Editorial, Globo, Opinión, Reino Unido

Proyecto sobre comunicación online: ¿medida de espionaje?

El Parlamento británico ha propuesto un controvertido proyecto de ley que le permitiría acceder a los datos personales de los usuarios de internet sin necesidad de una orden judicial.

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Fayida Jailler


Recientemente han habido  varios debates en el Parlamento sobre el proyecto de ley que autorizará al gobierno del Reino Unido a acceder y almacenar información sobre el uso personal de internet de la gente.

Mientras que algunos parlamentarios insisten en que este proyecto de ley ayudará a proteger a la sociedad y a combatir la delincuencia, existe la preocupación de que dicho proyecto pueda comprometer potencialmente la privacidad de los internautas en general.

Si se aprueba este proyecto de ley, las agencias de inteligencia del Reino Unido tendrán acceso a los datos generados en las comunicaciones en línea y derecho a controlar lo que los usuarios publican en la red.

Los servidores de internet – como BT, Virgin y Sky – instalarán “cajas negras” para poder filtrar y decodificar  los medios sociales y los correos electrónicos.

Esto proporcionará información detallada sobre la fecha y la duración de cada una de las conversaciones y las direcciones de correo electrónico de los usuarios involucrados, aunque el contenido de la misma no se mostrará.

Los contenidos sólo se revelarían si el servicio de inteligencia obtuviera una orden judicial. Los detalles de las llamadas telefónicas realizadas a través de internet y la actividad producida en las páginas web de apuestas también estarán disponibles y toda la información se almacenará por un período de doce meses, durante los cuales cuatro cuerpos del estado tendrán acceso a la información: la Policía, la Agencia contra el Crimen Organizado, las Agencias de Inteligencia del gobierno y la Agencia Tributaria.

Los servicios de seguridad  han expresado su preocupación sobre el aumento del uso de los medios sociales y páginas de apuestas por parte de los delincuentes con el objetivo de comunicarse entre ellos y de ese modo evitar su detención.

En una carta enviada recientemente al presidente de la Comisión de Igualdad y Derechos Humanos, la ministra del Interior, Theresa May, insistió en la necesidad de esta legislación para “proteger al público y enviar a los delincuentes ante la justicia, asegurando que las agencias de inteligencia pueden continuar con su labor eficazmente en la era de la comunicación por Internet”.

Aclaró que habría estrictas medidas de seguridad para la obtención y uso de toda la información generada de las comunicaciones, y añadió que este proyecto de ley fue “esencial para resolución de delitos en el siglo 21”.

Theresa May

La ministra del Interior manifestó que actualmente la policía ya usa estos métodos cuando se investigan delitos relacionados con el abuso de menores y el terrorismo, y se utilizan semanalmente para obtener pruebas que posteriormente se presentan en los tribunales de toda la nación.

Puntualizó que el acceso a la información de las comunicaciones juega “un papel importante en el 95% de las investigaciones sobre el crimen organizado” y que la policía sólo podría obtener la información requerida demostrando que tal procedimiento es tanto necesario como proporcional.

May justifica el proyecto de ley diciendo que en una sociedad moderna, en la que las comunicaciones a través de Internet se utilizan más que nunca, las agencias de inteligencia deben continuar  teniendo “las herramientas necesarias” para combatir el crimen y mandar a los delincuentes ante la justicia.

Los detractores del proyecto de ley reivindican que éste compromete la privacidad en Internet y que no necesariamente conlleva a más seguridad. Rachel Robinson, responsable de la política de Liberty, ha dicho que el cumplimiento de esta ley debería centrarse en sujetos específicos, no en los ciudadanos británicos en general.

Y ha agregado que  “al igual que internet, cualquier hogar puede ser una escena del crimen, pero ¿deberíamos instalar cámaras ocultas y micrófonos en cada dormitorio existente sobre la faz de la tierra?”. Tory Backbencher y David Davis también han descrito el proyecto de ley como “increíblemente intrusivo”.

El parlamentario demócrata liberal,  Julian Hupper, ha manifestado que el proyecto de ley da al Secretario de Estado “demasiado poder” y describe la idea de las cajas negras que controlarán el flujo de información en línea como “claramente inaceptable”.

El activista de Internet, Aaron Swartz, predijo que uno de los peligros del proyecto de ley sería que los piratas informáticos o los funcionarios de gobierno deshonestos intentarían robar la información almacenada. Y comparó el proyecto de ley con “abrir cada carta que se envía via oficina postal para que el gobierno pueda hacer una copia por si acaso”.

Ya ha sido publicado un borrador del proyecto de ley sobre las Comunicaciones, pero aún existe mucha oposición al mismo por parte de algunos parlamentarios que desean que sea modificado o abandonado.

Ponerlo en práctica costaría aproximadamente 1.8 billones de libras en los próximos diez años, aunque el Home Office afirma que durante este período, se ahorraría tres veces esa cantidad ya que las investigaciones serían mucho más rápidas y eficaces.

(Translated by Paula Pagán – Email: paula.pagan.soriano@gmail.com)

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