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Las desapariciones forzadas, un crimen bastante actual

Colombia, Perú, Guatemala y México registran unos 107.000 casos. La guerra civil, el Ejército, los paramilitares y su lucha contra las guerrillas revolucionarias, son las principales causas de este atentado contra la humanidad.

 

Desapariciones forzadas 04O. Briasco

 

Victoria Montenegro tenía 13 años cuando fue arrebatada de su familia. Un grupo del servicio de inteligencia del ejército entró por la fuerza en su casa de Buenos Aires y mató a sus progenitores.

Fue trasladada a una comisaría y, a partir del 13 de febrero de 1976, pasó a ser María Sol Tetzlaff Eduartes, nacida el 28 de mayo de 1976 e hija de Hernán Antonio Tetzlaff y María del Carmen Eduartes.

Tardó 25 años en descubrir su verdadera identidad y otros diez en ver cómo se procesaba a siete altos mandos militares y se les condenaba a entre 10 y 15 años de prisión por su participación en el plan sistemático de apropiación de bebés durante el gobierno militar en Argentina (1976-1983).

Desapariciones forzadas 14Su historia y su lucha se integra dentro del movimiento de las Abuelas de Plaza de Mayo –la organización que ha encabezado la búsqueda de los “bebés robados” en Argentina–. Su constancia ha logrado que 105 hombres y mujeres hayan recuperado su identidad.

Una reivindicación que tiene su eco en otros países de Latinoamérica, como es el caso de Chile, donde la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos lucha por la misma causa: Justicia y reconocimiento de las víctimas.

Entre ellas se encuentra Viviana Elisa Díaz Caro,Primer Premio Nacional de los Derechos Humanos 2012. Su vida se vio golpeada por la detención y desaparición de su padre (12 de mayo de 1976), el ex Dirigente Nacional de la CUT y subsecretario General del Partido Comunista en la clandestinidad, Víctor Manuel Díaz López.

Desapariciones forzadas 15Dos vidas dedicadas a recabar información y conseguir pruebas para reconstruir el destino de sus seres queridos, que como tantos otros, han sido víctimas de la desaparición forzada.

Según la CIDH (Comisión Interamericana de Derechos Humanos), se considera una desaparición forzada a “la privación de la libertad a una o más personas cometida por agentes del Estado o por quienes actúen con la autorización, el apoyo o la aquiescencia del Estado.

A esto se suma la falta de información sobre el paradero de la persona, impidiéndole así el ejercicio de sus derechos.

Más de 42.000 personas

Según datos de Naciones Unidas, en marzo de 2012, 42.759 personas permanecían registradas como desaparecidas en 82 países de todo el mundo.

Desapariciones forzadas 09De acuerdo con las últimas estadísticas del Grupo de Trabajo de la ONU, los diez países con mayor número de casos reportados desde 1980 son Iraq (16.548), Sri Lanka (12.460), Argentina (3.449), Guatemala (3.155), Perú (3.009), Argelia (2.987), El Salvador (2.662), Colombia (1.254), Chile (908) y Filipinas (782).

En opinión de la ONU, gran parte de las elevadas cifras de los países se concentran en periodos históricos convulsos específicos. A excepción de Colombia, México, El Salvador, Marruecos o Pakistán, donde el número de casos anuales se ha mantenido a lo largo de los más de 30 años estudiados.

De hecho, el computo global de los desaparecidos en Colombia, Perú, Guatemala y México suman un aproximado de 107.000 casos.

Desapariciones forzadas 01Así, del conflicto de la guerrilla en Colombia han resultado 61.000 personas desaparecidas, de las cuales, más de 18.000 fueron con la intervención del estado.

Guatemala enjuicia la guerra civil

El conflicto armado que desangró Guatemala entre 1960 y 1996 dejó 200.000 muertos y entre 40.000 y 50.000 desaparecidos, según el informe de la Comisión de Esclarecimiento Histórico de Guatemala

Sólo el General Efraín Ríos Montt—el ex dictador guatemalteco acusado de genocidio y crímenes contra la humanidad— está siendo llevado a juicio por orquestar la masacre de más de 1.750 indígenas mayas Ixil, por lo que podría ser condenado a medio siglo de reclusión.

