Derechos Humanos, Globo, Latinoamérica, Movimiento, Politika, Reino Unido

Fidel Narváez: “Julian Assange y Ecuador resistirán el tiempo que sea necesario”

A casi tres años de estar frente al Consulado de Ecuador en el Reino Unido, este activista habla de esa experiencia, de la recientes elecciones en el país latinoamericano y de su relación con Julian Assange.


 

Mónica del Pilar Uribe Marín


Ese 15 de julio de 2010, cuando entró por primera vez a la oficina que le acogería como Cónsul, todo estaba en su mente: servir a su comunidad, trabajar desde la oficialidad con la fuerza que lo había hecho desde el activismo, acostumbrarse a la inevitable formalidad y formulismo de la vida política, y escribir ocasionalmente.

Eso tenía en mente y quizás más. Todo, menos cruzar su vida con el declarado enemigo número uno de Estados Unidos y sobre el cual pendula una condena de muerte: Julian Assange, el fundador de Wikileaks y quien lleva varios meses en el recinto diplomático, a la espera que su situación tenga un rumbo justo.

Pero lo inimaginable para Fidel Narváez ocurrió casi dos años después y a partir de ese momento, se convirtió en uno de los pocos latinoamericanos que ha compartido más momentos con Assange. De hecho, y por designación, vivió dos meses en la Embajada de Ecuador. Allí, tuvo tiempo de sobra para conversar con Assange, de conocerlo un poco y de derrumbar el mito de un hombre a quien los medios de comunicación y unos gobiernos, han querido convertir en un demonio.

Fidel Narváez, cónsul de la República de Ecuador en el Reino Unido

De ello, de sus charlas y de su percepción sobre el hombre que ha puesto a temblar a más de uno debido a sus revelaciones con su equipo de Wikileaks, Fidel Narváez habló con The Prisma.

Narváez, quien desborda energía y claridad en sus palabras, es reservado y discreto al hablar de esta experiencia.

Sin embargo, es claro al afirmar que cree en la inocencia de Assange y en su genuino interés por defender la libertad de expresión y el derecho de todos a saber lo que hacen sus gobernantes. Desde luego, antes de hablar sobre, Narváez fue inevitable ahondar en lo que ha significado el triunfo, por tercera vez consecutiva, del Presidente de Ecuador, Rafael Correa.

Nuevamente la victoria para el Presidente Rafael Correa y su Revolución ciudadana. ¿Por qué tan buen resultado?

Es la octava victoria consecutiva en procesos electorales desde 2006. Contrario a lo que comúnmente sucede a los gobiernos que buscan una reelección y sufren un desgaste natural, el gobierno de la Revolución Ciudadana en los últimos 6 años le ha demostrado a la gente que es capaz de cumplir con las propuestas de cambio hechas a su inicio.

¿Esta vez apoyaron los medios de comunicación a Correa?

En absoluto. La mayoría de los grandes medios que dominan el mercado informativo ecuatoriano, especialmente los medios escritos, están en férrea oposición al gobierno. Ello hace aún más meritorio el triunfo, puesto que el gobierno enfrenta un enorme poder mediático que prácticamente actúa como actor político.

 

¿Por qué triunfa otra vez?

Porque la gente ha recobrado la confianza y la esperanza en un gobernante, que ha cumplido como ningún otro con sus ofertas de cambio y que ha implementado un nuevo estilo de gobierno, mucho más dinámico y cercano a la población.

¿En qué le ha cumplido Correa a la gente?

La recuperación de la soberanía, que se ha traducido en mayores y mejores ingresos para el país, producto de los recursos naturales. Esto ha permitido una inversión, sin precedentes, en salud, educación y vivienda. La gente ahora sí ve un proyecto de nación, un país que invierte además en infraestructura para sostener un nuevo modelo de desarrollo a largo plazo.

¿En qué ha consistido esa revolución ciudadana?

En que la ciudadanía que por lo general estuvo al margen del debate político, de la toma de decisiones y de la participación democrática como tal, hoy en día se empodera del ese debate político. La gente quiere nuevamente participar en la vida política del país y defiende los logros y postulados de esta revolución.

¿Cómo ha incidido el gobierno de Corea en la vida de los inmigrantes?

En el Ecuador hemos logrado revertir la tendencia hacia la emigración. Hoy son más los ecuatorianos que regresan que los que salen. Han recuperado las esperanza en el mejor futuro de nuestro país y cómo hoy sienten orgullo por la imagen que nuestro país se está construyendo hacia el exterior.

¿Qué ha causado esta tendencia, este cambio?

Es una combinación del dinamismo y buena salud actual de la economía ecuatoriana (una de las de mayor crecimiento en Latinoamérica) y de la gran crisis económica en varios de los países que han sido destino de nuestros inmigrantes, especialmente en Europa.

