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“Libertad obediente”: ¿Paradoja o sinsentido?

Para muchos oídos modernos esto debe sonar absurdo, el aroma de una dictadura. Paradójicamente, quiero sugerir que esa obediencia absoluta a un poder superior fuera de nosotros puede ser el camino hacia la libertad.

 

pajaro ave libertad noche vuelo pixabay Nigel Pocock

 

¿De qué tipo de “libertad” estamos hablando? ¿La libertad para matar todo a lo que nos oponemos? ¿Para tener sexo con (y cuando) queramos?

¿Para convertirnos en monjes, miembros de un culto, o terroristas suicidas? ¿De quién o de qué queremos ser libres? ¿Qué queremos ser libres de ser?

La libertad es relativa a nuestra conciencia que está influenciada por la cultura que nos presiona. Los adolescentes quieren ser libres, pero se sienten obligados a llevar unas ropas en especial, a fumar, e incluso a adoptar un paquete cultural entero para no parecer fuera de moda.

¿Es esto libertad? Creo que no. Hablando claro, estos jóvenes podrían decidir rechazar tal coerción, pero la presión para ajustarse es enorme. Con el pretexto de ser libres, son esclavizados.

freedoom jail prison hand pixabayUna forma en que encontrar la libertad fuera del  “infierno de otras personas´´ es tener una autoridad que esté  por encima de estas mismas. Hago hincapié en la “autoridad”, que no lo “autoritario”. La verdadera autoridad es criticable; las estructuras autoritarias no lo son.

A la vez, esta autoridad externa debe ser obedecida al 100%, de lo contrario la obediencia no sería prueba de la autoridad que se reclama.

El consejo de un médico sólo puede ser probado al ser seguido completamente, no parcialmente. Una prueba parcial no es una prueba válida de la autoridad del consejo. ¿Significa esto una total falta de discernimiento ante una autoridad, lo cual conduce al autoritarismo?

Un gran maestro de hace dos mil años afirmó que “mi yugo es fácil, y ligera mi carga, venid a mí, y hallaréis descanso ‘. ¿Cómo es eso?

A través de la obediencia a dos grandes mandamientos, y es importante tener en cuenta que estos mandados no se pueden tomar por separado. El primero fue el mandamiento de amar a Dios totalmente. El segundo era “ama a tu prójimo como a ti mismo ‘.

libertad noche pixabaySi el primero se separa del segundo mandado, tenemos el terrorista suicida. El terrorista suicida puede tener un sentido eufórico de la libertad (o ser coaccionado), pero convierte la vida de la gente en el odio, el caos y la destrucción.

Pero entonces, ¿quién es el “prójimo”? El atacante suicida se diría que el prójimo es su grupo étnico, cultural y / o religioso.

Pero el maestro que citamos no estuvo de acuerdo: dijo que el “prójimo´´ era la persona más despreciada que se pueda imaginar, la persona que se ve como moralmente, religiosamente y étnicamente corrupta e impura. ¿Acaso no es la ´´pureza´´ lo que intentan alcanzar todas las tiranías?

Por lo tanto se requiere el discernimiento, no una “fe ciega”. Esto significa escuchar cuidadosamente. Significa la consideración de los puntos de vista de otras personas, de todos los factores, sopesar los pros y los contras, y reflexionar profundamente sobre estas cosas.

the prisma libertadA esto es a lo que me refiero con ´´libertad obediente´´ un término tomado de un escritor Benedictino.

Esta ´´libertad obediente´´, nos lleva, creo, a un nuevo yo, sin ninguna intención de crear caos y destrucción, sino basado en el amor y la justicia.

Esto requiere escuchar cosas incómodas, cosas que incrementan la rendición de cuentas, al hacer que las personas se enfrenten a sí mismas.

No obstante, es un proceso de curación, no sólo para el individuo, sino para la sociedad. Las personas que así se liberen, serán verdaderamente libres.

Fotos: Pixabay  –  (Traducido por Ana Matesanz – Email: anais90@live.com)

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