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“Raíces” o el arte de la artesanía

Su nombre lo dice todo, o casi todo, son casi 700 artesanos nicaragüenses nucleados en un grupo, cuya presidenta, Silvia Torres, identifica como embajadores de la cultura popular del más extenso de los países centroamericanos.

 

Francisco G. Navarro

 

Torres explicó a Prensa Latina que la entidad nacida en 1994 y legalizada en 2000 es una asociación de artesanos con presencia en toda la región del Pacífico nicaragüense.

Y como aval exhibe su condición de miembro y líder de la Red de artesanos en el marco de la Asociación de Estados del Caribe.

Camoapa, Estelí, San Juan de Limay, Solentiname, Masaya, los Pueblos Blancos, Condega, y por supuesto Managua, se entrelazan en la geografía artesanal nicaragüense que el Grupo Raíces aglutina.

El textil bordado, hamacas, tapices, cerámica, piedra marmolina, madera; en sus expresiones de balsa mueble y pequeño formato; bordados tradicionales, cuero, marroquinería, bolsos, juguetes, vinos y dulcería coinciden en el catálogo productivo de la asociación.

La cerámica de Mozonte, poblado cerca de la frontera con Honduras, las fibras de pino tejidas a mano y las pitas para el famoso sombrero jipi japa, ambas elaboradas en Camoapa, representan puntos referenciales de la artesanía producida en Nicaragua.

Algo similar puede decirse de la cerámica manufacturada por mujeres muy adultas en Ducuale Grande, municipio de Condega, en el norteño departamento de Estelí.

En la misma demarcación territorial se localiza la Villa de Limay o San Juan de Limay, reconocida por los trabajos esculpidos en piedra marmolina. Este tipo de labores comprende desde una pieza muy pequeña hasta esculturas de dos metros que se puede presentar en cualquier concurso internacional, según la presidenta del Grupo Raíces.

Cuba, que una vez le abrió las puertas de su Feria Internacional (FIART), Italia, España, Japón, Brasil y Centroamérica, constituyen las estaciones del mapa exportador de la artesanía nicaragüense trazado por el grupo Raíces en sus dos décadas de gestión.

Sello propio 

Pareciera que la presidenta de Raíces tenía la respuesta a flor de labios: la cerámica precolombina y utilitaria es el sello que identifica a la artesanía salida de manos nicaragüenses.

“Nuestra cerámica es muy ancestral, luego tendríamos que apuntar las hamacas más lindas, con sus preciosos bordados”, explica Silvia Torres con orgullo.

Es algo que no lo tienen los demás países, es como decir los textiles de Guatemala, las carretas de Costa Rica, madera y bordados de El Salvador, y la cerámica lenca de Honduras, la más linda del mundo por su historia, color e identidad, repasa los distintivos regionales en la materia.

Sabedores de cuál es su sello los artesanos nicas saben dónde competir y donde no, pero a la vez están seguros de contar con más diversidad en sus producciones que los demás países del entorno.

La lideresa de Raíces reconoció el impulso gubernamental a su gestión y reafirmó lo que siempre le comenta a los medios de prensa: los miembros del colectivo se sienten embajadores de la cultura popular de su país.

Lo que si cree que es necesario es que exista una medición más integral de cuanto aporta el sector artesanal al Producto Interno Bruto de Nicaragua. “Creo que solo miden las hamacas y un poco la cerámica”, comenta Torres mientras se despide de Prensa Latina para atender el stand de Raíces en una expo internacional en Managua. (PL)

(Fotos: Pixabay)

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