Cinema, Cultura, Europa, Globo, Reino Unido

8, Avenue Lénine: Un alcalde comunista y una sociedad multicultural humana

Una mirada  a las luchas de los romaníes en Francia y qué tan buenas pueden ser las relaciones entre comunidades cuando las autoridades locales tratan a los migrantes como personas. Una historia sobre cómo una familia creció y se integró durante un largo periodo de tiempo. Respeto por una valiente lucha en lugar de miedo y prejuicio contra el Otro.

 

Graham Douglas

 

La película de Valérie Mitteaux y Anna Pitoun tardó quince 15 años en realizarse, desde que llegaron a Achères (en los suburbios de París) en 2003 para hacer una película sobre los problemas de  educación de las familias gitanas, donde conocieron a su heroína, Salcuta.

Ser testigos de un desahucio brutal e ilegal cambió la dirección de su proyecto.

Las imágenes de caravanas (es decir, casas) cuyos tejados son aplastados por hambrientos monstruos mecánicos mientras las ropas de cama y otras pertenencias son arrojadas a camiones de basura, muestran un horror que pocas personas en Europa occidental tienen que soportar, a no ser que sean ‘ilegales’.

Pero la comunidad Romaní tiene una larga historia de miseria en Europa, sujeta a esclavitud real en el sur de Rumanía hasta los años 60 del siglo XIX, como subrayó José Vieira en una de sus películas sobre la inmigración en Francia.

Esta película presenta una familia rica y la historia social de una comunidad marginada, en una única combinación de circunstancias, donde la ley del país protege a los niños (y en consecuencia a sus familias) insistiendo en su derecho a la educación y donde una sociedad humana dirigida por un alcalde comunista decide acogerles.

Entrevisté a los directores para The Prisma por correo electrónico tras la exitosa presentación de su película en el festival Leffest en Lisboa.

¿Habría tenido lugar esto si la escolarización no fuera obligatoria para todos los niños en Francia?

Es una pregunta graciosa pero sí, básicamente usted está en lo cierto. Sin esta obligación, es posible que Salcuta, nuestra heroína, no hubiera tenido esta visión y la convicción de que Francia era la solución para ella y sus hijos a través de la educación. La escolarización, mediante la presencia de esta increíble profesora (Maden Gerbin), es un hilo principal en la película: es un camino esencial hacia la integración. Se enfoca en ella de manera excepcional. Hace mucho tiempo, Francia era para ella una especie de Eldorado. Y aun así, incluso en 2002, sabía que el país no era exactamente un paraíso. Pero creía que se iba a sentir bienvenida.

Hay muchos alcaldes comunistas en Francia, ¿qué fue específico de esta situación para que la comunidad se uniera en apoyo a los Romaníes?

Achères fue comunista durante un largo periodo de tiempo antes de que el equipo perdiera en 2014. Alain Outreman, el alcalde, llevó a cabo un diálogo con sus ciudadanos sobre las razones por las que el ayuntamiento había decidido apoyar a la comunidad Romaní.

Salcuta

La ciudad organiza un día anual, “La fête de l’amitié”, donde todo el mundo es bienvenido.

La lección sería que una sociedad funcional es un lugar donde no se deja de lado a nadie, donde el alcalde nunca permite que se discrimine a un grupo y donde se desarrolle una “zona de confort humano” en contraste con ciudades como París, donde las personas que mendigan en las calles son ahora parte del paisaje.

¿Las expulsiones fueron legales?

La de Achères, en 2003, no lo fue. Médecins du Monde había realizado un estudio previo que mostraba que el campo no era nocivo, pero la prefectura utilizó este argumento de insalubridad para expulsarles, en contra de la autoridad del ayuntamiento.

Era marzo de 2003, cuando Nicolás Sarkozy había implementado como ministro de Interior una “política de limpieza”. Tras la expulsión, los grupos de apoyo demandaron a la prefectura y tuvieron que pagar una compensación, pero casi nadie disponía de facturas que pudieran ser reembolsadas.

¿Cómo ha cambiado la situación de los Romaníes en Francia desde los años 70 del pasado siglo?

La migración Romaní de Rumanía está relacionada con la muerte del dictador Ceaucescu en 1989. Ceaucescu había asentado a los Romaníes, proporcionándoles viviendas y tierras.

Cuando el bloque comunista colapsó, las comunidades Romaníes comenzaron a emigrar.

El prejuicio es más de lo mismo: parece que se les considera un concentrado de desastres para las sociedades occidentales, cuando simplemente es una nueva ola de migración, como los italianos, los portugueses, los árabes o los negros previamente.

¿Dónde está el límite entre la inclusión y la asimilación con pérdida de identidad?

