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Ciencia ficción desde China

Ciencia ficción épica desde China, en una escala que abarca años luz, que combina la destreza narrativa con una visión reaccionaria del mundo.

 

Sean Sheehan

 

La apropiación intelectual del género de ciencia ficción de Cixin Liu es realmente impresionante y se manifiesta en una trilogía de novelas excitantes para el cerebro: “The three-body problem”, “The dark forest” y “Death’s end”. Estas se publicaron en chino entre 2006 y 2010, y ahora están disponibles sus traducciones al inglés.

La trama que une los tres volúmenes empieza con un incidente convencional, casi un cliché, que evoca la Revolución cultural: una representación de los oficiales Maoístas rivales y la persecución homicida de ciudadanos inocentes. La versión para la película que pronto se estrenará probablemente empiece con la misma escena, una fórmula cinematográfica reconocible que presenta violencia de tintes ideológicos extremistas con un fondo moral familiar: mira lo que pasa cuando el orden cívico se trastorna por la mentalidad de una multitud alimentada por el radicalismo político.

Lo que viene a continuación en el primer volumen se mantiene con una narrativa implacable en la segunda y tercera novela: desconcertantes periodos de tiempo, espacio y perspectiva que al final de la trilogía te harán preguntarte cómo empezó todo.

La trilogía es un trabajo extremadamente ambicioso, pero la inventiva de Cixin Liu no conoce fronteras y saca ideas y situaciones con rapidez y aplomo. Se describe un incidente desde la perspectiva de un insecto muy pequeño solo por cambiar el ritmo e introducir situaciones desde la perspectiva de la realidad virtual de la dinastía Qin china. Conforme la ficción se desarrolla en distintas direcciones y de diferentes maneras, también lo hace la gama de física teórica contemporánea, informática y tecnologías futurísticas.

El problema de los tres cuerpos en “The three-body problem” tiene que ver con una raza alienígena, los Trisolarans, cuyo planeta tiene tres soles que causan cambios climáticos impredecibles que provocan el caos en su civilización. Una solución para su problema se plantea cuando el planeta Tierra imprudentemente señala su propia localización, alertando a los Trisolarans de la posibilidad de tener un nuevo hogar bajo óptimas condiciones de estabilidad. Los terrestres serían destruidos como primer paso necesario.

La única esperanza para la Tierra, sabiendo que se ha convertido en presa de un planeta depredador que posee un conocimiento científico muy superior, reside en el hecho de que los alienígenas tardarían cuatro años luz en llegar. Mientras tanto, se tiene que encontrar alguna manera para enfrentarse a la amenaza de extinción.

La narrativa sirve como un marco gigantesco para colgar ideas sobre política y cultura. El impulso conservador detrás de la primera escena de la Revolución cultural se asienta y el comunismo de Mao se vuelve representativo de la desconfianza en el comportamiento de masas. El miedo a revelarse el uno al Otro acompañado por la confianza en la posibilidad del progreso científico. En las manos adecuadas, la tecnología se ve capaz de aportar progreso y bienestar. Pero las manos adecuadas deben ser tan prudentes y tan precavidas con el radicalismo como los que mandan en la China contemporánea.

La trilogía de Cixin Lui es una lectura obligatoria para todo aquel al que le gusta la ciencia ficción. “The three-body problem”, “The dark forest” y “Death’s end”, de Cixin Liu, y publicados por Head of Zeus.

(Traducido por Mariàngels Marcet) – Imágenes suministradas por la editorial.

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