Globo, Mundo, Reino Unido

Refugiados en el Reino Unido: A salvo, pero no instalados

A los refugiados que viven en este país se les impide integrarse con éxito en la vida británica porque no pueden reunirse con sus seres queridos, que corren peligro en el extranjero, según han advertido Oxfam y el Refugee Council.

 

Un nuevo informe de investigación, “Safe but not settled” (“A salvo, pero no instalados”), revela que la separación de sus seres queridos impide a muchos refugiados rehacer sus vidas en el Reino Unido.

El informe detalla casos de refugiados que terminan desesperados, e incluso con tendencias suicidas, a causa de la angustia provocada por las normas del gobierno británico que impiden que las familias se reúnan.

Muchos refugiados están plagados de preocupaciones, lo que les impide concentrarse en buscar trabajo, hacer amigos o aprender inglés.

En algunos casos, sufren tal ansiedad que apenas salen de sus casas. Algunos terminan en la pobreza ya que luchan para pagar los costos legales de las solicitudes para traer aquí a sus familias.

La separación puede tener también consecuencias prácticas, y  los refugiados se sienten abrumados por las responsabilidades tutelares adicionales, que limitan el tiempo que pueden dedicar a otras actividades que les ayuden a integrarse en la vida del Reino Unido.

Un joven sirio, Joram, se ha convertido en el único cuidador de su hermana de ocho años y de sus padres, todos con graves problemas médicos. Su hermano, que solía compartir con él la responsabilidad de cuidar de la familia, se encuentra atrapado en Líbano y sin derecho a reunirse con ellos aquí.

El informe se produce antes de un crucial debate en el Parlamento en marzo, en el que los Miembros del Parlamento considerarán cambiar la ley para permitir que más refugiados se reúnan con sus seres queridos. Las normas vigentes sólo permiten que los refugiados adultos se reúnan con sus cónyuges y sus hijos menores de 18 años.

Además, desde 2013, la asistencia legal no ha estado disponible para la reunión de familias de refugiados, lo cual dificulta todavía más que las familias separadas por guerras y persecuciones puedan reunirse.

El informe considera que, en los casos en que a las familias se les permite reunirse, los beneficios pueden ser inmensos, con muy notorias mejoras en la capacidad habilidad para aprender inglés, encontrar trabajo y rehacer sus vidas.

El Refugee Council y Oxfam sostienen que las leyes existentes son restrictivas e injustas, y que no aciertan a reconocer que hay familias de todas las formas y tamaños. Urgen al gobierno a cambiar las normas para que más familias de refugiados puedan vivir juntas. También solicitan que se introduzca de nuevo la asistencia legal para que los refugiados que lo han perdido todo puedan recibir el apoyo que necesitan para atravesar el complicado proceso de reunirse con sus familias.

Maurice Wren, Chief Executive (Director Ejecutivo) del Refugee Council, dijo: “Como deja muy claro este informe, las familias de refugiados que viven en el Reino Unido son como la mayoría de las familias británicas: la seguridad de sus seres queridos es de la mayor importancia. Las pruebas son claras: reunir a las familias de refugiados les ofrece la mejor oportunidad posible de vivir vidas integradas y plenas. Negarles la oportunidad de recuperar sus lazos familiares los condena a un futuro de angustia y remordimiento, con la ansiedad de la separación debilitando su salud mental. Instamos al gobierno a que mejore su trato hacia los refugiados y enmiende las leyes injustas y restrictivas del Reino Unido que impiden que las familias de refugiados puedan estar juntas en el momento en el que más se necesitan los unos a los otros”.

Sally Copley, la directora de política, programas y campañas de Oxfam, declaró: “Todos sabemos lo importante que es la familia a la hora de sentirnos a salvo, queridos y seguros. A la mayoría de la gente le sorprendería descubrir que se están dividiendo familias simplemente porque un hermano o una hermana tienen más de 18 años y por lo tanto no tienen derecho a unirse a sus padres y hermanos en el Reino Unido”.

“Los refugiados quieren tener la posibilidad de desempeñar roles activos en sus comunidades y de aprender inglés, pero demasiado a menudo se encuentran con obstáculos sin sentido debido a un sistema que los mantiene separados de sus familias. Esto, a su vez, destruye su confianza para salir, hacer amigos y ser parte de su comunidad. Como muestra este estudio, no solo los perjudica, sino que arruina sus posibilidades de integrarse con éxito”.

El informe incluye la historia de Aster, que fue perseguida en Eritrea debido a su religión y forzada a escapar o enfrentarse a la muerte. Tras un viaje largo y peligroso, incluida una temporada en prisión durante la que sufrió abusos, Aster llegó al Reino Unido en 2016.

A pesar de encontrarse por fin a salvo, Aster está desesperadamente preocupada por sus hijos. Sabe que las posibilidades de reunirse con ellos son pocas: su hija se enfrenta al reclutamiento por parte del infamemente brutal ejército de Eritrea.

Aunque sus dos hijos han conseguido escapar a Etiopía, ambos están gravemente enfermos, sin nadie que los cuide, y al ser mayores de edad ya no tienen derecho a reunirse con ella aquí. Sabe que es poco probable que se reencuentren, porque dos de ellos tienen 18 años o más.

Ella dijo: “Cuando pienso en mis hijos, siempre estoy triste y no puedo disfrutar la vida o tomar parte en nada… Estoy haciendo todo lo que puedo, pero no consigo concentrarme por completo en nada de lo que hago, siempre estoy agobiada pensando en el día en que pueda reencontrarme con mis hijos”.

Information Press Officer Oxfam. Más información: www.oxfam.org.uk/media-centre. Para más novedades, por favor sigan a @oxfamgbpress

(Traducido por Mario Lugilde. Email: tricobezoar@gmail.com)

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