Claro está que el crecimiento económico per se no es automáticamente un indicador de desarrollo.

Sin embargo, en el caso ecuatoriano categorías como la reducción de pobreza, empleo, poder adquisitivo y reducción de desigualdades muestran niveles históricos que nos ponen a la vanguardia de las economías de la región, si el análisis se hace de una manera integral.

Usted lleva casi 3 años en consulado. ¿Cómo ha sido eso de trabajar en la oficialidad siendo como era usted, un activista?

Me siento muy cómodo al ser parte de este proceso político, porque están en juego la mayoría de causas por las cuales siempre luché como activista social. Evidentemente, la tarea de construir y de tratar de hacer realidad sueños y proyectos políticos y sociales, es tal vez más compleja que protestar ante la injusticia y exigir por los derechos de la ciudadanía. Antes luchábamos por derrumbar un sistema, ahora finalmente luchamos por construir algo nuevo y mejor.

¿Qué ha sido lo más difícil en su trabajo como cónsul?

Adaptarse a las exigencias burocráticas y administrativas que muchas veces dificultan el trabajo antes que facilitarlo.

A usted le ha tocado un momento muy importante: el asilo de Julian Assange. ¿Qué le ha significado?

Una experiencia única y un reto excitante a la vez. Se trata del asilado político más importante del mundo, que escogió al Ecuador para pedir protección.

Algunos dicen que usted es una de las razones por las cuales Assange está en esa embajada.

Yo no diría eso. Con Julian Assange y Wikileaks hay una relación previa a su solicitud de asilo. Ha sido una relación pública, desde cuando en 2011 el Ecuador solicitó a Wikileaks la publicación de todos los cables diplomáticos, referentes a nuestro país. Posteriormente Assange solicitó entrevistar al Presidente Correa para su programa de televisión. Ello implicó encuentros con él y con su equipo, durante los cuales se evidenció cierta empatía por el hecho de que me veían, no solo como un diplomático sino como un activista social. Supongo que esto despertó en ellos aún más su interés por el Ecuador.

 

¿Cuándo fue su primer contacto directo con Assange?

Cuando solicitamos la publicación de los cables. Abril del 2011.

 

¿Cuál fue su impresión?

Julian es una especie de celebridad, sobre la cual se han creado toda una serie de mitos y de enigmas. Conocerlo y tratarlo ha sido una experiencia interesante.

¿Dónde fue ese encuentro cara a cara?

En Inglaterra, donde él reside en contra de su voluntad desde hace más de dos años, bajo la figura de prisión domiciliaria.

¿Qué opinión tiene sobre Assange transcurrido este tiempo?

Es una persona agradable para el trato, muy instruida, sobre todo en temas internacionales.  Creo que siempre está inserto en el trabajo de Wikileaks y en las causas que defiende.

¿Está usted acuerdo con esas causas?

Si asumimos que la causa principal es la necesidad de transparentar al máximo la información, la de exigir responsabilidad por parte del poder político y del poder económico, y la de buscar sanción a los abusos a los derechos humanos, mediante la practica de la libertad de expresión e información sin límite, por supuesto que estoy de acuerdo.

¿Por qué Assange eligió Ecuador?

Esa pregunta es para Julian Assange. Y entiendo que es una pregunta que muchos se hacen: ¿Por qué existiendo no menos de 150 embajadas diferentes en Londres, Assange escoge precisamente al Ecuador?

Tal vez porque ha visto cómo este pequeño país ha dado muestras importantes de soberanía, de firmeza y de compromiso con los derechos humanos. El Ecuador es líder regional en la protección a refugiados; enarbola en su constitución el concepto de ciudadanía universal que reconoce el derecho a la migración. En un hecho inusual, terminó el contrato que permitía la presencia de una base militar norteamericana.

Eso y otras cosas han hecho que Ecuador se visibilice a nivel internacional. Además, es prácticamente el único país que le planteó a Wikileaks la publicación de todos los cables, sin excepción, aún a riesgo de que hubiese información que eventualmente podría perjudicar al gobierno. Asumo que esa muestra de genuina transparencia ha sido valorada por Wikileaks y Julian Asaange.

¿Cómo ha incidido la presencia de Assange en la Embajada?

Proteger a quien está considerado el enemigo público número uno del imperio es una medida valiente, no solo diplomática sino también política. La reacción de las fuerzas progresistas de la sociedad civil, sobre todo a nivel mundial, ha sido de enorme apoyo a la posición ecuatoriana, y de solidaridad a la vez.

¿Ha ganado con ello Ecuador visibilidad?

Sí, como un país soberano, comprometido con la defensa de los derechos humanos y con las demandas por transparencia y libertad de expresión de la sociedad civil contestataria en el mundo.

¿Qué incidencias negativas ha tenido esa presencia?

