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El olor de John

Se puede oler a John a varios metros de distancia. Cuando me acerco a él, casi me dan arcadas. El hedor a sudor, a cerveza y a suciedad es abrumador. Peor dentro de espacios confinados, fuera no está tan mal.

 

social service homeless pobre pixabaySteve Latham

 

John ha estado sin hogar durante mucho tiempo. Actualmente, se hospeda en un albergue y afirma que está esperando que le asignen un piso, de manera que pueda salir de las calles.

Por ahora, es un asiduo de la plaza local, que se sienta solo, sin mezclarse con otras personas sin techo. Parece haber un orden jerárquico incluso entre los indigentes, y él está en el lugar más bajo.

Hay otra razón probable por la que él es ignorado: es extremadamente difícil entender una palabra de lo que él dice y no sólo a causa de su duro acento escocés.  Su mente parece tener una pérdida de la realidad acerca de lo que ocurre alrededor de él y cambia de tema rápidamente y con regularidad, a medida que habla.

Es difícil mantener una conversación. Años de abuso de alcohol y drogas han pasado factura a su cordura.

La salud mental se hace frágil entre todas las personas sin hogar a largo plazo, pero especialmente para John.

down and homeless mendigo pobre pixabay COLORA veces podemos ofrecerle algo de comer. Pero la última vez que lo intentamos él se había alejado cuando volvimos finalmente con su taza de té y su sándwich.

Es muy inquieto y nervioso, incapaz de mantenerse quieto durante mucho tiempo. La tensión de su cuerpo y de su mente le impide encontrar la paz.

Afirma que era militar, del Regimiento de Paracaidistas. Una alta proporción de moradores callejeros solían prestar servicio.

Estos están a menudo tan institucionalizados por la vida en el ejército que no pueden adaptarse a la vida civil, o tan traumatizados por la violencia que no pueden habituarse a la vida laboral normal.

El alcohol funciona como anestésico para amortiguar el dolor interno. Pero también les incapacita para tomar medidas para resolver sus problemas.

down and homeless mendigo pobre pixabay 8El cabello gris de John está enmarañado y su barba está incrustada de incrustada y trago seco. Y ha llevado la misma ropa durante semanas.

No lo vemos desde hace tiempo. Me pregunto si le he ahuyentado. Intenté hablar con el sobre el olor, ya que alejaba a aquellos que intentaban ayudarle.

Pregunté si en su albergue había duchas y si él tenía suficiente ropa. Pregunté si no había problema en conseguir ropa limpia para él y preparar un paquete durante la próxima semana.

Pero él ha vuelto a desaparecer. ¿Le he ofendido? No sé realmente lo que ocurre dentro de su cabeza. Servir a los pobres no es un trabajo glamuroso.

Me pregunto también si el apartamento del que habla con frecuencia, es real. ¿Realmente el hostal le reservó alojamiento? ¿O esto es sólo una fantasía?

Y si él realmente lo consigue, ¿tendrá las habilidades sociales necesarias para ocuparse de él y de sí mismo?

Epílogo:

down and homeless mendigo pobre pixabay 12John ha regresado. Yo también he conseguido hablar con su trabajadora clave en el albergue.

Ella afirma que de hecho tiene un piso preparado para él y que está tratando de acelerar el proceso de resolución. Espero que establezcan asistencia para él, para ayudarle a llevar a cabo su rutina y habilidades para la vida que necesitará si quiere mantener esta frágil independencia. Esto, sin embargo, significará movernos de alguna manera de donde estamos, por lo que no estaremos en contacto con él más. Entre todo el número creciente de personas sin hogar en Londres, él es sólo uno, pero uno a quien he conocido por su nombre y que se ha convertido en parte de mi vida.

Photos: Pixabay – (Traducción de Lidia Pintos Medina)

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