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Obama y Cameron ante el espejo sirio

Las situaciones de crisis, como la que desde hace dos años y medio soporta Siria y su pueblo, obligan a muchos a tomar decisiones difíciles, a medir sus capacidades ante la presión y a demostrar su verdadera valía más allá de los mitos construidos por la propaganda aduladora.

 

 

Obama y Cameron ante el espejo sirio3_President Barack       Obama and British Prime Minister David Cameron talk on the South       Lawn of the White House, July 20, 2010Pablo Sapag M.

 

Tratándose Siria de un país tan importante en términos históricos, políticos y geoestratégicos, estaba claro desde el principio que sólo líderes excepcionales podrían salir indemnes de semejante envite.

En estos dos años y medio varios han caído. Atrás quedó Sarkozy, ese oportunista dirigente francés que no dudó en traicionar a sus socios Ben Alí, Mubarak y Gadafi, con los que mantuvo estrechas relaciones personales y políticas hasta sólo unos días antes de que cayeran.

Obama y Cameron ante el espejo sirio2011_A pro-Assad       student rally at Tishreen University, Latakia, Syria.También el español Zapatero, ese que ingenuamente lanzó una vacua “alianza de civilizaciones” tan reduccionista como el “choque de civilizaciones” del ultraconservador Hunttington.

Una y otra idea simplifican una realidad compleja y diversa como la de  los países árabes y en especial la de aquellos que como Siria son esencialmente multiconfesionales. No entenderlo es no entender lo que pasa en Siria o tener una mentalidad tan colonialista como la de aquellos “orientalistas” occidentales a los que dejó en evidencia el cristiano palestino Edward Said.

Zapatero construyó ese engendro de la mano de Erdogan, un primer ministro turco responsable de incendiar Siria por su apoyo a los integristas islámicos que lanzan desde Turquía sus operaciones violentas en Siria.

Erdogan trocó en apenas tres meses la política exterior turca de más de una década y definida por la idea de “cero problemas con los vecinos” por la ingerencia total desde un neotomanismo islamista y radical.

Obama y Cameron ante el espejo sirio1Hoy los propios turcos protestan día y noche –entre otras cosas por su hostilidad hacia Siria- contra este nuevo Abdulhamid, ese sultán fanático y sanguinario de un Imperio Turco Otomano en decadencia que terminó entregando Oriente Medio a los colonialistas franco-británicos, los mismos que hace un siglo trazaron sus fronteras con el infame acuerdo Sykes-Picot de acuerdo a los intereses de París y Londres y no a los de los pueblos de la región.

Se tambalea también el jeque Hamed ben Jalifa al Thani, el dictador del emirato de Qatar, que bañado en petrodólares lo mismo que auspicia a clubes de fútbol como el Barcelona exporta el islamismo radical y financia y arma a muchos de que los que aterrorizan a los sirios.

Obama y Cameron ante el espejo sirio_B2012_By Chris       LockhartHoy, sin elecciones de ningún tipo ni consultas con unos partidos políticos inexistentes en Qatar se dispone a ceder el poder a uno de sus hijos por turbias razones nunca aclaradas, ni siquiera por ese altavoz islamista que es la cadena de televisión Al Yazira, desde la que muchas veces se llama a la violencia sectaria en Siria y en toda la región.

A esa larga lista de dirigentes que no han podido salir indemnes del vendaval sirio se suman el estadounidense Barack Obama y el británico David Cameron.

Ambos usan la llamada “relación especial” que preside los vínculos diplomáticos entre Washington y Londres desde el final de la crisis de Suez en 1956 para anunciar el envío abierto de armas pesadas a quienes combaten al gobierno sirio. En realidad llevan mucho tiempo ayudándoles de muy diversas formas.

Por qué Estados Unidos nunca3El fracaso de sus aliados sobre el terreno les ha llevado a dar este temerario paso que como ha denunciado el alcalde de Londres Boris Johnson sólo contribuirá a causar más muerte y destrucción en Siria.

Johnson, que conoce Siria mucho más y mejor que los insustanciales Obama y Cameron, les ha recordado que esas armas irán a parar a grupos terroristas como Jabat al Nusra, organización afiliada a Al Qaeda. Terroristas que hoy actúan en Siria pero que mañana lo harán, lo volverán a hacer, en Londres, en Washington o en Madrid.

El ministro de Relaciones Exteriores británico William Hague y su jefe Cameron, han reconocido que lo que dice Johnson es mucho más que una posibilidad pero al igual que el francés Hollande han añadido que harán lo posible para que las armas no caigan en las “manos equivocadas”.

Por qué Estados Unidos nunca2Algo parecido ha dicho la administración Obama. Unos y otros actúan así de manera irresponsable, no ya con los sirios, a los que sus cínicas políticas para favorecer a Israel y acabar con la resistencia antiimperialista en la zona tanto dolor han causado ya.

El daño puede ser también para sus propios conciudadanos, manipulados por la propaganda y a quienes se oculta la complejidad de lo que ocurre en Siria. Como bien dejó establecido Clausewitz, la guerra es la política por otros medios.

Puesto de otra forma, las armas sólo logran algo cuando tienen respaldo político sustancial.

En Siria ese respaldo lo tiene mayoritariamente un gobierno que pese a sus muchos errores garantiza la multiconfesinalidad de la sociedad siria desde la premisa de que el Estado y sus representantes deben ser aconfesionales.

Obama y Cameron ante el espejo sirio5  _Démonstration au soutien de Bachar al-Assad le 20 jui n 20 2011La antítesis de lo que plantea la Hermandad Musulmana y otros grupos políticos y armados que actúan en Siria y que por lo mismo nunca han gozado de apoyo masivo entre los sirios. Por eso dos años y medio después sólo han logrado causar muerte y destrucción pero no sus objetivos políticos y militares.

En realidad, hace mucho tiempo la violencia en Siria en su mayoría la practican grupos yihadistas compuestos esencialmente por extranjeros.

Por eso el planteamiento de Obama y Cameron es inmoral y temerario. Si en dos años y medio y con toda la financiación que han aportado a una oposición heterogénea y con más vínculos externos que con la propia Siria no han conseguido que esos grupos se unifiquen y tengan un líder único y respetado –en este tiempo la han “liderado” Ghalioun, Jatib, Sabra, Hitto, etc..-, ahora tampoco lo conseguirán. Solo lograrán que mueran más sirios y que la región se siga desestabilizando.

Obama y Cameron ante el espejo sirio2_G20 Summit in       Toronto, Canada, Saturday, June 26, 2010.Eso no es liderazgo. Es simple y llanamente una colosal irresponsabilidad o una política de un cinismo extremo motivada por el afán de que los sirios pongan los muertos en la “guerra contra el terrorismo” que estadounidenses y británicos no han conseguido ganar.

Algo de eso puede haber cuando doce años después de invadir un Afganistán del que ahora se quiere ir la administración Obama acaba de anunciar que negociará la paz con esos talibanes a los que hasta ayer llamaba terroristas.

Lo harán, ni más ni menos, que en Doha, Qatar. Esa sí que es toda una alianza de “civilizaciones”.

 

Erdogan

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