Globo, Reino Unido

Trata esclavista en el Reino Unido: un pasado vergonzoso

Un capítulo singular en el comercio de esclavos escribió Inglaterra cuando, debido a razones económicas, se erigió en árbitro de la trata, con las mismas manos conque amasó antes grandes fortunas en el tráfico de los habitantes de Africa 

 

esclavitud3Marta Denis Valle*

 

La rivalidad entre Londres y Madrid creció durante varios siglos y este fue el momento en que la balanza estaba a favor de Gran Bretaña.

Convertida en reina de los mares y en pleno desarrollo industrial, llega a imponer a Madrid -en la primera mitad del siglo XIX-, las reglas para eliminar la trata esclavista, de gran repercusión en Cuba.

Esto ocurrió luego que el Congreso de Viena (1815), a instancias de una Inglaterra muy poderosa después de la derrota de Napoleón, declaró a la trata esclavista incompatible con los principios de la humanidad y de la moral universal.

Una serie de tratados anglo-hispanos, amparados en lo anterior, constituyen en realidad expresión de la guerra comercial de los azucareros británicos contra la ascendente producción de las plantaciones cubanas, basadas en la explotación del trabajo esclavo.

Explotación colonial1Con el rechazo de los dueños esclavistas que impugnaron el acuerdo de 1817, desde 1820 debía suprimirse la trata, pero las autoridades coloniales fueron cómplices en el contrabando y en los 20 años siguientes entraron al país por vía ilegal unos 300 mil esclavos.

Un nuevo tratado, suscrito en 1835, contiene el compromiso español de promulgar una ley penal y abolir total y definitivamente el comercio de esclavos.

Unas de las notas más trágicas de este capítulo tuvieron lugar cuando navíos británicos avistaban un barco de contrabando de esclavos; los cuerpos vivos de éstos, atados con pesadas cadenas, iban al fondo del mar.

Explotación colonialaGran Bretaña, que había prohibido el tráfico de esclavos (1807) y abolido la esclavitud (1833) en sus colonias, designa representantes suyos en suelo cubano para perseguir y controlar el tráfico ilegal.

Los funcionarios de Gran Bretaña, Richard Madden (1798-1886) y David Turnbull (1799-1851), ambos abolicionistas sinceros, alcanzaron popularidad en Cuba y se involucraron más allá de su mandato oficial, dando pretextos a las autoridades españolas para expulsarlos.

Madden, cónsul inglés y juez árbitro de la Comisión Mixta de la trata en La Habana, actuó en el periodo 1836-1840 y reunió amplia información sobre las violaciones españolas a los tratados, la población, economía, comercio cubano y las condiciones de los esclavos en Cuba.

Explotación colonial By Brocken InagloryEn 1840, publicó en Londres los poemas del poeta esclavo Juan Francisco Manzano, emancipado por una colecta de amigos, textos que recibiera del criollo Domingo del Monte.

A Turnbull se acusó de alentar las sublevaciones de esclavos de 1841 y fue retirado de su cargo de cónsul en 1842.

El 5 de junio de 1842, en sustitución de Turnbull, llegó a La Habana Joseph Tucker Crawford, quien vio complacido cómo el gobernador y capitán general (1841-1843), Gerónimo Valdés siguió las instrucciones de cumplir los acuerdos con Inglaterra.

Explotación colonial6Valdés, designado por el ministro-regente Baldomero Espartero, dispuso la vigilancia de las costas contra el contrabando y fue capturado un cargamento clandestino, el primero en la historia de los sucesivos tratados sobre la trata.

También dictó un reglamento, que en 48 artículos establecía el régimen a seguir por los esclavos y sus propietarios.

La caída de Espartero, en 1843, por un pronunciamiento de militares, terminó con la influencia inglesa en Madrid, y significó el reemplazado de Valdés por Leopoldo O’Donnell, el pronto famoso represor anti-abolicionista.

Aunque ausente, las autoridades españolas estimaban perjudicial la influencia de Turnbull y lo incluyeron en la supuesta Conspiración de la escalera (1844), salvajemente reprimida.

Explotación colonial2El 2 de marzo de 1845 fue dictada la Ley de Represión del Tráfico Negrero, conocida como Ley Penal, que penalizaba a los traficantes de esclavos y daba seguridad “que en ningún caso ni tiempo podrá procederse, ni inquietar en su posesión a los propietarios de esclavos con pretexto de su procedencia”.

Potencias y querellas

Ignorada por España y Portugal en el reparto del Nuevo Mundo -santificado en una bula papal-, Inglaterra disputó a la corona española su imperio colonial en América y la despojó poco a poco de territorios y consiguió dominar el comercio de esclavos con exclusividad.

Al tiempo que nacía el futuro imperio colonial español, los Reyes Católicos -título otorgado en 1496 por el papa Alejandro VI- proyectaron una política de acercamiento al Sacro Imperio Romano Germánico y a Inglaterra, y de mantenimiento de la paz con Portugal.

Esclavitud en el 1Planearon el establecimiento de alianzas en Europa mediante el matrimonio de sus cinco hijos con representantes de las casas reinantes en los poderosos países vecinos.

Apostaron al trono inglés con Catalina de Aragón (1485-1536) quien casó en 1502 con el príncipe heredero Arturo de Inglaterra, víctima a los seis meses de una epidemia sin que se consumara la unión carnal.

Después ella contrajo matrimonio con su cuñado Enrique (1491-1547), coronado en 1509; en 1533 fue repudiada por éste quien rompió con la Iglesia Católica para casarse otra vez y creó su propia iglesia, la anglicana.

La hija de ambos María Tudor (reina 1553-1558) fue esposa de su primo segundo Felipe II de España, pero murió prematuramente. Isabel I, su hermana y sucesora, hija del segundo matrimonio de Enrique VIII, resultó enemiga acérrima de la corona española.

Esclavitud, el horror  buenaEspaña, principal potencia colonial en el siglo XVI, era entonces dueña prácticamente del océano Atlántico, vía para el traslado de grandes riquezas al puerto de Sevilla; bien pronto corsarios ingleses aterrorizaban sus posesiones caribeñas, entre ellas a Cuba.

Al concluir la Guerra de Sucesión Española (1701 – 1714), la primera del siglo XVIII, Londres obtuvo de España mediante los Tratados de Utrecht (1713), el llamado asiento para introducir esclavos africanos en América, un verdadero monopolio a su favor.

Se enfrascaron en otras guerras y, en una de ellas, fue ocupada La Habana, en 1762, la cual recuperó Madrid al siguiente año a cambio de la Florida.

Importantes financieros y hombres de negocios tomaron parte en el comercio de esclavos; numerosos barcos salían cada año de los puertos de Londres, Bristol y Liverpool hacía unas 40 factorías que Inglaterra había establecido en las costas africanas para obtener esta mercancía humana.

Sus mercaderías viajaban por la misma ruta y los antiguos corsarios se convirtieron en capitanes negreros.

Muchas de las fortunas creadas a partir de la explotación colonial y la trata esclavista contribuyeron a la revolución industrial en Inglaterra.

*Historiadora y periodista de PL.

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