Esto nos parece un proceso muy americano. No tenemos esa sensación con nuestros amigos Romaníes. Existe un enfoque muy profundo en la vida del clan familiar y Salcuta continúa viviendo con este enfoque. Ha deseado tanto Francia y sufrido tanto en Rumanía, intentando sobrevivir sola con sus 2 hijos, que no creo que tenga esta sensación de pérdida de su identidad.

Siente nostalgia por su vida durante su infancia con sus padres (dos de ellos ya fallecieron), aunque sus condiciones de vida fueran muy básicas.

Las comunidades Romaníes que vemos en Francia son las más pobres, las que mendigan en las calles con sus hijos pequeños; las demás, como Saculta y su familia, de algún modo desaparecen del panorama.

Creemos que los prejuicios contra las comunidades Romaníes, que se encuentran entre los peores en la lista de comportamientos racistas, están más relacionados con la lucha de clases que con la diferencia cultural.

Las personas que están en contra de los gitanos ven a los Romaníes como una plaga social, una amenaza de caos.  Sentimientos muy irracionales que globalmente arruinan la vida.

 Parecía que algunas de las comunidades francesas se daban a sí mismas la enhorabuena: “Fue un acierto apoyarles, porque lo han hecho tan bien”.

Sí, el alcalde dijo eso en la boda de la hija de Salcuta. Aunque sea un gran humanista, estaba preocupado por la pérdida de su ayuntamiento debido a los Romaníes que vivían en la zona. Se puede sentir a lo largo de la película este gentil paternalismo. Es una comunidad generosa y de mente muy abierta, pero es probable que permanezcan algunas capas de prejuicio y dudas. Como decimos Anna y yo, estamos criados para ser racistas, deshacerse de estas capas pendientes es un trabajo diario.

¿Cambió la situación de los Romaníes cuando Rumanía entró en la UE?

Luego fue posible permanecer en Francia con un carnet de identidad rumano, pero pasaron 7 años antes de entrar en funcionamiento… El estado creó una especie de delito de pobreza: tienes 3 meses para probar que eres capaz de mantenerte económicamente a ti mismo y a tu familia, pero esto se aplica a cualquier europeo que venga a Francia. El mensaje central es: “no queremos a los pobres, quédense con sus pobres”. Al mismo tiempo, países como Francia trasladan sus industrias a Rumanía, donde pueden sacar más beneficio de los bajos salarios.

La sociedad Romaní parece bastante machista, ¿habría sido capaz Salcuta de actuar como lo hizo si hubiera estado casada?

Es cierto que ser madre soltera cuando llegó a Francia probablemente facilitó su vida, la amabilidad de los ciudadanos del grupo de apoyo y del ayuntamiento. Pero es una persona muy tenaz, así que supongo que aun estando casada el resultado no habría sido tan diferente al final.

Denisa Yasmina

Su película abarca 15 años de lucha, ¿qué ventaja se deriva de esta larga perspectiva?

Esta película nació de nuestro deseo de seguir a Salcuta y su familia, profundizando en el significado de la integración, más allá de la obtención de los carnets de identidad…  La ventaja es una riqueza de contenido y la emoción de ver a las personas crecer a lo largo de los años. En el caso de Salcuta, es increíble cuando decide unirse al sindicato para luchar por sus derechos con sus compañeros.

Con más fondos habríamos hecho varias películas para mostrar el recorrido de esta familia. Pero hacer documentales y vivir de ello es también una gran lucha.

Parece que había mucho racismo contra los Romaníes en Rumanía.

Los rumanos son criados con este fuerte prejuicio contra la comunidad Romaní. Como antiguos migrantes, son considerados una amenaza.

Pero en Rumanía existen algunos pueblos donde las dos comunidades conviven juntas en armonía… Como gran historiadora francesa, Henriette Asséo afirma que hay dos poblaciones que el estado utiliza de forma recurrente en Europa para revivir las tendencias neofascistas: los gitanos y los judíos, con su imagen irracional de que son migrantes y sin tierra.

¿Cuál es la relación entre los Romaníes nómadas procedentes de Rumanía y Bulgaria en la actualidad, y aquellos que se han asentado en Francia durante mucho tiempo?

En el pueblo de nuestra heroína en Rumanía, los gitanos que se quedaron están viviendo en condiciones muy pobres, y los que emigraron están tratando de ayudarles aunque ellos mismos no sean ricos viviendo en Francia o Bélgica.

(Traducido por Iris María Blanco Gabás – Email: irisbg7@gmail.com) – Fotos suministradas por la Valerie Mitteaux and Ana Pitoun

 

 

 

 

 

Share it / Compartir:

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*

*