca ningún jugador de fútbol en activo homosexual. El único conocido hasta el momento fue el británico Justin Fashanu, quien no aguantó la presión social y se suicidó en 1998.

Éstos son algunos casos de tantos muchos que han existido y todavía existen, casos de personas homosexuales que han decidido acabar con su vida o la cual han arrebatado otros por intolerancia.

Esta intolerancia llevada al extremo se ha calificado como homofobia y se considera una enfermedad mental.

Los homofóbicos sufren una aversión obsesiva contra hombres y mujeres homosexuales y se encuadran dentro del mismo grupo de otras enfermedades como el racismo, machismo o xenofobia, que se fundamentan en el odio al otro entendido éste como una amenaza ajena con valores peligrosos para la sociedad.

Justin Fashanu

Signos

Es algo muy difícil de ubicar, tanto como lo es hacerlo con la homosexualidad misma, pero la mayor parte de psicólogos piensan que esta enfermedad llamada homofobia surge sin un patrón concreto. Puede ser por una mala experiencia, un ataque, un inclinación inconsciente por los de su mismo sexo, pueden ser los medios de comunicación, puede ser un entorno cultural tradicionalista y conservador o de religiosidad aguda.

Lo que se sabe es que el homofóbico empieza a sentir un fuerte rechazo ante situaciones y personas homosexuales, incluso lecturas, películas  y elementos utilizados por la población gay. Sus gestos e incluso su lenguaje pueden pasar de ser indiferente ante estas minorías, a una agresión verbal y física, adelantada de manera individual o colectiva.

Un reciente estudio llevado a cabo por las Universidades de Rochester, Essex y la Universidad de California en Santa Bárbara  han apuntado que la homofobia es más pronunciada en personas con una atracción no reconocida por el mismo sexo.

El documento incluye cuatro experimentos llevados a cabo en Alemania y Estados Unidos con 160 estudiantes universitarios.

Éste concluye en que la ansiedad y aversión que algunas personas heterosexuales tienen hacia los gays y lesbianas puede

n crecer a raíz de deseos reprimidos hacia el mismo sexo.

Rasgos geográficos

A lo largo del siglo XX se han dado pasos para erradicar la discriminación por raza o sexo, sin embargo,  la homofobia sigue perviviendo sin que haya conciencia colectiva del peligro que ésta supone.

Éste peligro es tal que son muchas las personas homosexuales que deciden acabar con su vida por antes los ataques, directos o soterrados, y ante la incomprensión y falta de apoyo por parte de la sociedad que permite todo por su silencio cómplice.

En el Reino Unido un estudio realizado por la editorial  Stonewall muestra datos escalofriantes: el 17% de los jóvenes homosexuales han sido amenazados de muerte y hasta un 12% ha sufrido abusos sexuales.

En Escocia la mitad de los homosexuales entre 15 y 26 ha pensado alguna vez muy seriamente en suicidarse; en Francia hasta un 27% y en Italia el 13%, en ambos casos siendo en su mayoría jóvenes entre los 16 y 18 años quienes lo intentan. Por su parte, en Bélgica los jóvenes homosexuales de 15 a 25 años tienen de 2 a 5 veces más riesgo de suicidio.

Del problema no se escapan ni los países nórdicos. En Alemania, un 18% de los homosexuales entre 15 y 27 años ha intentado suicidarse por lo menos una vez, un 66% ha sido maltratado física o verbalmente por su propia familia y un 27% indica que los profesores se unieron a las burlas.

Esta aversión contra la gente homosexual es cultivada por gobiernos de muchos países como Irán, donde en julio del 2005 dos jóvenes recibieron 228 latigazos y fueron ahorcados en medio de una gran multitud en la ciudad de Mashhad (al noroeste de Irán) por mantener una relación homosexual entre ellos.

El gobierno los había acusado de violar a un niño, hecho que fue desmentido más tarde apuntando al Gobierno como el creador del falso rumor.

El último caso de homofobia conocido hasta el momento es el asesinato de un joven chileno el pasado mes de marzo. La víctima recibió una brutal paliza por parte de 4 jóvenes neonazis por el simple hecho de ser homosexual. Esta paliza le llevó a la muerte con tan solo 24 años de edad.

Este caso recuerda a otro famoso, conocido como El Sádico en la ciudad de México. Este joven fue detenido en el año 2006 por haber secuestrado y asesinado a varios adolescentes gays alegando que así hacía un favor a la sociedad.

El futuro de la homofobia

Con la aprobación de la Declaración de los Derechos Humanos por parte de las Naciones Unidas se han dado pasos para proteger los derechos relacionados con la sexualidad e identidad de género.

Sin embargo, la  fecha más  significativa por la que alzar la voz para recordar estos derechos es el 17 de mayo de 1992, momento en el que la Organización Mundial de la Salud eliminaba la homosexualidad de la lista de enfermedades mentales.

Ello supuso un gran avance, puesto que gran parte de la discriminación que la comunidad homosexual recibía se basaba en que eran personas enfermas.  Así, el 17 de mayo ha pasado a ser el Día Internacional contra la Homofobia y Transfobia.

En el año 2010 el Parlamento Europeo anunciaba a los futuros Estados que quisieran adherirse a la Unión Europea la necesidad de modificar su legislación para proteger a las personas de la comunidad homosexual y transexual de toda discriminación.

Así, cada paso hacia adelante es positivo ya que hace unos años la homosexualidad era considerada enfermedad, aunque  a pesar de que la homosexualidad no es ilegal en Europa no todos los Estados reconocen la unión de parejas homosexuales ni todos garantizan los mismos derechos.

Fuera de Europa la situación es peor puesto que hasta 76 países condenan la homosexualidad.

Por ello urge la generación de una conciencia de respeto por las preferencias sexuales, la educación, unos medios de comunicación controlados para que no azucen este odio, y gobiernos que empiecen a trabajar en por de los derechos de los homosexuales y del castigo a quienes les  agradan.

Se debe conseguir que la sociedad entienda que todos somos iguales y libres, y que la sexualidad es algo íntimo y natural sin necesidad alguna de la aprobación de los demás.

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