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Fidel Narváez: “Se equivocan quienes creen que van a quebrar a Julian Assange”

Denostado, perseguido, acosado y desde marzo de este año incomunicado, el fundador de WikiLeaks aguarda en el Flat 3B de Knightsbridge en Londres a que se defina la suerte que correrá su actual condición de asilado y que el actual presidente de Ecuador, Lenin Moreno, ha puesto en peligro. Pero él está forjado para peleas de esta dimensión. El ex-cónsul de Ecuador lo conoce de muy cerca y ha querido hablar.

 

Julian Assange – Free Foto: Wikipedia Flickr bit.ly/2MG1hJW

Mónica del Pilar Uribe Marín

 

Moreno, quien desde que asumió el poder no ha ocultado la incomodidad que le causa este ‘problema heredado’ de su homólogo anterior, parece decidido a sacar a Assange de la misión diplomática. Se dice incluso que el verdadero propósito de su reciente visita al Reino Unido era el de reunirse con funcionarios británicos, acordar el fin del asilo y, luego, entregarlo a las autoridades británicas.

No sorprende porque, entre otras cosas, Moreno considera a Assange un ‘hacker’ que “cometió un error” que “podría costarle la vida” y aunque ha dicho que hay que protegerlo, se sabe que atiende a las presiones de Estados Unidos.

Además, últimamente le ha sancionado por haber ‘interferido en política’, prohibiéndole el uso de internet, teléfono y cualquier visita, excepto la de sus abogados.

Hoy Julian Assange – que jamás ha salido de la sede –  se encuentra reducido a un total confinamiento, enfrentando la posibilidad de que en cualquier momento le quiten el asilo, padeciendo algunos problemas de salud y, desde hace unos días, afrontando el hecho de que el Comité de Inteligencia del Senado de Estados Unidos le haya pedido testificar en privado sobre la interferencia rusa en las elecciones de 2016.

Es decir, allí en Knightsbridge, en la sede de la embajada del país latinoamericano, las cosas son hoy muy diferentes a lo que fueron esos seis años que comenzaron el 19 de junio de 2012 cuando Assange ingresó solicitando asilo diplomático.

Entonces el gobierno de Ecuador, presidido por Rafael Correa, se lo concedió abiertamente dos meses después, el 16 de agosto, pues consideraba que en efecto la vida de Assange estaba en riesgo y admiraba su lucha por la defensa de la libertad de información y expresión.

Fidel Nárvaez – Ex-Consúl de Ecuador en el Reino Unido. Foto: Eddie-Lee Lawrence

En ese tiempo, el cónsul de Ecuador en el Reino Unido era Fidel Narváez y fue el designado a acompañar a Assange desde el día en que ingresó a la embajada.

Narváez había contactado a Julian y WikiLeaks en abril de 2011 para solicitar que todos los cables emitidos por WikiLeaks, referentes a Ecuador, se hicieran públicos. Desde entonces, se generó una relación amistosa que creció a lo largo de estos años.

Fidel ya no es cónsul. Fue suspendido de su cargo por haber expedido el salvoconducto a Edward Snowden, sin haber consultado a su gobierno.

Fue – aclara – una decisión totalmente personal, de la cual no se arrepiente en absoluto. “Si tuviera que enfrentar las mismas circunstancias otra vez, lo volvería a hacer. Fue la decisión justa y correcta. Sabía quién era Snowden, qué había hecho, por qué era perseguido y sabía la importancia de protegerlo. No me arrepiento. Me siento orgulloso de haberlo hecho”.

Tampoco es Primer Secretario de la Embajada, posición que ocupó hasta hace unas semanas, 15 de julio, cuando le terminaron sus funciones. Ese día fue la última vez que habló con Assange.

Fidel sigue en el Reino Unido donde vive desde 2007 con su familia y aún no han decidido si regresan o no a Ecuador. De momento piensa que hay muchas causas con las cuales solidarizarse. El mismo Assange pareciera ser una de ellas pues considera que lo que le está ocurriendo es una clara violación a los derechos humanos.

Foto: Pixabay

De ello habla con The Prisma. Habla de la desinformación respecto a Assange y WikiLeaks, de lo que significaría quitarle el asilo…

El presidente de Ecuador, Lenin Moreno, le ha puesto una condición a Assange: “que deje de intervenir en la política, en la economía… De lo contrario, tomaremos una decisión”. ¿Qué piensa de ello?

Lamentablemente el presidente Moreno está muy mal asesorado en el tema. No es verdad que un asilado político no pueda opinar, que no pueda ejercer su libertad de expresión en temas políticos en general.

