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Don McCullin: “Sentenciándome con paz”

La exposición de “Don McCullin” en Tate Britain abrió a principios de febrero y no cerrará hasta el 6 de mayo, por lo que hay mucho tiempo para verla. El único inconveniente, basado en mi visita del domingo por la mañana una semana después de su apertura, es su popularidad.

 

Retrato del fotógrafo de Don McCullin. 01.02.2019. Tate Britain

Sean Sheehan

 

Las fotografías expuestas, todas recién impresas por McCullin mismo para la exposición, no son especialmente grandes en tamaño, pero sí que lo es el número de personas que desean verlas.

Una visita en un día laboral, a primera hora de la mañana o 90 minutos antes de la hora de cierre, sería una buena idea. También existe un libro/catálogo excelente que acompaña la retrospectiva más importante de Tate.

El libro viene en un tamaño manejable, 29,4 por 24,2 cm, y cada impresión que reproduce tiene una página para sí misma.

Las fotografías están divididas por cronología y por tema, desde la primera que mostró al periódico The Observer en 1958, a la foto de 2017 de Palmira, Siria, después de que combatientes del estado islámico hayan destrozado el lugar.

La mayoría de los temas equivalen a una letanía de zonas de guerra mortales en todo el mundo: Chipre, Vietnam, Camboya, Irlanda del norte, Beirut, Irán-Iraq, y lugares como Biafra, que fue testigo de un sufrimiento insoportable de civiles como resultado de la hambruna durante la guerra.

Don McCullin nació en 1935 en Finsbury Park en Londres del norte, un vecindario que en aquella época era hogar de familias pobres de clase obrera como la suya. Sabía sobre la miseria material de primera mano, algo imperceptible en la voz casi melosa que se oye cuando se lo escucha en el documental del canal Channel Four Looking for England.

Don McCullin 18

El libro/catálogo es valioso por las 164 impresiones que reproduce, y están incluidas la mayoría por las que él se volvió famoso.

Hay imágenes de Berlín del Oeste de cuando cambiaron los rollos de alambre de púas que dividían la ciudad por muros de concreto; de prisioneros en el Congo a los que atormentaban antes de ejecutarlos; de mujeres y niños en Biafra al borde de la muerte por hambre; de la mirada atormentada de un miembro de la marina de los EE.UU. en la Batalla de Huế en 1968…

También hay fotografías que sorprenderán a aquellos que asocian a McCullin exclusivamente con la guerra. En 1965 fotografió a un rebaño de ovejas en la Caledodian Road de Londres, y en la década que le sigue capturó la vida en las calles de personas sin hogar en East End, Londres.

Más recientemente, ha fotografiado paisajes ingleses, y ha dicho que está abrumado por la culpabilidad de haber sido capaz de alejarse mientras alguien “moría de hambre o un hombre asesinaba a otro con una pistola”.

Por ello quiere fotografiar paisajes y flores. “Me estoy sentenciando con paz”

El libro de Tate tiene como prefacio una astuta introducción de su editor y dos ensayos esclarecedores de Shoair Mavlian y Simon Baker. Las fotografías de Don McCullin hablan por sí mismas mientras rabian contra la indiferencia humana al sufrimiento de otros.

“Don McCullin”, editado por Aïcha Mehrez está publicado por Tate.

(Traducido por: Julio César Ruiz Jiménez) Imagenes provided por el Tate)

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