Globo, Reino Unido

Hispanohablantes en China… Más allá de la diferencia cultural

A pesar del impacto de la globalización y la Iniciativa del Cinturón y Ruta de la Seda, la población hispana sigue siendo pequeña en comparación con la gente del mundo del habla inglesa y otros países asiáticos. Sin embargo, esta dosis no les impide ir a explorar este país oriental desconocido.

 

Yi ZOU

 

En los últimos años, la conexión entre China y el mundo hispano se ha hecho más frecuente y multidimensional. El Instituto Confucio ha sido introducido en muchos países latinos y en España, miles de estudiantes van a estudiar a China a través de becas financiadas por el gobierno cada año y el español se convierte en uno de los segundos idiomas extranjeros más populares para aprender.

The Prisma se puso en contacto con varios estudiantes de intercambio actuales en la Universidad de Estudios Internacionales de Shanghai (SISU), uno de los institutos de lenguas extranjeras más selectos del mundo. Ellos compartieron con nosotros sus experiencias en este país extranjero.

Dado que muchos de ellos no hablan nada de mandarín o han empezado a aprender el idioma, ellos prefieren usar el inglés en la vida cotidiana. Milena, una joven de Costa Rica, manifiesta: “A parte de la gente que estudia en SISU, es muy difícil encontrar a un ciudadano chino que hable bien inglés… y en cuanto a español, esto es imposible”.

Aunque no existe una barrera lingüística entre estudiantes chinos e internacionales en la universidad, ellos todavía tienden a quedarse dentro de su propia comunidad. Janier, un estudiante colombiano declara: “Los chinos son muy tímidos y por eso no se socializa mucho… en mi país somos mucho más cálidos”.

Milena, así como Carol, una estudiante de chino de Barcelona, afirma que la diferencia cultural no les impide mezclarse con los lugareños, pero en realidad, apenas se familiarizan con ellos. Como Janier, la mayoría de sus amigos hablan español.

Aparte de algunos eventos organizados por la embajada, ninguno de ellos afirma haberse unido a ningún tipo de organización hispana, a pesar de que un decente número de ellos viven y estudian juntos.

Hablando de su parte favorita de Shanghai, Carol adora la modernidad de esta metropolitana y está fascinada con los rascacielos, Milena agradece el ambiente liberal y Janier disfruta explorando museos, parques y restaurantes.

A pesar de que su experiencia en China ha sido mayormente positiva, Milena fue ofendida una vez en Harbin, la capital y la ciudad más grande de la provincia de Heilongjiang: “Un hombre dijo en chino que volviera a mi país”. “Descubrimos que el conductor (no nos entendía)”; ella muestra su comprensión: “Había gente que se quedaba en el autobús y era bien entrada la noche”.

Como ciudadana china, creo que este tipo de xenofobia fortuita y ataque verbal es principalmente el resultado de la ignorancia de la población incauta. Esto es causado por la ausencia de corrección política y la falta de entendimiento de la tensión racial.

China ha logrado un milagroso crecimiento económico y nivel de vida, pero aún le queda un largo camino por recorrer para un avance de progreso cultural e ideológico y para hacerse más inclusiva para aquellos expatriados.

(Traducción de Lidia Pintos Medina) – Fotos: Pixabay

 

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