En ninguno de los tratados y convenciones sobre asilo político latinoamericanos se prohíbe eso.

La única referencia concreta es que los asilados políticos no pueden hacer llamados a la insurrección o la violencia en el país que los acoge. Julian no ha infringido esa regulación en ningún momento. El problema es político.

¿En qué sentido?

En el sentido de que supuestamente interfiere en la política de otros países. ¿Criticar los abusos contra los ciudadanos catalanes por parte del gobierno español es interferir en política? ¿Lo es denunciar los abusos de poder? ¿Lo es interpelar a un candidato presidencial, como fue el caso de Hilary Clinton, en medio de una campaña electoral? Ese es el deber de los periodistas. Eso no es interferir en política de otro país.

Rafael Correa Foto Wikipedia bit.ly/2IlUEK5

¿Cómo se explica esa posición de Moreno?

El presidente Moreno (y sus asesores) parte de una concepción muy equivocada de lo que es WikiLeaks y de lo que hace Julian Assange. Dice que no está de acuerdo con la intercepción de correos electrónicos y correspondencia privada. Por su puesto que nadie está de acuerdo con eso, pero eso no es lo que hacen Julian Assange o WikiLeaks.

Todo lo contrario: ellos han creado herramientas para proteger la información, para que quienes deseen denunciar abusos de poder de gobiernos y poderosos puedan hacerlo con la seguridad de que su identidad no va a ser revelada y de que pueden hacerlo por canales seguros.

WikiLeaks y Julian Assange no roban información. Nunca lo han hecho. Ellos protegen información.

¿Hay otras razones por las que Moreno no quiera a Assange en esa sede diplomática?

Dos razones fundamentales. Una, que el asilo a Julian Assange fue concedido por el presidente Rafael Correa, quien hoy es el enemigo político número uno para el gobierno de Lenin Moreno.

Foto: Wikimedia Commons

Ese asilo, en mi opinión, fue la medida que le dio más rédito político internacional a Rafael Correa, por la magnitud mediática de WikiLeaks y de Assange. Pero como hoy el gobierno está empeñado en destruir todo lo hecho por el gobierno anterior, entonces la presencia de Julian allí es incómoda.

Otra razón es que existe una enorme presión exterior de los Estados Unidos, con quien hay una relación muy distinta a la que mantuvo el gobierno de Rafael Correa.

La desinformación

¿Si el impacto sobre Correa y el Ecuador fue tan positivo, por qué se ‘desmorona’ todo tan rápidamente? No es solo por tener nuevo presidente en Ecuador y en Estados Unidos.

Es porque, además de las presiones de cambio de política exterior, creo que hubo – por parte del gobierno anterior – una insuficiente estrategia mediática y de relaciones públicas para explicar de mejor manera en Ecuador todo lo referente al asilo y al trabajo de Julian. Entonces es difícil hacer una contra narrativa a la narrativa imperante de los grandes medios de comunicación, a la de muchos ‘líderes’ de opinión, que también hoy critican y atacan la obra de Correa.

Foto: Pixabay

¿Puede hacer algo Julian?

Se supone que Julian Assange no debe opinar sobre cuestiones políticas en Ecuador. Entonces él ha sido un actor pasivo en los temas relacionados con Ecuador (hubo una ligera excepción –que él reconoció – cuando ocurrió la elección de Lenin Moreno. Ante la pérdida del candidato Guillermo Lasso, quien había dicho que expulsaría a Julian del país a los de 30 días de haber ganado, Julian hizo un tweet público irónico, que me parece que fue un error). Eso significa que no ha podido defenderse. No tiene voceros en Ecuador que asuman esa contra narrativa de la gran cantidad de desinformación, bastante sesgada y tóxica, que existe.

¿En qué aspectos se da esa desinformación?

Se da, por ejemplo, en el tema de tratar la figura de Julian Assange como un hacker y no como la de un periodista, que es lo que él es . O en que siempre se decía que Julian tenía cargos por crímenes sexuales en Suecia, lo cual es mentira pues nunca los tuvo. O que estaba siendo protegido de Suecia, que quería extraditarlo por supuestos crímenes sexuales. La protección nunca fue frente a Suecia, sino frente a Estados Unidos. Después de dos años en los que prácticamente Suecia ya no está en la ecuación, esta amenaza original de parte de Estados Unidos se mantiene, y es más grande.

O desinformación sobre que desde la embajada de Ecuador se están realizando interferencias políticas en otros países. WikiLeaks es una organización mundial y muchas de las cosas que publica las hace desde otras partes del mundo, no desde la embajada.

Y últimamente hay mucha desinformación sobre el convivir diario dentro de la misma embajada.

