Globo, Reino Unido

“No somos parásitos”: carta de un inmigrante

El pasado martes una filtración reveló el plan de inmigración post-Brexit del Gobierno. Con un lenguaje divisionista, propio de un periódico sensacionalista,  equipara a los inmigrantes con los parásitos.

 

theresa-may-caricature-wikimedia-commons
Theresa May – Caricatura Wikimedia Commons

Alejandro Palekar Fernández

 

Muchos criticamos abiertamente a Trump y sus sueños de construir un muro, pero, ¿son nuestros planes realmente diferentes?

Reducir la inmigración es la mejor forma que tiene el gobierno para mantener las apariencias mientras esconde bajo la alfombra problemas subyacentes como el desempleo, la crisis inmobiliaria, el déficit de salud y los costos de matrículas para la universidad, entre otros. Sugerir que la restricción de la inmigración se dirige a la miríada de razones que alimentaron el voto por el Brexit es francamente insultante y refleja la renuencia del gobierno para asumir responsabilidades y crear soluciones sostenibles.

El documento filtrado analiza ampliamente el empleo y propone diseñar un sistema en el cual los empresarios se apartarían de la mano de obra nacional, sólo cuando fuera necesario.

niños inmigrate noche surreal sledad pixabayEsto perpetúa la retórica de que los inmigrantes se “roban” los puestos de trabajo -que fue tan frecuente durante la campaña a favor del Brexit- e ignora las dos principales razones por las cuales se emplea a ciudadanos europeos: que son los únicos dispuestos a trabajar en malas condiciones, con bajos salarios y malos horarios, o que  los empleadores los eligen basándose en sus habilidades y experiencia.

Sería absurdo pedir que los empresarios escojan candidatos por el mero hecho de ser británicos: en lugar de combatir el racismo institucionalizado, el  gobierno parece alentarlo.

Igualmente, la reciente falta de trabajadores para la recolección de fresas demuestra que muchas industrias requieren la mano de obra europea.

Si las condiciones laborales son escasas y los salarios no son proporcionales a los costos de vida, no se debe  a que hayan trabajadores europeos, sino a los empresarios, y hay que hacer algo al respecto. Pero, por supuesto, es mucho más fácil imponer reglas artificiales.

inmigrant-migran-euro-brexit-pixabayEl plan incluye otros aspectos difíciles como el de imponer un límite de 2 años para la mayoría de visados, lo cual simplemente desalentaría a los inmigrantes a invertir en el Reino Unido; o el de restringir el número de “miembros de la familia europea” que puedan quedarse, lo cual puede destruir familias en el proceso.

La filtración  también propone exigir a todos los inmigrantes que den sus huellas dactilares, lo cual parece no servir más que para equiparar a los extranjeros con criminales, a través de un sistema complicado que probablemente será a expensas de los contribuyentes.

Londres es un centro para la diversidad, un crisol para diferentes culturas, y eso es parte de su encanto. Yo soy un inmigrante con ciudadanía británica y Londres, donde cada uno tiene un origen distinto, es mi hogar. Me siento injustamente vilipendiado como inmigrante y profundamente avergonzado del gobierno que me representa como ciudadano británico.

migrant-workers-1358036_1920Los inmigrantes no somos parásitos: hacemos una importante contribución social, cultural y económica a país. Pero si nuestro papel es tan unidimensional como sugiere este documento, tal vez deberíamos deshacernos de todas las influencias extranjeras.

Dada la historia del Reino Unido de invadir, controlar y manipular otras naciones para su propio beneficio, esto parece particularmente hipócrita, pues hasta el origen de las joyas de la corona es de otra nación.

Pero ¡Prohíban el té! ¡Prohíban el humus! ¡Prohíban el curry! ¡Prohíban “Despacito”! ¡Prohíban la misma lengua inglesa! Tal vez estoy perdiendo el punto, pero quizás no.

La historia nos ha enseñado lo peligrosa y corrosiva que puede ser esta actitud proteccionista, pero podemos evitar los errores del pasado – si queremos.

Photos: Pixabay  –  (Traducido por Monica del Pilar Uribe Marín)

Share it / Compartir:

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*