Los nuestros, Multicultura

Rakotoarivony, el padrino de las artes malgaches

Integra junto a Temandrota (Razafimandimby Randriahasandratra), otro puntal del momento pictórico, el núcleo de la actual generación de artistas plásticos malgaches llamados a ser ejemplos de las nuevas generaciones.

 

Antonio Paneque Brizuela

 

Es la vida, sobre todo la moderna, lo que refleja en su obra el artista plástico Tahina Rakotoarivony. Claro que tambien refleja la infinita variedad ecológica de ese pedazo de mundo llamado Madagascar.

Su obra se centra en esas características de  la existencia humana en la mayor isla de África, poblada de bosques, playas, arrecifes y especies únicas. Las exaltada mediante técnicas como el collage.

Ese hálito vital distingue las imágenes del artista, que capta una de las faunas más variadas y únicas del planeta. Rakotoarivony también integra en su obra recursos como materiales de Internet, rumores de la calle, noticias de periódicos o papel reciclado, mediante cambios constantes de soporte, en proporción y colocación plástica de conformidad con el mensaje, así como críticas conceptuales a fenómenos como “los absurdos de la moralidad contemporánea”.

“Gracias a una temprana curiosidad artística y a una inquietud constante (…), esa creación en perenne metamorfosis, ha supuesto un verdadero revulsivo para la escena plástica malgache”, afirma el crítico de origen español Javier Mantecón.

Promotor de muestras colectivas y uno de los pocos en exponer fuera del país, por el costo de los viajes al extranjero limitado para la mayoría de sus coterráneos, Rakotoarivony práctica, no obstante, con nuevas técnicas, materiales y temáticas que marcan la diferencia entre cada una de sus exposiciones.

“Utilizo -dice- el ‘combinig painting’ como punto de partida porque me permite desgranar y presentar a mi estilo la información que recibo. Para mi es más una manera de ser que una inquietud. Me considero un artista de la actualidad”.

Y agrega: “Mezclando la información que recibo intento crear un discurso propio y esa opinión es la que provoca una respuesta en el público. Ya que la actualidad es tan diversa y toma tantas formas, yo lo hago también”.

En ese camino de búsqueda hacia el arte contemporáneo, al pintor le favorece su cargo como director de la capitalina L´art Galerie, el único centro cultural alternativo del país.

Allí el joven creador es “como una suerte de padrino de las artes malgaches”, según la publicación africana de arte contemporáneo afribuki.

Para Rakotoarivony esa galería es “un laboratorio de pruebas en el que puedo acercarme a otras disciplinas, como la fotografía o el videoarte que normalmente no trabajo.

“No hay muchos artistas en Madagascar, ni mucha circulación de ideas, por lo que con las exposiciones colectivas, nos adaptamos a un tema concreto, aprendemos unos de otros”.

Pero, aunque se dice que la obra de Rakotoarivony se caracteriza “por la falta de etiquetas”, lo novedoso nacional ingresa a su espiritualidad también desde sus colegas más noveles.

Así, al decir de Mantecón, “su carácter afable, su risa de chiquillo y su olvidadiza personalidad alientan a cualquier joven a acercarse a su candor, del que podrá formarse, instruirse, cultivarse y desde luego, divertirse”.

Relata el propio creador que también bebió de otras fuentes importantes como Richard Razafindrakoto, el hombre del protagónico en la década de 1980, cuyo consejo comenzó a seguir Rakotoarivony desde los 16 años, aunque el propio artista estima que comenzó algo tarde. (PL)

(Photos: Prensa Latina)

Share it / Compartir:

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*