Foto: Eddie-Lee Lawrence

El señalamiento sobre Assange de ser un hacker también es desinformación…

Naciones Unidas reconoce a WikiLeaks como un medio de comunicación y a Julian Assange como un periodista.

Las cortes británicas también. Igual hacen las organizaciones internacionales de defensa de los periodistas. Lo que opine cierta elite semi-ilustrada en Ecuador frente a estos otros organismos internacionales, no tiene ningún peso.

Por eso el hecho de seguirlo llamando hacker es absolutamente contraproducente para lo que ha sido la posición de Ecuador en la disputa política y diplomática alrededor de Julian. La primera enmienda de la Constitución norteamericana debería, en última instancia, protegerlo como periodista, como alguien que ejerce su libertad de expresión y, por tanto, no puede ser criminalizado.

WikiLeaks ha sido ejemplo para otros grandes medios de comunicación.

Algunos expertos hablan de la “wikilización” de los medios de comunicación. Grandes medios, como el propio The Guardian o The New York Times, han creado sistemas de denuncia, buzones especiales, basados en el modelo de WikiLeaks, para que los denunciantes puedan suministrar información de manera segura.

Foto: Pixabay

Los asesores del presidente Moreno (o el mismo presidente) seguramente desconocen eso, por eso cometen la simpleza de calificar la actividad de WikiLeaks o de Julian como algo que está basado en el robo de información.

El asilo

¿Qué significaría quitarle el asilo a Assange?

Sería algo totalmente desatinado. Primero para el concepto de asilo. Ecuador estaría dando muy mal precedente al sistema de derechos humanos de la ONU que falló a favor de Assange, que es como decir que falló a favor de la posición ecuatoriana de protegerlo y que ha conminado a Suecia y al Reino Unido a que terminen con la detención arbitraria de Julian. Pero evidentemente sin que se corra el riesgo de que sea extraditado a Estados Unidos donde le esperaría la pena de muerte o una cadena perpetua, o décadas de confinamiento.

Segundo, sería un mal precedente para la Corte Interamericana de Derechos Humanos, la cual, al ser consultada por Ecuador, fue muy tajante en determinar que un asilado político no debería ser devuelto a un país donde su vida corre riesgo. Tercero, la propia constitución ecuatoriana no permite la devolución de un asilado político. Julian Assange ya tiene la nacionalidad ecuatoriana.

Pero Moreno ha dicho que quiere proteger su vida, que no dejará extraditarlo si hay riesgo de pena de muerte.

El asilo político significa una protección integral del asilado, no solo protegerlo de la silla eléctrica. El presidente Moreno dice que en Ecuador no existe la pena de muerte. Cierto, pero tampoco existe la cadena perpetua, ni el encarcelamiento a periodistas por el hecho de publicar violaciones a derechos humanos. Esa estrategia de solamente evitar la pena de muerte es inaceptable si están dispuestos a aceptar el riesgo de una cadena perpetua o un confinamiento por décadas a un periodista.

Foto: Pixabay

Un periodista al que se quiere callar…

Hablamos del derecho a la libertad de información, de expresión, del deber de desnudar al poder, a los gobernantes y a los poderosos. Eso es lo que está en juego. Ese es el significado del asilo político a Julian Assange. Lo de fondo es defender su derecho a publicar, expresarse, opinar. Su asilo tiene relevancia para la defensa de todos los periodistas del mundo.

¿Qué tanto afectaría la imagen de Ecuador el retirar el asilo a Assange?

Durante estos seis años, Julian ha recibido más de mil visitas de todo el mundo, de las más diferentes vertientes. La embajada de Ecuador fue visitada por ganadores del Premio Nobel de la Paz, como la irlandesa Mairead Maguire o Adolfo Esquivel, por activistas, escritores, cineastas, actores, disidentes políticos, periodistas… Ellos llegaron a expresar su solidaridad.

Por tanto, ahí habría un costo altísimo para la imagen del país si Ecuador llegara a capitular.

¿Y qué significaría para los ecuatorianos que estaban muy orgullosos de que un país como Ecuador hubiera protegido a Assange?

Gran parte de los ecuatorianos quedarán desilusionados con un desenlace negativo. Pero para otra buena parte, que tiene una imagen bastante distorsionada del tema, será diferente pues ven que con la protección de Julian el país está, supuestamente, incurriendo en un gasto innecesario.

Según lo que he leído, me parece que usted no da por hecho que el gobierno de Ecuador le quite el asilo a Assange…

En efecto, no lo doy por hecho.

Foto: Pixabay

¿Por qué?

