Globo, Reino Unido

Chelsea: elitista, bohemia y con historia singular

Los personajes de la aristocracia y las artes que han vivido en él, han formado la interesante historia del barrio adinerado de Londres. Un distrito que ha visto vivir en él desde reyes hasta el nacimiento del movimiento punk.

.

.

Miriam Valero

.

Las calles de Chelsea huelen más a perfume de lo habitual. El barrio de la clase alta y de la jet set de Londres recibe al visitante en Slone Square entre mujeres impolutas enfundadas en tacones y hombres con traje y corbata que caminan entre elegantes edificios de ladrillo rojo y escalinatas.

Chelsea es un lugar bello. Ubicado al norte del río Támesis, al oeste de la ciudad, es un barrio en el que desde el siglo XVI se ha asentado la considerada cúspide de la sociedad.

Una zona que cuenta con un embarcadero propio de yates de recreo y en la que la media a pagar por una vivienda ronda los 1,3 millones de libras.

A lo largo de casi 500 años, desde que el barrio se urbanizó, tanto la alta aristocracia de Londres como los intelectuales y artistas de todo el mundo han elegido este distrito como su lugar de residencia cuando su economía se lo ha permitido.

Los personajes que aquí han vivido han tejido una de las más interesantes historias del clásico barrio de Londres hasta la actualidad, en la que los visitantes pasean curiosos para ver las estrellas de cine que salen de las distinguidas casas para visitar los restaurantes de moda y las tiendas de marca de Sloane Street.

Su nacimiento

Los primeros registros conocidos de este barrio en la historia datan del año 787 después de cristo cuando era denominado Sínodo de Chelsea. No sería hasta el año 1536 cuando el barrio se modernizaría bajo el reinado de Enrique VIII de Inglaterra.

En esta época, el barrio se hizo popular entre la aristocracia y se trasladaron a él los primeros miembros de la realeza. Isabel I, la hija del entonces rey y futura reina residió en el barrio hasta que fue coronada como el último monarca de la dinastía Tudor.

Junto con ella, el pensador y político Thomas More, más conocido como Tomas Moro, que tiene una estatua en el barrio, fue uno de los primeros intelectuales de la época en residir en Chelsea. El autor de “Utopía” (1516) sería en el final de su vida encarcelado en la Torre de Londres y ahorcado por orden del rey Enrique VIII por no reconocerle como cabeza de la Iglesia de Inglaterra tras la ruptura con la Iglesia Católica de Roma.

Para aquel entonces, Chelsea ya se había consolidado como el barrio más distinguido de Londres que reforzaría su posición en los años siguientes hasta convertirse en el Siglo XIX en el distrito bohemio de la capital británica con la llegada de los artistas en la época victoriana.

En este nuevo periodo, pintores, poetas y escritores se mudaron al barrio y lo convirtieron en un centro de innovación y de agitación cultural en el que los artistas se reunían en cafés para realizar tertulias o en la Chelsea Public Library, la biblioteca del barrio que se conserva hasta hoy.

Las casas de los distinguidos vecinos también fueron testigos de reuniones como la Carlyle´s House, hogar del intelectual Thomas Carlyle desde 1834 y en la que su dueño se encontraba con algunos de sus amigos como Charles Darwin o Charles Dickens. Hoy se puede visitar en el número 24 de Cheyne Row.

Cerca de allí pero unos años más tarde, en 1895, otro de sus residentes, el escritor Oscar Wilde, era detenido acusado de homosexual en el hotel Cadogan de Sloane Street.

En el terreno del arte, la hermandad Prerafaelita, formada por pintores, poetas y críticos ingleses, se asentó en esta época en dos de las calles del barrio, Cheyne Walk y Cheyne Row. Algunos de sus componentes más destacados fueron Dantre Gabriel Rosseti, John Everett Millais y William Holman Hunt.

En esta época también se crearon el Chelsea Art Club y el Chelsea College of Art and Design, que posteriormente fueron trasladados del barrio.

El Siglo XX

Ya en el siglo XX, Virginia Woolf escribió su novela “Día y Noche” en su residencia en el barrio y Aghata Christie concibió algunos de sus libros de crimen y misterio desde el 58 de Sheffield Terrace, en el norte del distrito. Mientras, el pintor Francis Bacon bajaba a tomarse una cerveza a algunos de los pubs de Chelsea tras sus largas jornadas de trabajo.

Tras su auge como barrio, con la llegada de la Segunda Guerra Mundial, Chelsea entró en decadencia, convirtiéndose en una zona pobre que no olvidaba que cualquier tiempo pasado había sido mejor.

Sin embargo, a pesar de su pesimismo, resurgió con las transformaciones de los años 60 cuando comenzó su segunda época como barrio intelectual y de moda con la revolución de la cultura denominada “Swinging London”.

En esta época los miembros de los Beatles y de los Rolling Stones se trasladarían a vivir a Chelsea y en un apartamento de una habitación en Cheyne Walk, Bob Marley compuso a mediados de los 70 el himno “I shot the sheriff”.

Entonces, una de las principales calles de Chelsea, King´s Road, se convertiría en el centro de moda y del estilo. En esta misma vía, en 1970, la tienda “SEX” de Vivienne Westwood y Malcolm McLaren, representante de los Sex Pistols, supuso el inicio del movimiento punk y la tienda que definió el estilo de toda la tendencia musical.

Chelsea hoy

En la actualidad, en el barrio queda poco del espíritu de creación e innovador que le dieron las épocas victoriana y de los años 60, más bien mantiene la esencia de su pasado elitista por sus adinerados habitantes y las estrellas de cine que se pasean por sus calles.

Por la arteria principal, King´s Road, que ha sido testigo de todas las transformaciones del barrio y por donde Carlos II paseaba con su caballo, se puede ver hoy a muchas mujeres con sus perros entre centros de spa y de bienestar y restaurantes originales.

En su vecina Slane Street, los guardias que custodian las tiendas de importantes marcas saludan a los viandantes al pasar mientras algunos de sus residentes como el director de cine Roman Polanski, el actor Hugh Grant o los cantantes Mark Knopfler, Eric Clapton, Madonna y Kylie Minogue entran tras sus espectaculares escaparates.

Mientras los hijos más modernos de la clase alta toman café en las terrazas, al final de Slone Square, en Knightsbridge, espera Hyde Park, donde las franquicias y las bicicletas esperan para dar la bienvenida de nuevo al mundo real.

Share it / Compartir:

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*

*