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Virgilio Piñera, a cien años de su natalicio

Fue uno de los pioneros del modernismo en las letras cubanas a mediados del siglo XX. Poeta, narrador y dramaturgo cubano, se caracterizó por ser independiente, irreverente y auténtico.


Virgilio Piñero

Mario Lopez Goicoechea

El pez de la torre nada en el asfalto” fue la frase del poema integrante de la obra Aire Frío” que escogió la coreógrafa Marianela Boan como título para su pieza para seis bailarines, estrenada en 1992 en la sala Avellaneda del Teatro Nacional en la Ciudad de la Habana, Cuba.

Lo hizo porque quería explorar el tema del cubano en medio de una crisis y su capacidad contemplativa, poca resistencia al patetismo, búsqueda de la catarsis inmediata, refugio en el humor exorcizante”.

Y la vida y obra de Virgilio Piñera fue una evasión de ese patetismo.

Piñera nació el 4 de agosto de 1912 en Cárdenas, Matanzas. Su padre fue inicialmente secretario de la Junta de Educación y luego administrador del Acueducto de Cárdenas, y su madre trabajaba como maestra en la Escuela Pública numero 8. En 1923 la familia se mudó a la Habana, pero un par de años después se fueron a vivir a Camagüey.

La primera obra que publicó fue un poema, El Grito Mudo”, en la antología Poesía Cubana en 1936”.

Alrededor de esos años inició sus estudios de educación superior en la Universidad de la Habana en la carrera de Filosofía y Letras. Mas, cuando tuvo que presentar su disertación final, se negó a hacerla frente a lo que el llamó un “tribunal de burros”.

Fue este carácter terco y rebelde lo que le ganó una reputación de persona difícil, la cual, según testimonios de aquellos que lo conocieron bien, no siempre fue infundada.

A Luis Carbonell, idiosincrático exponente de la cultura cubana, le gustaba mucho contar una anécdota a propósito de la inclusión en uno de sus recitales de uno de los cuentos más conocidos de Virgilio, El baile” (escrito en 1944).

Poco antes del estreno Carbonell recibió la visita del escenógrafo Andrés García, el cual le dijo a Luis: “¿Así que vas a incluir un cuento de Virgilio? Pues ten cuidado, porque si no le gusta como tu lo haces es muy capaz de armarte un escándalo”.

Pocos días después de la premiere, Carbonell oyó un toque en la puerta de su camerino. Era Virgilio Piñera, quien había venido para decirle: “Lo que has hecho con mi cuento es sencillamente maravilloso”.

Se puede decir sin temor alguno que la obra de Piñera es una constante búsqueda de la irrealidad dentro de la realidad. Y esto lo hizo mediante un lenguaje lleno de cotidianeidad.

Dentro de la estética de la literatura cubana de mediados del siglo veinte es Virgilio quien crea un mecanismo para transformar lo banal y mundano en poesía. Una de sus obras de teatro mas famosas (y la mas autobiográfica, según el mismo autor), es Aire Frío”, estrenada el 8 de diciembre de 1962.

De acuerdo a Piñera dicha puesta en escena era la vida de una familia habanera que había que ver como “la plasmación dramática de un ciclo de la vida nacional cerrado definitivamente”.

El hecho que había “cerrado definitivamente” esta etapa había sido la Revolución Cubana encabezada por Fidel Castro. Coincidió este suceso histórico con el retorno de Virgilio a Cuba de Argentina, país en el que había pasado casi diez años intermitentemente. De inmediato se puso de parte de los ‘barbudos’: “Elegí sin vacilar la Revolución por ser ella mi estado natural siempre he estado en Revolución permanente. Yo, como miles de cubanos, no tenía lo que tenían unos pocos, se imponía la nivelación, el ‘have nothing to declare, except Revolution’”.

Tristemente para Piñera y otros contemporáneos intelectuales que compartían su mismo entusiasmo, el naciente gobierno tenía otras ideas. En los primeros años de la Revolución se llevaban a cabo redadas contra homosexuales, miembros de la secta Abakuá, cristianos (sobre todo aquellos devotos a la religión católica), jóvenes con el pelo largo y amantes de la música rock. Virgilio con su apariencia afeminada y voz afectada fue una víctima fácil. Fue arrestado cuando vivía en Guanabo, en las afueras de la Habana y a partir de ese momento la ilusión que tenía en el proceso revolucionario se desmoronó.

Marianela Boan

Lo que no pudieron hacer los críticos que demolieron una de sus obras más conocidas, I”Electra Garrigó” (considerada un clásico del teatro cubano hoy en día) lo consiguieron las botas militares del régimen castrista. En la década del 70 Virgilio entró en un período de oscurantismo y olvido. Siguió escribiendo, pero ya nadie montaba sus obras, sus poemas no se publicaban y sus cuentos tenían más notoriedad en el exterior (fue en esta época que salió una traducción al francés de sus Cuentos fríos” como Comtes Froids”) que en su propia tierra.

Virgilio Piñera murió el 18 de octubre de 1979 de un ataque cardiaco. Tenía 67 años. Con su típica ironía y un sentido de humor muy peculiar (entre sus poemas hay uno titulado “Solo de Canasta”, dedicado a ese juego de cartas) es muy probable que su último gesto haya sido un bostezo y sus últimas palabras las mismas que pronuncia Luz Marina en Aire Frío: “Mañana será otro día. Me gustaría comer mañana carne con papas”.

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