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La izquierda de España: sin dios, sin patria y sin copla

Franco unió algunos de los elementos antropológicos más importantes de cualquier cultura a la ideología de su gobierno. La idea de patria, los rituales religiosos, los mitos fundacionales y el arte tradicional fueron asimilados al fascismo y todavía hoy conservamos esa cacofonía.

 

La izquierda de España 2Macu Gavilán

 

La gente que hoy rondamos los treinta años somos hijos de una generación confusa. En el contexto de España, muchos de nuestros padres llegaron a ver los últimos fuegos fatuos de la dictadura franquista que, cuando ellos eran niños, todavía lanzaba al aire sus últimos zarpazos.

Un poco después, en la España de los setenta y a una velocidad de vértigo, lo que estaba prohibido pasó a estar de moda y lo que había sido impuesto fue rechazado con firmeza.

Gran parte de esta generación llegó a la juventud con la apertura de la información, el descubrimiento de las drogas y la reivindicación de la libre sexualidad, y por fin pudieron rechazar públicamente las costumbres de la “gente de bien”.

Pero este rechazo llegó hasta nuestra generación y todavía nos rebelamos contra los fantasmas.

La izquierda de España 3Como si se tratara de un antropólogo inconsciente, Franco (de ahora en adelante “Paquito Patas-Cortas” o PP-C) supo coser a la solapa de su uniforme algunos de los elementos antropológicos más importantes de cualquier cultura.

La idea de patria, los rituales religiosos, los mitos fundacionales y el arte tradicional fueron asimilados a su gobierno y a su persona de tal forma que aún conservamos esta cacofonía.

Paquito Patas-Cortas zurció a la nueva bandera roji-amarilla su particular fascismo pata-negra al grito de “¡Viva España!”. La Patria pasó a ser símbolo de PP-C y los enemigos de su gobierno pasaron a ser “enemigos de La Patria”.

La izquierda de España 4Hoy, en España, ningún izquierdoso que se precie portará los colores de la bandera nacional a no ser que sea con un significado deportivo, con lo que, según parece, Patas-Cortas todavía está presente entre nosotros.

El pasado imperial de nuestra desnutrida tierra fue deificado como Mito Fundacional de la nación que corría bajo los bigotes del generalísimo, quién convirtió los tiempos de “la España donde no se ponía el sol” en la legitimación de su personal grandeza.

Por eso, la poesía publicada bajo su mandato se bifurcó ideológica y estilísticamente: los fachas escribían en formas clásicas y con temas propios del siglo XVI y los izquierdosos ocupaban cualquiera de los otros estilos y temáticas.

Iglesia y migrantes 30La religión católica, que en España siempre ha estado mezclada popularmente con el paganismo de los santos y el tarot, fue reconducida a su versión oficial institucionalizada y los curas obreros fueron cesados de sus funciones.

Paquito Patas-Cortas se apoderó así del Ritual y ahora en España nadie puede llamarse católico sin ser un sospechoso PePero.

Por último, el generalísimo se supo adueñar también de la Cultura Tradicional española mediante el proyecto nacional llevado a cabo por la Sección Femenina (rama femenina de la Falange Española) conocido como “Coros y Danzas”.

Con él se llevó a cabo una de las más completas recopilaciones de cantos y bailes tradicionales que se ha hecho hasta la fecha.

La izquierda de España 7Hoy, la música que se consume en España entre los grupos de izquierda es, en su mayor parte, de procedencia o influencia anglosajona, marcadamente lejana a nuestra cultura tradicional.

El bueno de Paquito Patas-Cortas repitió una y mil veces que la nueva bandera y los símbolos culturales que zurció sobre su escudo eran el harapo que lo representaba a él por encima de todo, hasta del Rey.

Aquellas generaciones se lo tuvieron que creer, pero ahora que no nos apuntan con ninguna pistola podemos enmendar el zurcido a nuestro antojo.

Yo descubrí esta libertad cuando llegué a México hace ya cuatro años. Hasta entonces pensaba que podía elegir cualquier religión menos la católica, que no debía decir públicamente que me gustaba la copla ni que España es una tierra hermosa y algo dentro de mí me impedía escribir en verso endecasílabo.

Pero en Iberoamérica me enteré de que el amor a la patria puede estar por encima de los gobiernos de uno u otro bando.

La izquierda de España 5Aquí todos aman su tierra y cantan sus himnos nacionales tanto en los eventos gubernamentales como en las manifestaciones en las que critican al gobierno.

Lejos de situarse al lado de una ideología política concreta, la patria es un modo de cohesión que pule las diferencias.

Aquí la religión católica está fuera de un control institucional estricto. Por eso perviven la mezcla de los mitos y ritos católicos con los prehispánicos, y los Zapatistas se alían con los curas de la Teología de la Liberación en su lucha por los pueblos indígenas.

En estos países, los mitos fundacionales basados en las revoluciones de la independencia así como en su pasado pre-colonial, son también importantes elementos de cohesión de sus culturas.

La izquierda de España 9Y, por último, los bailes y cantos tradicionales pertenecen al pueblo y no a ningún generalísimo que se los quiera adueñar por lo que, en estas tierras, no hay nada más común que saber bailar salsa, cumbia y son.

Por tanto, queridos izquierdosos, no se sientan obligados a negar la cultura que Franco se quiso endosar porque nunca fue suya, sino sólo del pueblo que la mantuvo. Júzguenla por lo que cada cosa es y no por lo que él dijo que fuera.

Y como diría un hipotético capitalista utilitario, si no le sirve ni la puede reciclar, tírela a la basura.

http://elarteesunjuguete.wordpress.com

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