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La idea de lo contemporáneo

¿Qué viene después? ¿Qué sucede cuando usted ya ha declarado el fin de todas las cosas? El posmodernismo reaccionó contra la arrogancia modernista, pero ¿qué viene después?

 

beyoond modernism pixabaySteve Latham

El postmodernismo cuestionó la fe injustificada del modernismo en la razón absoluta, su capacidad de dar fundamentos firmes al pensamiento, la moral, el arte y la política.

Pero el momento del posmodernismo ha pasado. Se definía por aquello a lo que se oponía, lo que le precedía. ¿Cómo se puede conceptualizar ser post-the-post?

Diferentes filósofos y teóricos han intentado términos como hipermodernos, altermodernos, remodernos. Pero todos dependen de esa misma dependencia básica de la idea de lo “moderno”.

Sin embargo otro término, quizás esté ganando terreno – “el contemporáneo”. La noción de “arte contemporáneo” ha existido desde hace algún tiempo. Pero esto es diferente.

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Un concepto más amplio, del “contemporáneo”, como tal, está ganando terreno.

E-flux, por ejemplo, ha producido un libro de ensayos escrito por los teóricos del arte y los practicantes.

Por supuesto, no todos están de acuerdo, pero que estén discutiendo este término demuestra que está ganando terreno en el debate actual.

Las escuelas de arte imparten cursos. Los conservadores hablan de organizar exposiciones en torno al tema de “lo contemporáneo”. Tal vez estará pensando, ¿por qué perder el tiempo con conversaciones fantasiosas sobre cómo llamar al tiempo en el que estamos?

Es cierto que hay muchos más temas importantes, inmediatos, por los que preocuparse. Pero lo que llamamos era es una condición previa necesaria para saber lo que somos, lo que creemos y hacia dónde nos dirigimos.

Tal vez nunca lograremos una uniformidad completa o un acuerdo. Pero hace posible la articulación de objetivos y ambiciones.

artesania-colores-pixabay“El contemporáneo” significa más que simplemente estar al día. Se refiere a más de los objetos artísticos en particular. Más bien, la idea, como la moderna o posmoderna anterior, tiene como objetivo articular un zeitgeist entero.

La diferencia es que mientras éstos expresaron una direccionalidad o desarrollo de la teleología, y una evaluación del valor, “el contemporáneo” no.

Ser “moderno” significa ser del modo, de la moda: ser corriente. Con ello llegó una valorización positiva del ahora, en contraposición a lo que vino antes – las ‘edades oscuras’. Donde prevalecía la superstición y la religión, ahora la autonomía humana, la fe en la razón, gobiernan nuestros asuntos.

Ser «moderno» implicaba sostener al «modernismo» como un sistema de creencias y valorar la “modernidad” como una condición social.

Del mismo modo, ser “posmoderno” implicaba una orientación positiva hacia este, contra el modernismo; en lugar de la fe en el fundacionalismo, la creencia en la razón como fundamento, vino una libertad para experimentar.

mentiras-de-la-moda-pixabay-3Pero esto también se convirtió en una valorización positiva de la “posmodernidad” como condición y del “posmodernismo” como una ideología.

A partir del postmodernismo, “el contemporáneo” implica la presentación de muchos puntos de vista, una diversidad de producción de los pueblos subalternos previamente excluidos.

Se trata de una valorización positiva de la diversidad. Pero no hay una norma para la evaluación, porque “contemporáneo” significa simplemente “con el tiempo”. El ser contemporáneo representa simplemente el ser de este tiempo – lo que este implica, lo que viene con él. Entonces, lo que sea que es, es. Lo que pasa, pasa.

Nos movemos con el flujo del tiempo, los remolinos y corrientes del flujo. Estamos sin dirección. No hay telos final a la vista.

Fotos: Pixabay  –  (Traducido por Irene Caneiro)

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