En Foco, Opinión

Semejante a la pelota terrestre

Sobre un manto de yerba artificial entre ruidos anunciadores a grandes voces, unos hombres corren de un lado para otro: mueven como en bailoteo los brazos y las piernas de atrás para adelante de adelante para atrás…

 

Saint jeremy london Pixabay tierra earth medio ambiente 3Armando Orozco Tovar

 

Avanzan, reculan, caen, se levantan de inmediato. Otros acostados se quedan sobre el césped retorciéndose, mientras los jugadores vuelan detrás de la esfera azul.

Todos están ataviados de colores: amarillos, azules, verdes, blancos, rojos y hasta de negro. A cada lado, unos que parecen quietos en sus arcadas, se lanzan al aire atrapar el objeto similar a la pelota terrestre.

Los demás de unos a otros se pasan la bola, lanzándola a cortas y largas distancias. Corren danzando por el terreno para abajo y para arriba y alguien los persigue con algo amenazante en la mano. Algunos jugadores son remplazados cuando se les expone en una tabla un número.

A los lados del terreno los técnicos de los dos equipos observan: se erguen, sientan, nerviosos se ponen de pie, se tornan hacia los lados buscando.

niños inmigrate noche surreal sledad pixabaySus rostros muestran intranquilidad, angustia cuando el glóbulo penetra las traviesas o agrado, cuando son las contrarias, donde el que no marcha por la cancha como todos, detrás de la pelota  se lanza y atrapa la espera, o la deja como  una bala de cañón entrar, después de elevarse por el aire para caer a tierra, como un pájaro abatido.

Afuera del gran lote una multitud observa hipnotizada el espectáculo. Han dejado familias, trabajos, oficios, estudios, lugares.

Viajan, para llegar al encuentro en transportes destartalados por caminos penosos, o en modernos vehículos terrestres y aéreos. Todos se muestran en las tribunas con iguales colores a los que como titanes en la explanada se disputan el bolo.

Hacen ruidos ensordecedores con trompetas pequeñas y grandes, alzan sus banderas, en los rostros tienen pintados los emblemas distintivos de sus países. Lucen sus testas y pechos, con gorros y camisetas de colores circenses.

De pronto se levantan como aguijoneados por alguien invisible y al unísono: braman, maúllan, vociferan…Son millares enclaustradas en un inmenso círculo de concreto con domos, o levantados sin ellos a la intemperie.

Al final en las gradas aquella multitud también imitan a los gladiadores modernos, que se disputan el esférico con fuerza, velocidad, resolución e inteligencia: Se golpean, patean, tiran objetos al aire.

el-juego-venezuela-pixabayDe pronto como si los de adentro que están en la explanada de juego y los de afuera sobre las plataformas, sintieran en la sangre el hervor de la lucha primitiva de la tribu gritan mirando a las estrellas, como para que alguien lejano los oiga.

(Fotos: Pixabay)

 

Share it / Compartir:

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*