Si abandona a Julian, pierde esa plataforma mediática mundial que es WikiLeaks y Julian. En todo el mundo hay expectativa sobre el desenlace del asilo a Julian. El costo político será mayor a lo que gane internamente en Ecuador, dando gusto a una oposición de derecha, cerrada, conservadora.

¿Por qué sería tan alto el costo?

Julian Assange no es un tema doméstico, es internacional. Los entremeses parroquiales de la política ecuatoriana no se entienden afuera, no interesan. Lo que interesa de ese tema a nivel internacional es el simbolismo de juzgar un periodista por denunciar violaciones de derechos humanos porque a la potencia hegemónica mundial así le parece.

Y a nivel interno, en Ecuador, ¿cuál sería la implicación?

La polarización que tiene lugar en Ecuador se verá también reflejada en el desenlace que tenga el caso. Habrían voces que celebrarán esta decisión de Moreno, pero también hay un enorme segmento de la población ecuatoriana que nunca perdonará una capitulación semejante.

Julian y Fidel

¿Cómo empieza la relación con Assange?

Hay un antecedente: la publicación por parte de WikiLeaks de todos los cables diplomáticos sobre Ecuador, dentro de lo que se conoce como el cablegate. Ecuador fue el único país que se acercó a la organización para solicitar la publicación completa en todo lo referente a Ecuador.

¿Cuándo ocurre esto y qué papel jugó usted?

En el primer semestre de 2011 yo era cónsul de Ecuador, pero debido a mi actividad previa como activista social en el Reino Unido, pude entablar contacto con Julian y WikiLeaks.

¿Qué tipo de activismo ejercía?

Actividad en diferentes campañas de solidaridad que existen en el Reino Unido, por ejemplo con Latinoamérica, o contra las armas nucleares, o de ‘no’ a la guerra. Campañas en las que yo sabía que WikiLeaks había tenido alguna participación.

¿Para qué fue el contacto?

En calidad de cónsul los contacté para solicitar que todos los cables referentes a Ecuador pudieran ser públicos. Y esa petición jamás tuvo algún condicionamiento.

Foto: Pixabay

¿Esa petición buscaba que en Ecuador todos conocieran la verdad?

Por supuesto. Hasta entonces solo un par de medios de comunicación privados ecuatorianos habían tenido acceso a una parte de los cables y estaban publicando claramente con un sesgo político, escogiendo únicamente lo que podía ser contraproducente para el gobierno.

¿Cuál fue su primera impresión al conocer a Assange?

Para ese entonces él ya era una figura mediática mundial y, por ende, fue un encuentro muy interesante.

Aparte de la petición, ¿hablaron de algo más?

De muchos temas, de política regional y mundial y sobre lo que estaba sucediendo políticamente en Ecuador.

¿Conocía Julian sobre Ecuador y sus costumbres?

Realmente no tenía gran conocimiento sobre la región. Él conoce muy bien temas de geopolítica mundial, pero quizás la región que menos conocía era la latinoamericana y eso incluye a Ecuador. Fue una reunión bastante informativa para él.

¿Qué pasó después de esa reunión?

Vino una entrevista que Julian hizo al presidente Correa para “World tomorrow”, una serie de TV donde Assange entrevistaba a líderes mundiales.

¿El contacto estuvo solo en sus manos?

No, también en manos de otros funcionarios. Pero se dio principalmente a través mío.

Foto: Pixabay

A partir del ingreso de Julian a la embajada, ¿se ve usted con él con frecuencia?

Sí. Desde el momento en que ingresa a la embajada yo me quedo con él, prácticamente conviviendo, porque en ese entonces la embajada no tenía ninguna seguridad. Permanecí junto a Julian 24 horas al día, 7 días a la semana, durante unos dos meses, en la sede diplomática.

Pero en total fueron 6 años cerca de Assange. ¿Qué tanto llegó a conocer a Assange?

Creo que bastante bien. Hay una relación de amistad.

Julian

Al comienzo, ¿dónde se ubicó Julian?

Durante los primeros meses durmió en el piso sobre un colchón inflable. Solamente después de que se le concedió el asilo fue posible adaptar mejores condiciones en un ambiente de oficina, que no está hecho para vivir.

Siempre ha tenido un espacio muy delimitado dentro de la embajada, donde procuran respetar al máximo su derecho a la privacidad. Hay una oficina que está dedicada a su habitación y donde tiene su espacio de trabajo privado y al cual no entra luz solar. En otro sector de la embajada dispone de una ducha y un baño para su uso exclusivo. Son condiciones muy limitadas.

¿Lo logístico sigue siendo lo mismo hasta hoy?

