Diálogos Críticos, En Foco, Opinión

El reconocimiento: relación humana y también ontológica

Reconocer es mirarse en el espejo del otro  para construir una comunidad que no es homogénea sino diversa.

 

Multicultural etnic mesa tejidos cultura pixabayClaudio Chipana G.

 

He aquí algunas reflexiones sobre la cuestión del reconocimiento. El reconocimiento en su sentido más amplio abarca al individuo en su singularidad y en la constitución de las colectividades mas diversas, por ejemplo las naciones, las minorías étnicas, las culturas.

El reconocimiento se traduce en los actos mas simples de la vida y comprende el conjunto de relaciones interpersonales y sociales.

El reconocimiento es tan necesario como la propia existencia, ya que responde a una necesidad ontológica del individuo, tan imprescindible como las otras necesidades básicas del ser humano.

Pero debe trascender la pura individualidad pues el reconocimiento para que sea posible requiere una relación con el otro.

El reconocimiento no es una mirada superficial al otro, tiene que ver ante todo con el dialogo y la participación en el campo existencial del otro, en el mundo del trabajo, en cada acción en que el individuo se vincula con los demás.

Se desarrolla mediante la relación comunicativa y afectiva, comportando un compromiso y una responsabilidad respecto del otro.

cara-gente-cultura-libro-leer-pixabaySin el reconocimiento no sería posible la convivencia social y humana en general. El reconocimiento puede advertirse en el amor maternal y fraternal. Sale de la subjetividad y se objetiva en el mundo de las relaciones sociales. Pero no es puramente racional ni tampoco puramente objetiva.

Los distintos grados de acercamiento y de comunicación entre los individuos y grupos humanos reflejan distintos grados de reconocimiento.

Sin embargo, y esto esta claro por toda la historia pasada y la actual, que el reconocimiento coexiste con el conflicto, y que el conflicto anula el reconocimiento. Las guerras y los genocidios anulan no solo el reconocimiento sino al individuo mismo.

De ahí que todo avance en el reconocimiento del otro sea un avance hacia la construcción un orden distinto.

El reconocimiento es fin y medio a la vez. Puede llegar a ser un efectivo medio para zanjar las disparidades interculturales y raciales para disipar los conflictos.

Al mismo tiempo el reconocimiento presupone una carga moral que los agentes del dialogo deben asumir para hacerlo posible.

DIVERSIDAD cafe multicul pixabayEs decir, no puede haber una parte activa y otra pasiva en el proceso que da lugar al reconocimiento, pues éste no es automático ni se cumple en un acto aislado.

Sin duda, los frenos y obstáculos para el reconocimiento son las relaciones de dominación y subalternación entre los individuos.

En este sentido el reconocimiento para que no sea un mero acto formal debe asumir pasos concretos para su realización de modo que la relación resultante sea duradera y sostenida.

En el plano personal reconocerse en el otro significa el cumplimiento de una profunda necesidad subjetiva fundada en la comprensión y el afecto expresado libremente.

En el plano social el reconocimiento significa la inclusion del otro sobre todo de aquellos tradicionalmente marginados. Tal es el caso de la mujer, del exilado, del inmigrante, de las minorías, de los marginados por su sexo, por su color o por su religión.

chocolate manzana verde fruta pixabayEn suma, podríamos decir que solo podríamos hablar de humanidad en un sentido planetario si hay un reconocimiento universal del  individuo de cualquier parte del mundo; es decir, si reconocemos y permitimos ser reconocidos mas allá de las diferencias.

Reconocer es mirarse en el espejo del otro  para construir una comunidad que no es homogénea sino diversa.

(Fotos: Pixabay)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Share it / Compartir:

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*