Migrantes, Multicultura

Así se organiza una campaña anti-redadas

Esta iniciativa, formada por varias organizaciones que defienden los derechos de los trabajadores inmigrantes, está haciendo frente a las actuaciones que protagoniza la UKBA.


Benjamin Serra


El pasado sábado 2 de febrero tuvo lugar una redada contra inmigrantes. La llevó a cabo la United Kingdom Borders Agency en Elephant & Castle, una de las áreas donde se aglutina un gran numero de inmigrantes latinoamericanos.

Sin embargo, los planes de la Home Office se vieron enormemente frustrados, debido a la rápida actuación de la campaña anti-redadas.

Más de 20 personas acudieron al restaurante donde se estaba llevando a cabo la redada para evitar que se tomaran estas injustas medidas. El rápido aviso y la eficaz comunicación entre los miembros de la red permitieron que muchos de los inmigrantes pudieran conocer sus derechos y evitaran pasar por esta desagradable situación.

La presencia de esas personas era el producto de una acción de campaña… de campaña anti-redadas.

En efecto, desde su nacimiento, la campaña en contra de las redadas ha realizado acciones de concienciación para informar a la comunidad inmigrante sobre sus derechos en caso de que se tenga que enfrentar a una situación como esta.

Hace un año, el 25 de febrero de 2012, fue el detonante para que esta organización tomara forma. En un concierto del cantante puertorriqueño Don Omar celebrado en Londres, tuvo lugar una de las mayores redadas de la United Kingdom Borders Agency con 90 personas arrestadas como resultado.

Los agentes accedieron al recinto y pidieron la documentación a los asistentes al evento a pesar de que los residentes en este país no tienen la obligación de llevarla consigo.

A raíz de esto, la campaña tomó forma y organizaciones como Latin American Workers Association, Precarious Workers Brigade, Stop Deportations, No Borders y South London Solidarity Federation entre otras así como personas individuales afines a la idea de que no deberían existir fronteras, crearon este movimiento de defensa.

“No es justo que atrapen a la gente así. Los convierten en criminales sin serlo”, afirma María Pérez, miembro de la organización. “Nuestro objetivo es enseñarle a la gente sus derechos y que se pueden negar a mostrar su documentación” añade.

Acciones concretas

María afirma que no hacen nada en contra del sistema. “No es nada destructivo. Sólo creemos que la gente tiene unos derechos que deben ser respetados. Y por supuesto, queremos enseñárselos”, comenta.

Para ello, la campaña anti-redadas ha diseñado unas “bust cards”. Se trata de unas tarjetas que contienen información útil para estas situaciones. Por un lado, incluye instrucciones sobre lo que se debe hacer cuando hay una redada en la calle. “Normalmente, son cuestión de racismo así que hay que actuar con normalidad y en caso de que no quieras mostrar los papeles, te puedes negar porque estás en tu derecho”, afirma María Pérez.

Por otro lado, incluye información sobre qué es lo que se debe hacer cuando trasladan al inmigrante a un centro de detención. Desde poder rellenar un permiso de entrada temporal al país hasta conseguir un abogado.

Las “Bust cards” han sido creadas con el objetivo de informar a los ciudadanos sobre sus derechos. Pero en muchas ocasiones, los víctimas de redadas no dominan el inglés. Por esa razón, hay versiones de las “bust cards” en multitud de idiomas como el español, el francés, el árabe y el portugués, entre otros.

La ayuda de los voluntarios en la traducción de estas tarjetas ha sido fundamental. Así como el asesoramiento legal de abogados expertos en la materia.

“Aunque no hacemos nada ilegal, somos muy cuidadosos”, comenta María. Las “bust cards” están hechas con la ayuda de abogados y los propios miembros de la organización son los que las reparten entre la comunidad de trabajadores inmigrantes.

No tenemos espías, simplemente intuimos lo que puede pasar por los movimientos anteriores de la Home Office y muchos comerciantes nos avisan. Entonces vamos y nos movilizamos”, dice María Pérez. Los voluntarios reparten estas tarjetas por zonas con una gran afluencia de inmigrantes para concienciar a la gente sobre sus derechos.

Por lo que se refiere a la organización, su actividad se divide en 3 áreas. Por un lado, las relaciones públicas para informar a aquella gente que simpatice con su posición pero no sepa qué hacer para ayudar. Por otro, las redes de apoyo que se crean en situaciones de redadas. Y por último, el de asesoramiento y creación de las “bust cards” que está conectado con lo que la organización llama “El teatro del Oprimido”.

Se trata de representaciones de lo que el trabajador inmigrante debe hacer cuando los agentes le piden la documentación, para que sepan reaccionar y se les enseña ciertas frases útiles en inglés. “Es tan fácil como decir ‘No quiero hablar con usted, con permiso’ ya que todo ciudadano tiene derecho a no mostrar los papeles”, comenta María.

Share it / Compartir:

Comments are closed.