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El legado de la esclavitud y la salud mental afrocaribeña

Una “etiología” es un intento de explicar el origen de algo. La mayoría de las sociedades caribeñas aceptan que indiscutiblemente hay una conexión entre las características de sus culturas y la esclavitud. Pero ¿puede esto demostrarse científicamente?

 

Africano hombre negro pixabayNigel Pocock

Movement for Justice and Reconciliation

 

Las posturas de los caribeños respecto a su historia de la esclavitud son sumamente conflictivas. Quieren reconocerlo completamente (la “brecha de la injusticia”), ó “seguir adelante” (y olvidarlo, porque la negación ayuda a manejar más fácilmente la pena). Estos objetivos parecen ser incompatibles.

La mayoría es totalmente consciente de las disfunciones familiares resultantes ( de una manera que los liberales occidentales no lo son y sobre el que de hecho quieren tener un “espacio silencioso”, así no puede discutirse, nuevamente una forma de negación, de no afrontar la pena).

Los caribeños quieren abordar los problemas relacionados con salud mental y crimen. Quieren autoestima y justicia.

Pero, ¿cómo puede alcanzarse la justicia si la historia no es reconocida ni abordada en profundidad?

Creo que la gente debe reconocer su pasado, si quieren encontrar la curación, tanto personal como social. Según el profesor Everett Worthington, un debate abierto (con reglas de compromiso apropiadas) es esencial si se quiere desarrollar una verdadera empatía entre víctimas y perpetradores.

En un artículo muy interesante sobre perdón y estrategias de superación, Kenneth Pargament y Mark Rye señalan que los factores claves residen en si una situación se considera o no controlable o incontrolable.

África foto de Pixabay 4Si se considera que es controlable, entonces son mejores las estrategias de “acción” (cambiando la administración local de justicia, salud y educación); si no es controlable, las estrategias “emocionales” trabajan mejor (creencias sobre el ego y el universo social y espiritual).

El perdón conduce a la paz interior, pero puede que no conduzca a la justicia. Pargament y Rye finalizan con el comentario de que “no podemos hacer caso omiso de este escenario preocupante: un perdón que facilita el bienestar del indulgente, pero al mismo tiempo respalda el mal comportamiento del perpetrador”.  Por eso, idealmente, para que la sociedad trabaje y para que se alcance una curación tanto personal como social, deben ponerse en marcha ambos objetivos aparentemente contradictorios.

Tanto lo emocional (perdón personal) y las exigencias de justicia, son compatibles y pueden perseguirse al mismo tiempo. Lo que no se necesita es venganza personal, sino la restitución tanto del ofensor como del ofendido dentro de la integridad y la curación.

Las estrategias de “acción” y “creencia” pueden perseguirse simultáneamente y pueden ser compatibles: mucho depende de la trayectoria de ambas, ya sea en relación con  el aumento de la curación o con el aumento de la patología.

Esquizofrenia y trastorno bipolar

Otro factor fundamental en el incremento de la enfermedad mental, especialmente para los afroamericanos, parece ser una sensación percibida de enajenación y aislamiento social.

África foto de Pixabay 5Ann Olson cree que hay un “círculo causativo” de enajenación y esquizofrenia. Escribe que las estrategias de “acción” y “emoción” están relacionadas con la personalidad, con los extrovertidos que usan la estrategia de la acción y los introvertidos que usan el enfoque emocional. Esto no sería sorprendente y sería útil una mayor investigación. Terapéuticamente ambos enfoques deberían conjugarse para una mayor curación personal y social.

Olson también recalca que hay una sinergia de las tres principales características de la esquizofrenia: pensamiento divergente, enajenación e introversión, conduciendo a una disfunción social en aumento. Esta disfunción perjudica la habilidad madura de una persona para hacer buenas distinciones sociales, causando problemas en las relaciones sociales.

A su vez, esto conduce hacia el fracaso para negociar con la vida en el mundo real. Dado que probablemente estos patrones estén relacionados con una infancia pobre y relaciones sociales adultas tempranas, el historial social y familiar está ciertamente implicado. Parece casi seguro que hay un “efecto descendente” de la esclavitud.

Las investigaciones que muestran que hay claras diferencia entre grupos étnicos dejan claro que hay una necesidad de examinar las estructuras de apoyo a la familia.

África Foto de PixabayLos asiáticos muestran un riesgo menor importante de esquizofrenia que los afrocaribeños, incluso si ellos son parecidos en otras maneras significativas, tales como en su experiencia de la discriminación racial, desventaja social, y el mismo tiepo en el que llegaron al Reino Unido como inmigrantes.

Las tasas elevadas para los afrocaribeños y, en menor medida para los africanos, no se aplican a los países de origen. Estudios similares de inmigrantes de Surinam en los Países Bajos respaldan estas conclusiones.

Por lo tanto factores causales se encuentran en el país en el cual los inmigrantes buscan hacer una nueva vida, no en los países de origen. Sin importar qué tan insatisfactoria, disfuncional y tal vez predispuesta a la enfermedad mental pueda ser una familia caribeña, parece que la pérdida creciente de respaldo social después de la emigración es una variable clave.

Kwame McKenzie y otros han publicado un artículo útil en el que resumen las explicaciones comprobadas, como diagnóstico erróneo, (tradicional) predisposición genética, factores de selección en inmigración, complicaciones de nacimiento, factores de riesgo de la niñez, uso de cannabis, los efectos de la vida urbana, desventaja social, dinámica y actitudes de familia, racismo, factores psicológicos que moldean actitudes, como la educación y la autoestima.

Africano flore pixabayTodos estos parecen ser importantes. McKenzie y sus colegas concluyen diciendo que los afrocaribeños en el Reino Unido tienen un riesgo mayor de presentar “estándar operacional de esquizofrenia” que cualquiera de las personas en sus países de origen o las personas blancas del Reino Unido.

Tales personas también muestran un mayor afectivo (componente de estado de ánimo, por ejemplo, tristeza) que la gente blanca; relacionado con esto hay un índice incrementado de manía (trastorno bipolar).

Parece claro en investigaciones anteriores que factores medioambientales actúan en segundas generaciones de pacientes con esquizofrenia que están en familias vulnerables. Por lo tanto los factores sociales parecen estar implicados desproporcionalmente y que las “definiciones operacionales” no trabajan bien de forma multicultural, a saber, algunas cosas, tales como las manifestaciones religiosas, son malinterpretadas como enfermedad mental.

De hecho, una investigación incluso mostró que la gente blanca tenía 50% más de probabilidades de tener una razón biológica para su esquizofrenia que la gente negra. Dicho de otra forma, esto significa que es probable que los mecanismos causales de la gente negra sean culturales. (Proxima semana: Parte 2)

Fotos: Pixabay  –  (Traducido por Jorgelina Vera)

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