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Mujeres indígenas: invisibilizadas, discriminadas y violentadas

La colonización impregnó a muchas culturas y surgió la discriminación hacia el tema indígena, especialmente hacia la mujer: La violencia sexual es habitual, las enfermedades y desigualdad también. Son víctimas de la guerra o fuera de ella,, como los son todas las comunidades indígenas en Colombia.

 

Emilse Paz. Foto de Ingrid Guyon

Virginia Moreno Molina

 

Desde que comenzó el conflicto armado en Colombia y hasta hoy se han registrado alrededor de 130.600 víctimas indígenas. Según  la Comisión Nacional de Derechos Humanos de los Pueblos Indígenas, 44 de ellos asesinados en lo que va corrido del año.

Se trata de una población que sufre desplazamientos forzados, el despojo de sus tierras, violaciones a las mujeres y masacres continuas. Su historia – según dice Emilse Paz Labio, indígena de la etnia nasa que habita el territorio del Norte del Cauca, al suroccidente de Colombia – se remonta alrededor del 1492, “con la colonización española, mal llamada ‘descubrimiento’.

Desde entonces, han vivido en una continua lucha de supervivencia. Hoy en Colombia existen 102 pueblos indígenas que sobreviven a todo ese genocidio y que conservan vivos 63 idiomas maternos. Pero fue a partir de 1985 cuando se creó el Proyecto Nasa, de donde forma parte, y comenzaron a organizarse junto a una comunidad de religiosas de Italia que les hicieron ver las violencias que estaban viviendo.

Emilse Paz es víctima del conflicto armado, pero se ha convertido en una líder y defensora de los derechos humanos, especialmente de las mujeres y los pueblos indígenas.

Ella participó como ponente en la conferencia realizada por ABColombia en Londres y habló con The Prisma sobre la situación de los indígenas en el conflicto armado, las mujeres dentro de la comunidad y la invisibilidad que este pueblo sufre a nivel gubernamental.

Emilse Paz. Foto de Ingrid Guyon

¿Qué discriminación enfrentan las mujeres por parte de la comunidad indígena y del estado?

Un tema es el rol de la mujer indígena. Tenemos muchas responsabilidades en todos los ámbitos. Se tratan de discriminaciones internas, pero más marcadas en el tema de la participación política y la estructura dentro de la comunidad.

La discriminación también se da en la planeación familiar. Nosotros no hablamos de planificación, si no de planeación, esto sería cuántos hijos puedo tener. También está el tema de la titulación de tierras o el acceso a la educación. Y aunque hay más mujeres que hacen el bachillerato, aún hay muchas que no.

Por otro lado, a nivel gubernamental, la discriminación hacia la mujer indígena se basa en nuestra invisibilidad. No contamos en su plan de Gobierno, y mucho menos en los planes de desarrollo.

El gobierno colombiano en todo su aparato institucional no cuenta con estadísticas sobre salud de las mujeres indígenas, cuántas mueren por cáncer de la matriz, al dar a luz, por desnutrición…

Esa es una recomendación que le hizo la SEDATU (Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano) al gobierno colombiano frente al tema de la discriminación. Pero aún no se ha cumplido.

Foto Pixabay

Por otra parte, somos reconocidos en el artículo 7 de la Constitución, donde se dice que Colombia es un país multiétnico y pluricultural que el gobierno tiene que proteger y respetar. Pero realmente esto no se da ni en las políticas ni en las estadísticas.

Gracias a la lucha que han hecho las mujeres no indígenas en el país y en organizaciones, se habla del tema. Nos hemos logrado juntar con ellas y por ahí también nos vamos haciendo visibles.

Dentro de la comunidad, ¿cómo se trabaja para que haya igualdad?

Hay unos principios y unos valores al ser indígena. Y eso tiene que ver con la cosmovisión. Somos hijos del agua y del lucero, es nuestra descendencia. Nuestra ideología tiene que ver con la paridad, de hombre y mujer. Porque hay luna y hay sol, no puede haber mujeres solas, refiriéndome al tema participativo, ni hombres solamente.

