Globo, Mundo, Reino Unido

EE.UU. y la violencia alimentada por el odio

Este sentimiento parece estar en aumento en dicho país, tanto en términos de antisemitismo como en ataques y discriminación contra la población negra. Y se ha intensificado antes de elecciones, evidenciándose así las divisiones profundas que existen en la sociedad estadounidense.

 

Martha Andrés Román

 

Los trágicos eventos ocurridos recientemente en Estados Unidos impulsan de nuevo el debate sobre las armas de fuego y la división del país, pero sobre todo alertan acerca de lo que muchos consideran un alarmante clima de odio.

La nación aún se encuentra conmocionada por la matanza ocurrida en la mañana del sábado 27 de octubre en la sinagoga de la Congregación del Árbol de la Vida de la ciudad de Pittsburgh, Pensilvania, donde murieron 11 personas y seis resultaron heridas en un tiroteo masivo.

El sospechoso de esa masacre, identificado como Robert Bowers, un residente local de 46 años, enfrenta acusaciones por 29 cargos federales, incluido el de obstrucción del ejercicio de creencias religiosas y el uso de armas de fuego para cometer asesinatos durante un crimen de violencia. De acuerdo con las autoridades, el hombre, armado con un rifle de asalto y tres pistolas, irrumpió en el edificio ubicado en el vecindario de Squirrel Hill poco antes de las 10:00 hora local, y gritó epítetos antisemitas al abrir fuego contra los feligreses.

La Liga Antidifamación difundió que esta matanza fue el ataque más mortal contra la comunidad judía en suelo de Estados Unidos, y el hecho constituyó además, al menos el tercer tiroteo masivo en una casa de adoración norteamericana desde 2015.

En junio de ese año un supremacista blanco asesinó a nueve personas en una iglesia en Charleston, Carolina del Sur; y otro hombre mató a 26 asistentes al servicio de una iglesia en Sutherland Springs, Texas, en noviembre de 2017.

The Washington Post señaló que, como en otros tiroteos, el sospechoso estaba armado con un arma de asalto semiautomática, la escena del crimen es una casa de adoración, y las víctimas pertenecen a una minoría étnica o religiosa con una larga historia de persecución.

El tiroteo en la urbe de Pensilvania ocurrió solo un día después de que las autoridades norteamericanas arrestaran en Florida a Cesar Sayoc, de 56 años, sospechoso de enviar paquetes con bombas de tubo a demócratas reconocidos y a figuras críticas del presidente estadounidense, Donald Trump.

Durante varios días la nación estuvo alarmada por la intercepción de 14 sobres de ese tipo, dirigidos, entre otros, al expresidente Barack Obama, la exsecretaria de Estado Hillary Clinton, el ex vicemandatario Joe Bide, los senadores Cory Booker y Kamala Harris, y el actor Robert de Niro.

Estos actos de terror no tienen lugar en nuestra nación y son despreciables”, dijo Trump el 26 de octubre tras el arresto del sospechoso, e instó a los estadounidenses a demostrar al mundo que están juntos en paz, amor y armonía.

Los medios describieron al presunto autor de los envíos como un republicano acérrimo, votante registrado de ese partido y seguidor fanático del presidente, cuya imagen, así como la del vicepresidente Mike Pence, apareció en fotos pegadas a las ventanillas de la camioneta que conducía Sayoc.

Su vehículo también mostró pegatinas con el mensaje “CNN apesta”, así como fotografías de Clinton, el cineasta Michael Moore y la candidata presidencial del Partido Verde Jill Stein, sobre quienes había puntos de mira.

Además de esos dos eventos que tuvieron amplia cobertura mediática, un hecho ocurrido el 24 de octubre dio otra muestra del clima de odio y los problemas que enfrentan las minorías: un hombre blanco disparó y mató a dos personas negras en una tienda de comestibles Kroger en Jeffersontown, Kentucky.

Las autoridades señalaron que, antes de esos homicidios, el sospechoso identificado como Gregory A. Bush trató de entrar a la Primera Iglesia Bautista de la localidad, a donde asisten mayoritariamente afronorteamericanos, pero el lugar se encontraba cerrado.

En un editorial publicado el 28 de octubre, el Post sostuvo que, según varios índices, el odio parece estar en aumento en el país, tanto en términos de antisemitismo como en ataques y discriminación contra la población negra.

A ello se une que, una y otra vez, los estadounidenses han visto videos de connacionales enfadados que arremeten contra personas de piel oscura al creer que eran inmigrantes, añadió el periódico.

Si bien Trump condenó el ataque en Pittsburgh,  como candidato y como presidente, no ha rechazado sistemáticamente, de manera inequívoca, el fanatismo, e incluso ha alentado la violencia en algunos de sus mítines, denunció el diario, mientras opiniones similares fueron emitidas por otras fuentes y usuarios de las redes sociales. (PL)

(Fotos: Pixabay)

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