Globo, Latinoamérica, Reino Unido

“Raíces 6”: Salam aleikum

La historia de amor entre Loua y Amar no conoce fronteras. Juntos trabajan para un proyecto que busca fomentar la integración de los inmigrantes y refugiados árabe parlantes en Chile.

 

Marcella Via

 

Loua y Amar son una pareja siria que llegó a Santiago hace un año y medio.

Como las políticas de Oriente Medio son una realidad lejana para los chilenos, la pareja no se sintió discriminada para encontrar trabajo o alojamiento.

Cuentan que, después de haber estado una vida entera separados, intentaron por tres años buscar la forma de juntarse en el mismo rincón del mundo. De hecho, mientras Loua estaba viviendo en Siria, Amar se encontraba en los Estados Unidos.

Ni Siria ni Estados Unidos eran el mejor sitio para empezar una vida juntos. El primero, por el tema de  la guerra y, el segundo, por sus estrictas políticas de inmigración e islamofobia. Su sueño era juntarse en un país desconocido y Chile representaba la opción más alcanzable para los dos.

Lógicamente, no se enfrentaron con una realidad fácil, ninguno de los dos hablaba español al momento de la llegada y no tenían ningún contacto en el país. Cuentan que el idioma ha sido la barrera más grande de superar porque les ha impedido encontrar un buen trabajo y amigos. De hecho, sus únicos amigos son otros migrantes sirios.

Amar cuenta que a la hora de hablar del tema de la inmigración, la atención del público chileno se centra en la llegada de haitianos, venezolanos, peruanos o colombianos. De todas formas, en Chile hay muchos migrantes árabes. Es más, en Santiago se encuentra la comunidad palestina más grande del mundo.

Según ha reportado la Biblioteca Nacional de Chile, la inmigración de palestinos, sirios y libaneses hacia América empieza en el siglo XIX con el colapso del Imperio Otomano. Al principio, la llegada de árabes a Chile no fue un fenómeno explosivo, ya que la mayoría prefería dirigirse hacia el norte del continente. Los datos reportan que en esa época llegaron a Chile alrededor de 10 mil personas. Entre ellos, el 50% era de origen palestino, el 30% sirio y el restante 20% provenía del Líbano.

Generalmente, los árabes se dedicaban al comercio, al principio de forma nómade, recorriendo el país, y después a medida que fueron dominando el idioma, se instalaron de forma más estable en las ciudades. De hecho, en Santiago se conocen como “persa” las ferias permanentes y si se pasea por el barrio Patronato se pueden encontrar muchas tiendas y restaurantes de comida árabe. Hoy en día, se calcula que hay alrededor de 350 mil palestinos viviendo en territorio chileno.

Igualmente, añade Amar, la llegada de los palestinos a Chile no se limita a la ola migratoria de finales del siglo XIX. De hecho, como explica un estudio realizado por la Universidad de Chile, la llegada de los palestinos a Chile corresponde con cinco etapas distintas que tienen que ver con los mayores conflictos vividos por ese pueblo.   Dichos conflictos son la Nakba en 1948, la Guerra de los Seis Días en 1967 y el aumento de las represiones por parte de Israel después de las Intifadas en 1987 y 2000.

Además de corresponder con la quinta ola de inmigración, el año 2008 destaca un cambio radical en el carácter de la llegada de los palestinos a Chile. De hecho, en ese año el Gobierno chileno acogió 117 refugiados residentes en Irak tras el llamado del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).

Por más que la migración árabe a Chile no alcance la intensidad de otros flujos migratorios provenientes de la región latinoamericana, más personas originarias de Oriente Medio se dirigen a Chile para juntarse con sus familias.

Actualmente, Loua y Amar están trabajando en una aplicación llamada “Salam”, que ha sido lanzada el 18 de enero y busca entregar información relevante y fidedigna sobre Chile a los inmigrantes y refugiados árabe parlantes.

La información entregada por la aplicación está en árabe y tiene el objetivo de fomentar el proceso de integración al país.

Salam es parte del proyecto #ChileIncluye realizado por la Fundación Interpreta y PwC Chile.

Frente a la falta de acciones hechas por el gobierno para mejorar las condiciones de los inmigrantes en el país, el proyecto representa una iniciativa hecha por los mismos inmigrantes para evitar la desinformación y lograr la integración y multiculturalidad.

(Fotos: Pixabay)

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