Cultura, En Foco, Globo, Opinión, Páginas, Reino Unido

La Guerra Civil irlandesa

A menos que el criterio sea el recuento corporal, ninguna guerra es más penosa y dañina que una guerra civil. Los ciudadanos de un país se encuentran a sí mismos matando a compañeros de su propia sociedad y ya sea que dure más de medio siglo -como en Colombia- o menos de dos años, como en el caso de Irlanda- la guerra civil inflige en la psique nacional una profunda herida.

 

The_Civil_War_in_Dublin highSean Sheehan

 

El autor de “The Civil War in Dublin” (la guerra civil en Dublín) relata los sucesos que hicieron pedazos Irlanda poco después de firmar un tratado con el Reino Unido que vio a la mayor parte del país deshacerse finalmente del domino imperial británico.

Sin embargo, el tratado fue un mal trabajo en dos aspectos: el territorio en el norte seguiría siendo parte de Gran Bretaña, al menos por el momento; y la soberanía de Estado Liberal Irlandés, nombre con el que se denominó a la parte liberada de Irlanda, seguiría bajo la corona británica.

Esto conllevó a un juramento de lealtad hecho por aquellos elegidos por el nuevo parlamento irlandés.

Para aquellos que habían combatido las fuerzas británicas en la Guerra de independencia esto fue ir demasiado lejos, y junio de 1922 marcó el principio de una guerra civil que finalizó en mayo de 1923. La victoria recayó en las fuerzas a favor del tratado, ayudadas por el equipamiento militar que les había prestado el gobierno británico.

Este libro es un relato bien documentado y lúcidamente escrito de los veintitrés meses que vieron que la lucha era tan amarga -o más, en algunos aspectos- como en la Guerra de la Independencia.

Civil Four Courts Conflagration. Photo: Wikimedia Commons
Civil Four Courts Conflagration. Photo: Wikimedia Commons

Ello dividió a las comunidades y, como angustiosamente lo represento Ken Loach en “The wind that shakes the Barley”, a los miembros de las mismas familias.

The Civil War in Dublin” no hace referencia a la película de Ken Loach, y aunque ésta no es en sí una crítica, es emblemática de la falta de voluntad del libro por investigar bajo el curso empírico de los hechos y observar en profundidad las clases políticas que se arremolinan bajo las olas de esos dos tumultuosos años.

Lo que este libro hace muy bien es proporcionar una narración imparcial sobre un periodo muy divisivo y controvertido de la historia irlandesa.

Muestra cómo la violencia engendra más violencia y le da un trato finamente equilibrado al asesinato de Michael Collins, el carismático líder de las fuerzas a favor del Tratado.

Es difícil ser imparcial al escribir sobre la guerra civil de tu propio país y la  manera en que John Dorney consigue evitar hacer juicios, es una virtud. Es, también, un defecto ya que evita plantear las preguntas incómodas formuladas por los participantes en la guerra.

Northern_and_Southern_IrelandLuchar por la independencia nacional está muy bien, pero no puede separarse de resolver cuestiones sobre qué clase de estado reemplazará a la potencia extranjera.

La triste realidad de la Irlanda contemporánea – que niega la diferencia de clases mientras permanece institucionalmente corrupta en áreas clave,  descaradamente empeñada a las compañías multinacionales de internet, profundamente hipócrita al ilegalizar el aborto con  pleno conocimiento de que las mujeres no morirán en clínicas clandestinas porque pueden ir a Bretaña – hace que la película de Ken Loach sobre la guerra civil irlandesa sea un acompañamiento necesario a “The Civil War in Dublin”.

“The Civil War in Dublin”, por John Dorney, publicado por Merrion Press.

(Traducido por Mariàngels Marcet)

Share it / Compartir:

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*