Globo, Reino Unido

Desaparecidos… ¿por qué?

Cada día cerca de 900 británicos desaparecen. Algunos son víctimas de crímenes, otros lo hacen por voluntad propia. Lo que todas sus familias comparten es una inexplicable sensación de dolor, vacío y dudas.

Miriam Valero

Lynda y John llevaban 42 años casados. Después de estar toda una vida trabajando, por fin habían decidido jubilarse y descansar e intentar realizar todos los sueños que tenían pendientes. El pasado mes de abril organizaron un viaje a Grecia para relajarse pero también para que John tuviese la oportunidad de participar en un maratón. Se entrenó durante meses, él amaba correr.

El día de la competición, le dijo adiós con la mano a Lynda mientras se alejaba entre un grupo de corredores. Ella esperó y aplaudió a los primeros participantes que iban atravesando la meta.

Comenzó a preocuparse cuando vio que John no llegaba y pensó que había sufrido una lesión. Le buscaron y no le encontraron. Meses después, y a día de hoy, John continúa desaparecido.

Lynda jamás pudo imaginar que esa sería la última vez que se despediría de su marido. Ella, es sólo un ejemplo de las miles de familias que todavía esperan a los que nunca volvieron y que buscan una respuesta lógica a la desaparición de un familiar.

Sólo en 2011, 327.000 personas no volvieron a sus hogares en Reino Unido y se calcula que el 14% del tiempo de trabajo de la policía se dedica a la búsqueda de desaparecidos.

Aunque existen casos de todas las edades, en más de la mitad de ellos los desaparecidos fueron jóvenes de menos de 18 años.

Algunos de ellos desaparecieron en el país, otros en el extranjero. Algunos fueron víctimas de desgraciados crímenes o accidentes, otros huyeron por problemas económicos o de salud y muchos de ellos por voluntad propia.

De las denuncias que se presentan en un año por desaparición, se estima que sólo en una pequeña parte de los casos, el 1%, las personas siguen sin ser localizados doce meses después de la denuncia. Son este pequeño porcentaje de familias que no reciben respuesta las que se quedan en ese limbo doloroso en el que no saber qué pensar.

El gobierno británico inició el pasado mes de julio un proceso para incluir en la legislación un “certificado de presunta defunción”. Esta figura, ayudará a las personas que han tenido seres queridos desaparecidos por mucho tiempo a solucionar más fácilmente los aspectos legales y financieros de la dramática situación. Por ejemplo, que las familias puedan acceder a sus cuentas bancarias.

Por voluntad propia

Normalmente, cuando se producen las desapariciones, la atención se centra en el incalculable sufrimiento y en las dolorosas preguntas sin respuesta. Algunas de ellas podrían ser ¿Se encontrará bien? ¿Estará vivo? ¿Algo le ocurrió o se fue por voluntad propia?

Sin embargo, y dejando a un lado los desgraciados casos en los que las personas desaparecen de forma involuntaria, toda la realidad de los adultos que dejan de estar en su entorno habitual por voluntad propia continúa siendo a día de hoy un misterio.

Algunas de las razones que los expertos y voluntarios que trabajan con personas desaparecidas señalan como motivaciones para irse y no dejar ninguna pista para ser encontrados haber sufrido violencia en el entorno familiar o las relaciones problemáticas con el entorno.

También deciden en ocasiones hacerlo personas que tienen problemas económicos o que sufren alguna enfermedad o adicción.

Las personas que desaparecen y comienzan una nueva vida (muchas de ellas lo consiguen) empiezan de cero como personas anónimas. No cuentan su verdadero pasado a su entorno y en ocasiones hasta se cambian el nombre.

Es el caso de Rebecca, que cuando era joven fue víctima de las agresiones de su padre. La joven compartió vida y lugar de residencia con la persona que la estaba acosando y que, además, tenía su misma sangre. Con sólo 22 años, Rebecca decidió que la única opción para escapar de su situación era desaparecer. Y así lo hizo. Un día salió de casa y no volvió, según confesó al periódico inglés The Guardian.

En Reino Unido estas personas tienen el derecho a estar desaparecidas.

Sin embargo, la falta de información sobre su realidad y que no existan organizaciones que las representen o las defiendan hace que estas personas no sepan como volver, si lo deciden, a sus hogares o cómo al menos informar a sus familias de que están bien sin vivir con el miedo de ser descubiertas

El informe “Geographies of Missing People” (“Geografías de las personas desaparecidas”), será el primer estudio que se realice en Reino Unido para intentar clarificar este misterioso mundo sin respuestas que es la realidad de las personas desaparecidas.

El trabajo, que está siendo realizado por el Economic and Social Research Council y las Universidades de Glasgow y Dundee Universities, será el primero que aborde la perspectiva de las personas desaparecidas y también incluirá testimonios de las familias y la policía.

Todo ello para conseguir entender la naturaleza de las desapariciones y así poder avanzar en la investigación sobre esta realidad para ayudar a sus afectados.

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