Jóvenes, Vida de hoy

Adolescentes: vivir o morir de depresión

La depresión es un trastorno emocional donde predominan la tristeza y las ideas pesimistas. En la adolescencia, ocurren eventos importantes y contradictorios. Muchas inquietudes y poca experiencia contribuyen al estrés y, con frecuencia, a estados depresivos de mayor o menor importancia.


  José A. de la Osa


En la adolescencia, que es una etapa normal pero larga, ocurren eventos muy importantes y hasta contradictorios, como los impulsos y deseos de independencia y, a la vez, la significación e importancia de contar con el amor y la ayuda de los padres.

También los relacionados con la sexualidad, el final de los estudios medios y la inserción en la vida laboral, o la continuación de los estudios universitarios.

Muchas inquietudes y poca experiencia contribuyen al estrés y, con frecuencia, a estados depresivos de mayor o menor importancia.

Quien así se expresa es una reconocida científica, la Doctora en Ciencias Médicas Elsa Gutiérrez Baró, Profesora Titular y Consultante de Psiquiatría Infanto-Juvenil, Profesora de Mérito y exdirectora de la Clínica del Adolescente.

 ¿La depresión en la adolescencia se considera una enfermedad?

Puede ser una enfermedad o un trastorno situacional pasajero.

¿Conoce la ciencia las causas principales que la originan?

Se conoce cómo actúan los neurotransmisores (reguladores de la actividad nerviosa superior) en los trastornos depresivos, pero no todas las depresiones tienen las mismas causas. Lo verdaderamente importante es saber que un adolescente deprimido necesita del apoyo oportuno, sobre todo un oído receptivo dispuesto a escuchar las penas y sufrimientos de quien se siente solo.

¿Existen factores de riesgo para su aparición?

Te diría que la autoestima se construye en el seno de una familia amorosa, preocupada y que brinde adecuados ejemplos. Los estados depresivos en los niños y adolescentes ocurren con frecuencia en el seno de una familia disfuncional.

¿En qué etapa de la adolescencia suele manifestarse?

Se considera que la adolescencia abarca desde los 10-11 años hasta los 18-20. Las depresiones pueden verse a cualquier edad, aunque son más frecuentes después de la pubertad.

¿Podría afirmarse que la depresión proviene de la debilidad o que es una falla del carácter?

No me parece adecuada esa afirmación, aunque la resiliencia (fortaleza para enfrentar la adversidad) es una especie de “vacuna”, una condición de la personalidad que influye positivamente para luchar y salir airoso ante cualquier infortunio. Pero cualquier persona puede tener un momento o etapa depresiva.

¿Qué síntomas y signos en general presentan los adolescentes aquejados de depresión?

El aislamiento, la tristeza y la desmotivación son frecuentes. Sin embargo, hay que tener presente que en algunos adolescentes deprimidos predomina la irritabilidad e incluso la agresividad.

¿Qué consecuencias puede acarrear?

A menudo hay sub-rendimiento y desinterés en los estudios, somnolencia y cambios notables en el carácter. La complicación más grave que suele ocurrir son las ideas autodestructivas, tanto en el intento suicida como en el suicidio consumado.

¿Se comporta de forma similar en ambos sexos?

Los intentos son más frecuentes en el sexo femenino, y los suicidios en el masculino.

¿Ante qué manifestación cardinal considera que los padres deben solicitar ayuda especializada?

En primerísimo lugar cuando el adolescente expresa el deseo de morir. Hay muchos mitos con relación a los suicidios y uno de ellos incluso afirma que quien lo va a hacer no lo anuncia. Esto es un error. La pérdida de intereses, la tristeza, los cambios bruscos de hábitos y costumbres indican que es necesario solicitar ayuda profesional.

¿Qué profesionales son los encargados de la atención de estos trastornos?

Los psicólogos clínicos, los psiquiatras generales y los infanto-juveniles. El médico general integral o el pediatra pueden orientar la conducta a seguir. El equipo de salud mental es el idóneo.

¿Son curables estos trastornos?

Sin lugar a dudas. Puede mejorar y superarse la crisis que es causa de la depresión. En ocasiones es necesario utilizar fármacos y también psicoterapia individual o de grupo, y en todos los casos es muy importante la atención y orientación a los padres y a la familia, así como la búsqueda de información y orientación a la escuela y maestros. Resultaría de mucha utilidad hacer estudios epidemiológicos, estudiar las estadísticas, estimular los diplomados, maestrías y doctorados sobre esta importante temática. (PL)

(Fotos: Pixabay)

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