Globo, Luchas, Reino Unido, Sindicatos, Trabajadores

¿A dónde han ido a parar todas las casas?

Los apuros de una familia se han convertido en el lema de todos aquellos que sufren problemas por el retraso burocrático en la asignación de viviendas.

La situación económica en el Reino Unido ha complicado la vida de miles de familias desfavorecidas y que el gobierno de coalición continúe un programa basado en recortes presupuestarios no está ayudando nada.

Cerca de 70 organizaciones benéficas han mostrado su preocupación por el último régimen de recortes, mencionando un amplio incremento en los bancos de alimentos y la creación del programa de Save the Children para ayudar a las familias de bajo salario que están paralizadas por la crisis.

Quizas los efectos negativos más sorprendentes de los recortes, no obstante, pueden encontrarse en el fracaso de los programas municipales de viviendas.

Estudios realizados durante los últimos tres años muestran que el problema de la falta de vivienda ha incrementado en un 26 por ciento en el Reino Unido, y se ha registrado que cerca de 50.000 familias viven en alojamientos temporales. Entre enero y marzo del año pasado la mayoría de esta gente tenía casas arrendadas por los ayuntamientos, asociaciones de viviendas o propietarios privados quienes algunas veces se aprovechaban de la situación de estos inquilinos tan necesitados poniendo precios exorbitados. Muchos más que la desafortunada minoria han sido relegados a vivir en hostales. Este es el último escalón de la pirámide social de la vivienda, la única alternativa a vivir en la calle.

Aquellos obligados a vivir en hostales a menudo se encuentran con habitaciones estrechas y húmedas con instalaciones insalubres. Es también muy posible que las familias se queden fuera de los hostales durante las horas laborales, teniendo que encontrar, ellos y sus hijos, otro lugar donde pasar el día. Con frecuencia, las cenas se suprimen y la comida rápida termina siendo el único recurso de las hambrientas familias. Muchos de los forzados a vivir en esta situación tienen, posteriormente, problemas de depresión o mentales.

Supuestamente existen pautas gubernamentales en este sector que obligan a que las familias en programas de vivienda temporales puedan estar en los hostales más de seis semanas, pero esta regulación se prolonga con frecuencia o se ignora categóricamente.

Además, miembros del Departamento de Trabajo y Pensiones dicen que los núevos límites de las prestaciones casi definitivamente incluirán el alojamiento temporal, lo que podría incluso llevar a más gente a esta situación de incertidumbre, a este limbo.

Ante este problema cada vez mayor, una familia y sus simpatizantes piden que se termine con los recortes y las injustas prácticas municipales en materia de vivienda que dejan a tanta gente sin tener a donde ir.

Isabel y Anthony Counihan, al igual que sus cinco hijos, han vivido en una vivienda temporal en Ealing desde abril del 2011, después de que el ayuntamiento de Brent los alojara allí. Esperan allí mientras el ayuntamiento decide sobre su situación, sin mencionar nada sobre realojarlos.

Se afirma que Glenda Jackson, miembro del parlamento, ha dicho a la familia que ellos simplemente «no pueden permitirse vivir en Londres». Pero los Counihans y sus conciudadanos se niegan a aceptar este veredicto y están reivindicando justicia para todas las familias desplazadas y abandonadas en dicho limbo ocasionado por el fracaso de las prácticas municipales en materia de vivienda.

La campaña de la familia Counihan llevará a cabo una marcha el 6 de octubre para ayudar a todos aquellos que sufren en viviendas temporales. La concentración empezará en Kilburn Square, NW6 6PT, a las 14:30 y continuará hasta South Kilburn Estate.

Habrá ponentes antes y después de la marcha. Todas las organizaciones colaboradoras y sus representantes tendrán derecho a hablar.

Para más información, visita http://www.facebook.com/groups/425633484140115/.

(Translated by Paula Pagán – Email: paula.pagan.soriano@gmail.com)

Share it / Compartir:

Comments are closed.