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Mujeres británicas: acoso, violencia doméstica y discriminación

El informe más reciente de la Oficina Nacional de Estadísticas (Office for National Statistics) indica que de abril de 2016 a marzo de 2017 más de 1,2 millones de féminas de entre 15 y 60 años fueron maltratadas por sus parejas o familiares, cantidad que representa más del 60% del total de los casos registrados.

 

Glenda Arcia

 

Durante ese período, 82 mujeres y 13 hombres fueron asesinados por sus cónyuges o excompañeros y en los últimos cuatro años la policía reportó 549 fallecidos por esos motivos, de los cuales 401 (73%) eran del sexo femenino.

Según la ONS, los datos mencionados ofrecen solo una imagen parcializada del problema, cuya dimensión real es mucho mayor.

Según el Ministerio británico de Interior, cada año, alrededor de dos millones de personas, la mayoría de ellas mujeres, son víctimas de violencia doméstica en Reino Unido, cifra considerada conservadora debido a la imprecisión de los reportes y al silencio de muchos de los agredidos.

Indagaciones realizadas en Inglaterra y Gales apuntan que cuatro de cada cinco ciudadanos abusados por sus parejas no presentan quejas por lo sucedido, por lo que muchas agresiones no son procesadas y vuelven a repetirse.

Lo anterior es frecuentemente denunciado por organizaciones no gubernamentales que alertan sobre el incremento de la inseguridad en los hogares británicos y los fallos en el sistema judicial.

El 8 de marzo, miles de personas salieron a las calles de ese país para exigir el fin de la violencia de género y la primera ministra Theresa May prometió combatir esos crímenes e implementar una ley para garantizar el castigo a los culpables y la protección a las víctimas.

May precisó que – entre otras cosas – la ley reconocerá el impacto devastador de ese delito en las familias, imponiendo penas más severas en casos que afecten a menores de edad; que será creado un departamento encargado de aplicar medidas preventivas y llevar a los organismos públicos a un proceso de rendición de cuentas; y que se implementará un esquema de divulgación que permitirá a los ciudadanos conocer si su pareja tiene un historial delictivo.

May informó que fueron destinados 20 millones 400 mil euros a la habilitación de refugios para quienes huyen de la violencia, iniciativa que beneficia a alrededor de 19 mil individuos.

Como en ocasiones anteriores, la líder conservadora prometió acabar con ese flagelo y reafirmó la intención de brindar mayor apoyo a las familias afectadas.

Sin embargo, entidades como el Partido por la Igualdad de las Mujeres (WE) criticaron la ausencia de un enfoque integral para combatir esa problemática, su simplificación y la falta de acciones eficaces, capaces de promover un verdadero cambio social.

“La violencia contra las féminas es causa y consecuencia de la desigualdad de género y no puede ser eliminada solo mediante el procesamiento de los culpables. Debemos analizar y enfrentar las brechas económicas y la situación política que permiten que ese flagelo prospere”, señaló ese organismo en un comunicado. Hace 100 años las británicas conquistaron el derecho al voto, pero, pese a los grandes avances en la lucha por la igualdad, todavía hoy las mujeres en el Reino Unido son marginadas y mal representadas. La disparidad salarial y el acoso sexual son algunos de los asuntos pendientes.

Por su parte, la organización Sister Uncut, opuesta a los recortes de la administración de May, denunció que la política de austeridad del gobierno repercute negativamente en iniciativas como la habilitación de más centros para brindar refugio a las víctimas.

En 2016 y 2017, el 60% de las féminas que acudieron a esas instalaciones fueron rechazadas, muchas veces por la falta de recursos y camas para acogerlas, y en la actualidad más de la mitad de esos espacios pueden cerrar debido a la falta de financiamiento.

También se ha denunciado que el 50% de las mujeres británicas sufre acoso en escuelas y centros laborales; y que unas 54 mil embarazadas y madres trabajadoras son obligadas a abandonar sus puestos laborales cada año y solo el uno por ciento de esos casos llega a los tribunales. (PL)

(Fotos: Pixabay)

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