Multicultura, Perfiles

Silvia Tovar, inmigrante, estudiosa y perseverante

Vivió años como ilegal en España hasta que la crisis la obligó a volar al Reino Unido. Cuidando ancianos y limpiando oficinas siempre soñó con seguir sus estudios y entregarles un mejor futuro a sus dos hijos. De Ecuador a Londres, pasando por Italia y España, así es la vida de esta migrante infatigable.

 

SilviaTovar02Marcos Ortiz F.

 

“Salí de Ecuador con 18 años por la crisis económica. Mis padres no podían completarme mi curso académico en la universidad y eso me obligó a salir del país”. Cuando Silvia Tovar recuerda el momento en que dejó su tierra, familia y amigos no asoma ni el más mínimo dejo de melancolía.

“Terminé el bachillerato y quería estudiar Ingeniería en Sistemas, pero cada año costaba en ese tiempo 12 millones de sucres. Era imposible”. En la voz firme de esta mujer oriunda de Balzar, provincia del Guayas, asoma auténtico orgullo. A su lado, sus hijos de 9 y 11 años escuchan atentos una historia que no deja de impresionar.

Silvia no lo pensó dos veces cuando una amiga ecuatoriana que ya vivía en Roma la invitó a seguir sus pasos. “Si quieres vámonos”, le dijo. Una vez en Italia, Silvia aprendería el idioma y se quedaría un año en el país.

Cuidando a un par de ancianos, no perdió tiempo: “Lo primero fue perderme, conocer la ciudad, intentar acoplarme a sus costumbres, buscar un trabajo y estudiar italiano”.

Avion PixabayLa decisión había sido la correcta, pero había aun un tema pendiente en su vida. En su natal Ecuador, mientras estudiaba, había conocido a un hombre que la había enamorado. “Fue una promesa que nos hicimos ambos. Yo le dije ‘si me quieres, me sigues, porque yo no pienso volver’”, asegura.

El acuerdo fue encontrarse en España. “Ahí llegué luego de cruzar tres fronteras ilegal desde Italia”, explica. Fue así como, sin papeles, trabajó como camarera 6 años.

“La vida de un ilegal es muy difícil. Muchas veces fui a la universidad con la ilusión de poder estudiar y la traba eran los papeles. No puedes asistir a una sala de clases porque sabes que la policía te va a acosar en cualquier momento”. De la mano de la perseverancia también llegó la suerte. “Una vez trabajando llegó la policía. Gracias a Dios la policía era familiar de mi jefe y me dijo ‘no te preocupes, son conocidos’. Pero el miedo que se pasa es horrible”, recuerda.

Fue tras 6 años como camarera que logró convalidar su título de bachiller en España. Con ese aspecto en orden, comenzó a estudiar y obtuvo el grado superior en Administración. Sin embargo, España no sería el paraíso que alguna vez pensó. La crisis azotó fuerte a Silvia, su marido e hijos. Luego de 13 años, no había más opción que volver a partir.

SilviaTovar01“Por segunda vez golpea la crisis en un país donde resido. Ahora ya tenía familia, así que a los 20 días de haber obtenido la nacionalidad dije me voy”, afirma. Sin avisarle a su marido sino hasta 15 días antes de tomar el avión, Silvia despegó rumbo a Inglaterra. “Llegué con la reserva de un hotel, un billete de avión y una maleta a preguntar como los mudos y a buscarme la vida, porque nadie me esperaba”.

En España, su marido se quedó con el rol de padre y madre. “Ese valor lo tuve por mis hijos. No fue el caso del macho proveedor sino que el de la hembra con dos ovarios”, lanza con una sonrisa.

Arribada a Londres, su primer trabajo fue haciendo limpieza en guarderías y luego en las oficinas de los jueces en la corte superior de Londres. Tal como en España, Silvia retomó sus estudios y logró ingresar a la universidad a estudiar Business and Management.

Al año y dos meses, ya con dinero para los pasajes, su marido e hijos llegaron a acompañarla.

consuelo-moreno-6-foto-pixabay“Entré como limpiadora y luego me pasaron a supervisora. Cuando terminé mis estudios hablé con mi jefe, hice un training y ya voy para más de un año trabajando en lo mío”, explica.

Sus hijos –bilingües y ya adaptados a la vida en Londres– siguen atentos la historia de su madre como si no hubiera nada de particular en ella. Silvia, a 5 años de su llegada, llama a su marido para que se sume a las fotos. ¿Será esta su residencia definitiva? Silvia se encoje de hombros. En su vida nada sigue el curso de lo predecible. Apr 10, 2017 @ 03:16

(Fotos: Marcos Ortiz y Pixabay)

Share it / Compartir:

One Comment

  1. Many thanks for my history

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*