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Reino alimentario: un modelo justo

Casi 870 millones de personas en todo el mundo se encuentran en situación de desnutrición crónica, la mayoría en países en vías de desarrollo. La razón de ello se encuentra en el sistema alimentario actual, que antepone los intereses de los grandes agronegocios y cadenas de distribución.

 

Soberanía alimentaria 8Benjamin Serra

 

Diversos estudios demuestran que hay suficiente comida para todos los habitantes del planeta, por tanto, la existencia de hambre en el mundo no se debe a la falta de alimentos. Siendo así, la ausencia de ellos no es la causante del hambre sino el reparto no equitativo, la desigualdad de ingresos y el acceso a los alimentos.

Precisamente por eso, el problema radica en la producción y distribución de los alimentos, pero sobre todo, en el control de la cadena alimentaria por parte de las grandes multinacionales.

Soberanía alimentaria 7El origen de este sistema perjudicial para los pequeños campesinos está en la llamada Revolución Verde que tuvo lugar en la década de los 60. Esta “nueva agricultura” conllevaba la sustitución de los cultivos sostenibles y tradicionales por un sistema completamente industrializado.

De este modo, se introdujeron pesticidas, fertilizantes químicos y otros métodos artificiales así como el cultivo de semillas modificadas genéticamente. Como resultado, las tierras se concentrarían en muy pocas manos de grandes terratenientes que acabarían desplazando a los propietarios legítimos de las tierras.

Soberanía alimentaria 5Pero con esto se consiguió no sólo que los pequeños agricultores perdieran el modo en que se ganaban la vida sino que también aumentara la deuda de los países en vías de desarrollo con instituciones como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial.

En la actualidad, todas las consecuencias de aquella Revolución Verde siguen presentes en forma de crisis en el sistema alimentario mundial.

Un nuevo enfoque

Soberanía alimentaria 10Frente a esta situación gana fuerza la postura de la “soberanía alimentaria”, la cual defienden actualmente varias organizaciones como es el caso de War on Want en su estudio “Food sovereignty. Reclaiming the global food system”.

Actualmente, el modelo que se sigue según la recomendación de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), es el de la seguridad alimentaria, centrado en la disponibilidad de alimentos.

Sin embargo, la soberanía alimentaria destaca la importancia del modo de producción de los alimentos y su origen. Así, se plantea un marco de creación de políticas agrícolas y alimentarias que abarca la reforma agraria, el control del territorio, la biodiversidad, los mercados y producción locales y la autonomía, entre otros.

Soberanía alimentaria 2Este nuevo planteamiento, por tanto, engloba más que el hecho de producir alimentos. Supone un cambio radical en el modo en que la sociedad está organizada, despojando del control a las élites y proporcionándoselo a las pequeñas comunidades de campesinos.

Esto supone que los agricultores tengan control sobre sus tierras pudiendo decidir qué es lo que quieren cultivar y qué métodos sostenibles utilizar.

African horn catastrophe nino verdeSin embargo, en muchas ocasiones piensan que las grandes compañías pueden ayudarles y acceden a adquirir organismos genéticamente modificados para mejorar la producción.

Pero lo único que consiguen es estar bajo su control ya que posteriormente se ven en la obligación de tener que comprar semillas y pesticidas a la misma corporación para seguir cultivando, convirtiéndose así en totalmente dependientes de ellas.

De este modo, mientras los campesinos, pequeños agricultores y comunidades indígenas que viven gracias a su trabajo en la tierra luchan por sobrevivir, las compañías obtienen beneficios multimillonarios para sus accionistas.

De hecho, las estadounidenses Monsanto y DuPont y la suiza Syngenta encabezan el ranking de beneficios en su sector. Según, datos publicados en 2009 y recogidos por War on Want, Monsanto ganó 7.297 millones de dólares, DuPont tuvo unos beneficios estimados en 4.461 millones y Syngenta consiguió 2.564 millones.

semillas que acaban con milenios de agricultura4Sin embargo, este sistema no sólo involucra a grandes multinacionales químicas, el sector de la distribución y los supermercados también se ve beneficiado. Las cuatro cadenas más importantes del Reino Unido (Tesco, Sainsbury’s, Asda y Morrison) controlan las tres cuartas partes del mercado en el país.

La relación entre estos grandes distribuidores y las multinacionales parece clara. Mientras las corporaciones obligan a los agricultores a cultivar las semillas y utilizar los pesticidas que ellos diseñan, se llevan a cabo masivas campañas de marketing para crear nuevos hábitos de consumo en el llamado “primer mundo” que se puedan satisfacer con aquello que se produce en países en vías de desarrollo y bajo las lamentables condiciones que se les exige.

Beneficios

haciendo-dinero-en-tiempos-de-hambre-7Las propuestas de la soberanía alimentaria siguen las directrices de la Vía Campesina, un movimiento internacional que actúa como paraguas de organizaciones de campesinos, pequeños productores rurales, comunidades indígenas, trabajadores agrícolas y jornaleros sin tierra de distintas partes del mundo.

Fue la Vía Campesina quien proclamó el concepto de soberanía alimentaria defendiendo el derecho de los pueblos a decidir sus políticas agrarias y a producir alimentos localmente.

Defendiendo una postura anticapitalista y antiglobalización, la soberanía alimentaria se basa en una serie de principios ventajosos para las pequeñas comunidades productoras frente al sistema actual que benefician únicamente a las grandes corporaciones.

Soberanía alimentaria 11Desde la protección de los recursos naturales y la conservación del Medio Ambiente y de la biodiversidad rechazando los agroquímicos, hasta el control democrático de la tierra con una toma de decisiones libre y la participación igualitaria de todos los campesinos.

Sin embargo, entre los beneficios más importantes se encuentran, sin duda, el final de la globalización de un problema como el hambre y una reorganización en el sistema comercial de alimentos.

Africa muchchos en calle frente a casaEs decir, si a las pequeñas comunidades agrícolas se les diera la posibilidad de producir alimentos para su autoabastecimiento y consumo doméstico y no para exportar a países ricos como se hace actualmente, sería mucho más fácil eliminar un problema tan grave como es el hambre.

Y sin duda, se terminarían problemas derivados de esta situación como la opresión a pueblos indígenas y pequeños campesinos, los desplazamientos forzados y la pobreza. No hay que olvidar que la comida es un derecho humano básico, no un arma de ataque.

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