Cultura, En Foco, Opinión, Reseña libros

La trágica muerte de Eleanor Marx

Todo el mundo sabe algo sobre Karl Marx, y para muchos es una tragedia que sus ideas y su visión fueran tan mal utilizadas.

 

Tara Bergin. New Photo August

Sean Sheehan

 

Menos conocida es una tragedia personal que surge de la vida y la muerte prematura de su hija menor, Eleanor Marx, nacida en Inglaterra en 1855.

“The tragic death of Eleanor Marx” (La trágica muerte de Eleanor Marx) es el título de una colección de poemas de Tara Bergin de Dublín, Irlanda, y que ahora vive en Inglaterra. Eleanor Marx fue una socialista y activista que también trabajó como traductora, fue la responsable de la primera traducción al inglés de Madame Bovary de Flaubert. Tenía una larga relación con un compañero socialista, Edward Aveling, cuando descubrió que él se había casado en secreto con otra mujer.

Al descubrir la traición, Eleanor Marx se suicidó envenenándose con cloroformo y cianuro de hidrógeno (conocido como ácido prúsico) que obtuvo de una farmacia local diciendo que era para su perro:

By Judith Carlin. Wikimedia Commons

                       Eleanor, la del día de ocho horas

                       Traicionada por Edward, el de dos rostros

                       Ordena: cloroformo, con solo algunos restos

                       De ácido prúsico, azul, una hermosa imitación.

                       Dice que es para su perro, pero ella es el perro.

La “hermosa imitación” se refiere a una similitud entre el suicidio de Eleanor y el de Emma Bovary.

Solo algunos de los poemas en esta colección están relacionados directamente con Eleanor Marx, pero lo que todos tienen en común son las expresiones de sentimientos de abandono: la pérdida, separación y la deserción se disponen para inspección como en una mesa de laboratorio para ser fríamente evaluados.

Las situaciones de distanciamiento se examinan racionalmente, los análisis se descubren estrechamente (“Dice que es para su perro, pero ella es el perro”). No hay nada acogedor en la poesía de Tara Bergin; es, por el contrario, rala e implacable; la felicidad está en peligro de ser un acontecimiento efímero.

En “A rented room above the Registry Office”  (Una habitación de alquiler sobre el registro civil), el narrador vive sobre las escenas de los sábados de felicidad conyugal y encuentra confeti los domingos:

                       A veces encuentro un corazón pequeño

                       Pegado a la suela sucia.

La traición a Eleanor Marx por parte de Edward Aveling se vuelve el emblema de la traición que acecha desde los arbustos, como en “Sweet Isis” donde un amante obsequia a una mujer un brazalete de esmeralda “para demostrar que él no me ha olvidado” pero ella se susurra en secreto “esto no está bien” mientras tiende la muñeca y lo besa en los labios: “Yo también, sabía, podría hacer estas trampas”.

En Tamer and Hawk (el domador y el halcón) un hombre cuida y ama a su halcón, pero:

                       El domador mantiene la capucha puesta.

                       Eso es.

Tal concisión es característica de la poesía de Bergin. Existen silencios entre líneas que el lector tiene que intentar rellenar, las negaciones compiten con las aseveraciones positivas, y las florituras serían una distracción de ciertas verdades básicas, como en su poema sobre niños que juegan con máscaras pintadas.        

Eleanor Marx. Wikimedia Commons

Se las ponían y daban vueltas gritando.

 A nadie le importaba.

Eran tanto ellos mismos como extraños.

Eso es todo lo que querían.

Edward (el de las dos caras) Aveling llevó puesta una máscara, pero estos poemas sugieren que todos nos poemas una para presentársela a otras personas; nuestra identidad es intercambiable y la confianza es un cliente escurridizo.

“The tragic death of Eleanor Marx”, de Tara Bergin, está publicado por Carcanet.

(Traducido por: Julio César Ruiz Jiménez, email: julio7rj@gmail.com)

Share it / Compartir:

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*