En Foco, Notes From The Edge, Opinión

Sociedad disminuida

La visita a la Iglesia está disminuyendo, aunque entre las comunidades de inmigrantes, todavía es fuerte. Pero para la segunda y tercera generación también son menos los lugares de interés de la religión activa.

 

Steve Latham

 

Shrinking society 2Antes de que los ateos se emocionen por lo anterior, lo mejor sería que reflexionaran sobre que el mismo fenómeno se está produciendo entre los partidos políticos y los sindicatos.

El número de miembros están bajando en todas las organizaciones voluntarias. La sociedad civil está disminuyendo. La capacidad y voluntad de participación en organizaciones de caridad también está mermando.

Algo está pasando en nuestra sociedad, que está desalentando la ciudadanía activa, a todos los niveles. Las personas se están recogiendo en sus propios espacios individuales.

No se trata sólo de que las personas prefieren arrellanarse en la comodidad de la familia nuclear, ya que ésta también se está derrumbando y las familias monoparentales se han convertido en la norma.

El individualismo, el aislamiento, la atomización de nuestra competitiva, capitalista y consumista cultura, está minando la voluntad y la capacidad de cooperación de la acción colectiva por el bien común.

Shrinking society 1El capitalismo expulsó a los trabajadores agrícolas y a sus familias, de sus tierras y los instaló en las ciudades.

Y aquí, en la ciudad, tuvo sentido la existencia de unidades familiares más pequeñas: eran más baratas de mantener y más fácil de adaptar y disciplinar para el trabajo, así como de reproducir la mano de obra, a través de la educación.

Actualmente, incluso este grado de cohesión familiar no es necesario. En efecto, la multiplicación de los hogares, a través del divorcio y la desintegración familiar, produce más consumidores de productos.

El capitalismo destruye en todas partes los lazos sociales, tal como Marx y Engels lo escribieron en el Manifiesto Comunista.

También hace que las personas se hallen más satisfechas con la prolifera gama de aparatos y demás productos que pretenden hacer la vida llevadera.

El costo psíquico de la vida en la ciudad posmoderna, de ritmo rápido, desconectado de las relaciones genuinas, se encuentra con el sopor del consumo del tiempo libre.

Shrinking society 3La televisión, el Internet y los teléfonos inteligentes realizan una doble función, ya que proporcionan, simultáneamente, nuevos mercados a la vez que suministran soluciones tecnológicas narcóticas para la enajenación que crea el cyber-consumismo.

Por lo tanto, la acción colectiva se vuelve menos atractiva cuando hay algo bueno en la televisión o existe alguien para seguir en Facebook.

Hay algunas nuevas organizaciones benéficas y organizaciones ​​étnicas de base, especialmente en las ciudades. Este periódico en Internet, The Prisma, es un ejemplo de ello.

Pero los números involucrados no coinciden ni compensan los esfuerzos, debido al derrumbe de las más convencionales y tradicionales formas de participación,

El Movimiento “Occupy” y la primavera árabe hicieron uso de las nuevas tecnologías, de Twitter y de Facebook, para movilizar a los miembros.

Shrinking society 4Pero éstas han demostrado ser redes de corta duración, que por sí mismas no pueden sostener una acción política a largo plazo.

El anarquismo es una filosofía atractiva, pero pronto da paso a una antipatía nihilista hacia cualquier organización o ideología.

La eficacia requiere una estructura permanente que permita emprender acciones determinadas, y también necesita del análisis para inspirar y guiar un programa estratégico.

El mismo fenómeno se observa en la religión. Cualquiera hoy dice ser “espiritual”, pero no “religioso”. Está claro que los abusos de poder en las iglesias hace que las personas desconfíen.

Sin embargo, esto se traduce en un rechazo por la “religión organizada”. ¿Qué les gustaría a ellos, entonces? ¿Una “religión desorganizada”?

El capitalismo nos separa a unos de otros. Sin mitos colectivos, articulándonos por el bien común, no vamos a ser capaces de unirnos.

 

 

(Traducido por Mónica del Pilar Uribe)

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