Por eso siempre hablamos de la paridad, y el tema de la cosmovisión y la espiritualidad es una garantía para nosotras como mujeres para obtener la igualdad.

Sin embargo, tenemos unos vacíos de identidad por el tema de la colonización, con todo el sometimiento y las religiones que están allí adoctrinadas en las comunidades. Eso es lo que no deja que podamos cumplir esos principios indígenas.

Foto Pixabay

¿Qué tan difícil es para la comunidad indígena, especialmente para las mujeres, la lucha por la igualdad?

Tenemos varios mecanismos, uno de ellos es la movilización permanente social. En el caso del Cauca, hacemos movilizaciones de 15.000 indígenas, hombres y mujeres. Y la habilidad es meter el tema de género dentro de la agenda de la organización y dentro de los acuerdos del gobierno.

Hay 1.200 acuerdos con el gobierno desde el año 80 más o menos, todos incumplidos. Por eso hacemos estas movilizaciones.

Se denuncia el tema del despojo de tierras y la militarización de los territorios, ¿cómo se va a llevar a cabo este proceso de desmilitarización?

Hicimos muchas movilizaciones sobre el tema de militarización de nuestros territorios. Pero ahora, en el post conflicto, con la implementación de los acuerdos de paz, todo va al contrario. La militarización en nuestros territorios aumenta, en vez de mermar. Para nosotros eso es un riesgo frente al tema de la seguridad y la vida en el territorio, pero también para las mujeres, que lo vemos como una amenaza preocupante.

Siempre hemos exigido la desmilitarización, porque nosotros somos los cuidadores de la madre tierra. Pero esta ocupación también aumenta donde están las concesiones mineras en territorio indígena. Y aunque hemos peleado para que esto pare, la decisión no ha sido respetada en el marco de la consulta previa.

Emilse Paz. Foto de Ingrid Guyon

Nos da tristeza e ironía, porque sabemos que aquí en Londres el Presidente Santos recibió el premio de medio ambiente. Para conseguir ese premio, al menos tendría que haber quitado las concesiones mineras en Colombia y los territorios indígenas porque hay minerías que son inhumanas, todas lo son, pero hay algunas peores. Premian a un presidente que está masacrando la madre tierra.

También se habla de una reorganización militar en los territorios…

Las disidencias les llamamos. A nivel del Cauca, mal contados dicen que ya son 300, pero es porque va muy lento el tema de la implementación del proceso de paz. La actitud política del país no da garantías de confianza para que se cumplan los acuerdos.

Con el proceso de paz, ¿cómo se va a beneficiar la comunidad indígena?

Hasta ahora  podemos decir que en nuestros territorios ha habido tranquilidad. No escuchamos bombardeos o ataques, eso ha minimizado un poco y es una ganancia importante, pero se siguen escuchando amenazas.

Ya en la implementación de los acuerdos que se hicieron en La Habana, nosotros estamos en el capítulo étnico que es de afros, negros e indígenas. También está el tema de género. Pero hasta ahora, en la implementación de los acuerdos, no se han tenido en cuenta. Tampoco todo lo que se trabajó en el fast track.

Foto Pixabay

Independientemente del proceso de paz, ¿se está intentando llegar a un acuerdo con el Gobierno?

Es complejo porque nuestros acuerdos tocan temas estructurales del país. Tendría que haber todo un cambio de política de gobierno, de modelo económico, una reforma agraria y la igualdad de la tierra. El sector privado también juega un papel importante en los acuerdos. Pero con ellos también hay que hacer algún pacto, sin embargo aún no hemos hecho acercamientos.

Ahora estamos en la liberación de la madre tierra que tienen algunos sectores privados, como en el sector cañero. Nos ha costado ya muertos y heridos, pero seguimos en la lucha.

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One Comment

  1. Jael de la Luz

    Muy buena entrevista. Este testimonio y sus preocupaciones como mujer, recorren America Latina y el Caribe de una manera profunda.

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