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Trans y filosofía

Según un informe reciente, el número de niños entre 3 y 18 años en el Reino Unido referido a trastornos de identidad de género, ha aumentado seis veces durante los últimos cinco años a más de 2000.

 

macho-alfahombre-femeni-gay-sexy-2-pixabaySteve Latham

 

¿Por qué hay tantos niños tan descontentos con el sexo con el que nacieron, que están siendo considerandos para un cambio de sexo?

Aunque muchos no se someterán a procedimientos para un “cambio de sexo” completo, es alarmante que la sociedad haya producido números tan altos de jóvenes angustiados.

¿Qué ha ido tan mal para que sientan tal desconexión con la biología fisiológica básica y quieran cambiarla?

Hay diferentes explicaciones. Algunos apuntan que el estrés y el trastorno en la sociedad moderna causa confusión. Otros sugieren la presencia de hormonas y toxinas en nuestro hábitat.

Identidad cara face personalid locura pixabayLos críticos mencionan la influencia del propio lobby transexual al crear un clima político que conduce a tales deseos.

Teorías alternativas sugieren que las estrictas diferenciaciones de género en la sociedad occidental hacen que para los inconformistas sea difícil encajar.

Un representante de la Clínica Tavistock pensaba que dichos sentimientos siempre habían existido, pero que los avances de las nuevas tecnologías simplemente presentaron el cambio de sexo como una posibilidad real.

Lo que está claro es el grado de descontento que sienten estos niños con el sexo y el género con el que nacieron. Cualquier intervención debe tener en cuenta esta primera experiencia.

Más allá de la angustia personal, sin embargo, también hay implicaciones filosóficas a considerar. Estas se refieren a la naturaleza del Yo, e incluso de la realidad.

El cambio en nuestra manera de entender el Yo destaca por experiencias de identidad no-binarias y de género fluido. Especialmente entre jóvenes adultos.

La situación se vuelve incluso más compleja al considerar aquellos que vuelven a su sexo original al conseguir una nueva identidad al concluir que todo había sido un error.

lgbt homosexual pixabayEstos avances sugieren un Yo que es proteico, cambiante; en lugar de la tradicional idea occidental del Yo estable, que persiste en el tiempo.

No obstante, subyacente a ello hay una cuestión metafísica sobre el “Ser”: ¿Qué es real?” ¿Cómo definimos la realidad? En ese caso, ¿alguien que se ha sometido a un cambio de sexo, es realmente un “hombre” o una “mujer”?

El uso de neologismos, como “hombre-trans” y “mujer-trans”, en contraste con “cis-hombre” y “cis-mujer” pueden aportar algunas aclaraciones conceptuales.

Pero, en la práctica, parece que lo que se desea es ser aceptado, por todo el mundo, por la identidad sexual o el nuevo género en el que se han convertido.

Por lo que el dilema de “¿qué es real?” persiste. La disyuntiva conceptual consecuente marca una transición cultural hacia un nuevo entendimiento de lo “real”.

En lugar de definirse por un supuesto orden fístransex cara mujer miedoico, objetivo y externo, ahora la realidad se interpreta de acuerdo con un sentido interno de lo que es real, o verdadero, para cada persona.

En lugar de un entendimiento materialista de la existencia, nos estamos acercando a un modelo idealista, donde podemos declarar cuál es el caso, según nuestras propias preferencias.

El “Realismo especulativo”, un nuevo movimiento filosófico, insiste en que la realidad objetiva material podría proporcionar munición contra dicho solipsismo postmoderno.

Pero si estamos corriendo o no contra un muro de cruda realidad, aún está por verse. ¿Qué tan lejos podemos llegar, reafirmando nuestras verdades personales contra un universo inflexible?

(Traducido por Mariàngels Marcet)Photos: Piixabay

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