México y su oscuro sexenio

Desapariciones forzadasEn México la situación es también alarmante. Según datos de Amnistía Internacional, entre 2006 y 2012, se registraron más de 26.121 personas desaparecidas o extraviadas.

Las cifras ofrecidas por la organización incluyen también aquellas que no responden a la definición de “forzosa” porque, en su opinión, “no se debe minimizar la problemática en este ámbito”.

De esas desapariciones durante el gobierno de Felipe Calderón, el 40% no tienen una averiguación previa registrada o sólo tienen un acta circunstanciada, por tanto carecen de una investigación para ubicarlos.

Desapariciones forzadas 12Por su parte, el Grupo de Trabajo de la ONU sobre Desapariciones Forzadas o Involuntarias, señala que sigue sin conocerse el paradero de aproximadamente 3.000 personas secuestradas por bandas delictivas o víctimas de desaparición forzada a manos de las fuerzas de seguridad.

Según el informe presentado por Human Rights Watch, durante ese sexenio, hubo 149 casos de desapariciones en las que participaron agentes estatales. Las investigaciones indican que miembros del Ejército, la Marina y la policía han colaborado directamente con bandas de crimen organizado.

Un delito contra la humanidad y los derechos humanos que sólo es reconocido como tal por ocho de los 32 estados mexicanos.

Justicia para las víctimas

Desapariciones forzadas 03Es por ello que las organizaciones de familiares de desaparecidos y de derechos humanos reivindican los altos niveles de impunidad en la materia y la participación de funcionarios en muchos casos, así como la negación del fenómeno por parte de los gobiernos y, por lo tanto, la falta de responsabilidad en la búsqueda de las personas desaparecidas y el seguimiento de los casos.

Aspectos que desde la CIDH también han sido resaltados. A su vez, el organismo denuncia la “invisibilidad” en que permanece esta situación, fruto tanto de “la ausencia o ineficacia” de las políticas públicas de los estados en la materia como, en algunos casos, “de la negación de la existencia del fenómeno”.

Desapariciones forzadas 06En el caso de México las organizaciones indicaron que pese al gesto del Gobierno de Enrique Peña Nieto de publicar la lista de 26.121 personas desaparecidas durante el sexenio anterior, persiste una “falta de voluntad política para resolver estos casos”, en palabras de Nadin Reyes, del Comité Hasta Encontrarlos.

Similar es la situación en Colombia. Yanette Bautista, de la Fundación Nydia Erika Bautista para los Derechos Humanos (FNEB), denuncia que el problema persiste marcado por “la presencia de los asesinos en la región que envían mensajes a las familias para que no denuncien” y por la “continua pérdida de expedientes en las fiscalías”

Uruguay, un ejemplo a seguir

Desapariciones forzadas 02Para supervisar esa justicia se ha creado el Comité de Naciones Unidas sobre las Desapariciones Forzadas, que analiza si los países están preparados para evitar desapariciones e investigar casos del pasado no resueltos.

El primer país en someterse a examen ha sido Uruguay pues a mediados de abril de 2013 presentó un informe sobre su caso.

En su documento pone de manifiesto que desde la entrada en vigor de la Convención no se han registrado casos de ese tipo de crímenes.

Sin embargo, sí que recuerda que la Comisión para la Paz de Uruguay estableció que 28 ciudadanos uruguayos y 8 de nacionalidad argentina sufrieron la práctica de la desaparición forzada durante el período “predictatorial” y la última dictadura militar (1973-1985).

Desapariciones forzadas 11Asimismo, el informe recoge la desaparición forzada de 178 uruguayos dentro de la operación de represión conjunta de las dictaduras del Cono Sur (Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay entre los años 70 y 80), conocida como Plan Cóndor.

Ante dicho informe, el comité de la ONU criticó el hecho de que no se impartan a los miembros de la administración y del poder judicial cursos específicos sobre el delito de desaparición forzada.

Además, apuntó de forma negativa que la legislación uruguaya no contemple específicamente un tipo delictivo que se refiera al caso de apropiación y desaparición forzada de un menor, a pesar de que este hecho sí se considera un agravante.

Un esfuerzo de las organizaciones sociales y de la comunidad internacional para evitar que se sigan sucediendo estos crímenes contra la humanidad. Pero también que muchas personas puedan conocer su procedencia o el paradero de sus seres queridos.

 

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