Supondría que quienes quieren ver a Julian Assange y a Wikileaks destruidos están intensificando su presión en contra del país que lo está protegiendo. Esto se ha evidenciado a través de los poderes mediáticos que intentan afectar la imagen del Ecuador a nivel internacional.

¿De dónde han venido los mayores ataques?

A través de cierta prensa. Ese ha sido realmente el principal efecto. En términos de comercio y de colaboración económica no veo concretamente efecto alguno.

¿Le incomoda a usted esa realidad?

Que alguien recurra al asilo diplomático como último recurso para salvar su vida es una situación incómoda para todas las partes involucradas. Incómodo para él, quien se encuentra encerrado en condiciones limitadas (vivir en un espacio cerrado sin luz, sin la posibilidad de hacer ejercicio, sin la posibilidad de salir al aire fresco). Para el Ecuador, que siente una gran responsabilidad por encontrar una salida que salvaguarde su integridad física y sus derechos, y ciertamente para el resto de países parte en esta situación.

¿Le quitó o dio votos a Correa el caso Assange?

La alta votación ganada por el presidente Correa responde a su acertada gestión y con seguridad hubiera sido igual, independientemente del asilo político a Julian Assange. Sin embargo, yo diría que a nivel internacional la imagen del Ecuador y del Presidente como tal ha ganado.

 

Usted estuvo muy cerca de Assange. Tengo entendido que durmió en la Embajada.

Claro.

 

¿Cuánto tiempo?

Dos meses.

 

¿Por qué usted y no otro funcionario?

Porque se trata de una sede diplomática en la cual no se podía dejar solo al asilado político, pues se encuentra asediada por la policía. Por tanto se requería que alguien con estatus diplomático estuviera tiempo completo allá “protegiendo” el lugar. Y esa tarea se me asignó.

Supongo que llegó a conocer más a Asange, personalmente.

Ciertamente en esos meses departíamos mucho, especialmente en los momentos cuando estábamos solos, durante las noches.

¿Sobre qué hablaban?

De todo. Con Julian Assange es posible conversar de muchos temas.

 

Supongo también que Assange llegó a conocer más sobre Ecuador.

Probablemente Latinoamérica era la región sobre la cual Julian Assange tenía menos conocimiento. Ahora creería que nos estudia con mucho mayor interés. Él guarda un profundo reconocimiento con el Ecuador. Aquella frase en la que se le atribuía haberse referido al Ecuador como insignificante, fue total y maliciosamente sacada de contexto.

 

¿Qué tanto cambio la cotidianidad de la embajada?

Significativamente. Con la presencia de él en la misión hay un movimiento más intenso al interior. Él recibe constantemente muchas visitas, no solo de su equipo de colaboradores, sino de personalidades y gente de todo el mundo que llega a expresarle su solidaridad.

¿Quiénes conforman el equipo de Assange?

Activistas muy comprometidos, totalmente dedicados a su trabajo.

Después de conocerle, ¿qué tan cierto es lo que se dice de él?

Mucho de lo que se dice sobre él está bastante distorsionado.

 

¿Es una personal fácil de tratar? ¿Un buen inquilino?

Humm. No sé si fácil es la mejor descripción. Creería que es muy exigente con sus colaboradores. En todo caso es un “inquilino” respetuoso de todo el personal en la Embajada.

¿Cómo lo describiría?

Como una persona ligeramente introvertida, dedicada por completo a su lucha, genuinamente comprometida con sus ideales y muy agradecido con quienes le apoyan.

 

¿Qué incidencia ha tenido en su vida el haber conocido a Assange?

Es sin duda una experiencia única y una responsabilidad enorme saber que uno no solo es testigo, sino, en cierta forma, también parte, de un hecho histórico y relevante en la lucha por las libertades ciudadanas y por la libertad de expresión en el mundo.

¿Cree en la inocencia de Assange?

Si se refiere a las alegaciones de por las cuales se les quiere interrogar en Suecia, en lo personal, por supuesto que creo en su inocencia. Sin embargo es la justicia la que deberá finalmente determinar esa inocencia. Ecuador en eso ha sido muy claro desde el comienzo. No protegemos a Julian Assange de la justicia sueca. Es más, está en nuestro interés que ese proceso siga adelante y se han propuesto varias alternativas para que Suecia pueda interrogar a Julian Assange. Ecuador protege a Assange del peligro real de que pueda ser subsecuentemente extraditado a Estados Unidos donde sus derechos fundamentales sí están en riesgo.

Parece que será un asilo por largo tiempo.

Confiamos en que una salida política y diplomática será posible más temprano que tarde.

De ser un tiempo largo, ¿cree que Assange pueda resistirlo?

Esperemos que ese no sea el caso. Pero si así fuere, estoy completamente seguro que tanto Julian Assange como Ecuador sabrán resistir lo que fuese necesario.

Share it / Compartir:

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*