Editorial, En Foco, Opinión

Assange pierde su apelación: la verdad no es para que la conozcamos

Julian Assange perdió la apelación contra la extradición a Suecia. ¿Por qué debería sorprendernos? Sabíamos lo que iba a suceder…


Mónica del Pilar Uribe Marín


No se trata solo de una decisión injusta, sino también inmoral. Y, por supuesto, se tomó a favor de los intereses de gobiernos y de grupos con poder económico.

Pero la decisión está basada en un montaje obvio y poderoso, está basada en mentiras. Mentiras que algunos medios de comunicación han apoyado y divulgado, pese a que la vida de un hombre y la de la verdad corren peligro.

Las acusaciones sobre abuso sexual han sido prefabricadas. Se ha pagado a las víctimas o se les ha amenazado, y no les importa si un hombre va a ir a Guantánamo  y se le ejecuta. Tampoco tiene sentido que algunos digan que si Julian Assange no es culpable, no tiene nada de qué preocuparse. La inocencia de semejante afirmación raya en la tontería aguda.

Assange ha desafiado a organizaciones con poder significativo, lo que impide cualquier sentido de humanidad. Quieren callarlo, quieren darle una lección al mundo: las personas que creen en la libertad de expresión y en el derecho de dar a conocer la verdad a las personas deben tener cuidado.

También deben tener cuidado quienes creen que Estado Unidos u otros grandes gobiernos no tienen el derecho de invadir países, o a imponer modelos económicos, o a promover la guerra, o a controlar la libertad.

Los medios de comunicación, diversas organizaciones e individuos necesitan manifestar su desacuerdo con esta decisión.

Esto no es cuestión de ideología, odio, o asuntos personales, es simplemente cuestión de justicia y del derecho que tenemos todos de pensar y de vivir de forma distinta, de estar informados y de defender estos derechos.

Gracias a Julian Assange y Wikileaks, el mundo es consciente de temas y hechos que solo muy pocos sabían antes. Gracias a Wikileaks y a Assange se ha dicho la verdad a pesar del riesgo que ello ha implicado.

Gracias a Wikileaks y a Assange, se ha quitado la máscara a muchos políticos y a quienes manejan el poder.

Necesitamos defender a Wikileaks y apoyar a Assange. Se trata simplemente de un asunto de ética.

(Traducido por Sofia Edwards – sofia83edwards@gmail.com )

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