Sí. Durante estos seis años la oficina que originalmente estaba destinada para él se cambió por otra, donde hay un poquito más de comodidad para su espacio de trabajo, pero siempre está dedicada a su espacio privado.

¿Puede tomar sol?

Prácticamente no. El sol casi no entra a la embajada y él normalmente no se asoma a las ventanas, pues está expuesto al público que va a querer tomarle fotos o porque puede haber algún riesgo.

¿Cómo ha sido la rutina de Assange estos años, antes del confinamiento?

Por lo general Julian es una persona más nocturna que diurna. Quizás para no interferir con actividades propias de la embajada. Durante el día aparece poco y es durante la noche que quizás está más activo. De todas formas, constantemente está trabajando, recibiendo visitas de todo el mundo, estudiando, coordinando cosas con sus colaboradores.

Photo: Wikimedia

¿Y cómo se lleva con los miembros de la embajada?

La mayor parte de su tiempo pasa en su espacio privado, pero lleva una relación cordial, respetuosa y llevadera con todo el personal, casi sin excepción. Hay que tener en cuenta que hay una diferencia cultural marcada. Una cosa es la idiosincrasia ecuatoriana, otra la australiana. Assange es una persona muy singular, muy ensimismada en su trabajo.

¿Qué derechos ha tenido?

Julian es un asilado político, no alguien recluido porque deba cumplir una condena. Ningún juez jamás lo ha condenado a nada. Por tanto, ha tenido libertad para usar internet, recibir visitas, dar entrevistas… Tiene derecho a ejercer su labor por la cual ha sido perseguido político.

Durante el gobierno del presidente Correa solo tuvo una limitación de internet, muy puntual, durante dos semanas. Pero desde finales de marzo de este año, él está virtualmente incomunicado, no tiene acceso a internet, a teléfono, a visitas, con excepción de su equipo jurídico.

¿No puede actualmente recibir amigos?

No. Lo cual es absolutamente contrario a la figura de asilo político, pues esta significa libertad protegida. Es una situación inconcebible desde cualquier punto de vista y desde cualquier estándar de derechos humanos, además se victimiza al asilado y afecta la imagen de Ecuador como un país represor de un periodista.

Julian Assange. Foto Flickt Thierry Ehrmann bit.ly/2B5fr5P

¿Qué tan severo es el confinamiento de Julian?

Es una situación preocupante, algo serio, independientemente de cuan resiliente sea la persona. Probablemente Julian Assange es capaz de sobrellevar mucho tiempo esas condiciones. Pero el punto no es cuan resiliente es, sino que tiene que ver con el principio de respetar los derechos fundamentales de las personas.

¿Pudo usted conocer cómo se siente frente a esta situación?

Pese a las condiciones tan adversas que tiene en todo orden, no solamente en la parte logística (limitación de espacio, falta de luz solar, y ahora incluso incomunicación) de alguna manera Julian está forjado para peleas de esta dimensión en las que, lo que él se juega es su libertad y su propia vida, por causas que son de beneficio para todos nosotros como ciudadanos. Y eso le da una enorme fortaleza espiritual.

¿Terminará vencido?

Él lleva 6 años encerrado. Probablemente esto agudiza su aislamiento. Pero se equivocan las personas que creen que van a quebrar a Julian si este aislamiento y esta incomunicación continúan prolongándose por mucho más tiempo. Es una estrategia equivocada pensar que con esto lo van a rendir y hacer que salga de la embajada por su propia voluntad. Espiritualmente no lo van a quebrar. Otra cosa es la cuestión física, su salud.

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One Comment

  1. Pablo Valencia Soria

    Exelente entrevista , el Tema es muy importante; se desenmascara el
    Verdadero objetivo de Estados Unidos ,en este.
    Criminalizar a Julián , a base de desinformación, para amedrentar al verdadero derecho a la libertad de expresión de los ciudadanos y de los pueblos .
    Del gobierno de Moreno , poco que comentar de un miserable ser que ha cometido el mayor acto de bajeza humana desde tiempos bíblicos , la traicion . Alguien que es capaz de ello , pues , es capaz de todo lo bajo que un humano puede hacer .
    Un ser con una personalidad de sumisión , entreguismo y servilismo , para co n los que que él cree tienen el control por siempre – el
    Capitalismo internacional liderado por Estados Unidos – totalmente equivocado señorcito Moreno , sus jefes ( la oligarquía del país ) , que a su vez son serviles a la gran potencia , muy pronto dejarán de tener el control , ya que los pueblos no lo permitirán , qué tiempo , ello no importa , solamente , hay que estar absolutamente seguros que el mal , no tendrá la victoria final .

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