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Rusia, un aliado para proteger a Venezuela

Estados Unidos aplica sanciones bajo los pretextos más inverosímiles contra Rusia y Venezuela, mientras contra la nación suramericana descarga todo lo posible de su arsenal: cerco económico, amenaza de agresión, injerencia y desestabilización del país.

  

Antonio Rondón

 

 De hecho, como lo afirman las autoridades de Caracas, se estrena de forma masiva la ciberguerra de uno o más estados contra otros para dañar la generación eléctrica, algo que bien puede ser catalogado con un crimen de lesa humanidad.

Quizás por ello, en las conversaciones y los encuentros bilaterales, uno de los temas nuevos de la colaboración es la participación de Moscú en la readecuación tecnológica del sistema de generación eléctrica de Venezuela. Ello se suma a las facilidades de adquisición de alimentos y, sobre todo, trigo ruso. Venezuela tiene un consumo promedio de 60% de trigo para la panadería y 40% para pastos, declaró a Prensa Latina el ministro de Agricultura de ese país suramericano, Wilmar Castro Soteldo.

El 60% del trigo consumido de panadería se importaba de Canadá, Estados Unidos o Argentina, y ahora esa producción, adquirida en Rusia, podría oscilar entre 600 y 680 mil toneladas al año, aclaró.

Castro Soteldo afirmó que en el marco de la CIAN, efectuada al comienzo de abril, se amplió la cooperación entre Venezuela y Rusia en la esfera agrícola, se abordó el marco de la investigación y el desarrollo.

Ello incluye la posibilidad de que vengan expertos venezolanos a Rusia para realizar estudios de superación, estudiar el mejoramiento genético o producción de insumos agrofertilizantes.

De acuerdo con el ministro, se amplía la posibilidad de adquirir otros insumos agrícolas como el NPK, un fertilizante utilizado en Venezuela para la producción de cereales.

Además, en la CIAN se constató un cambio de matriz en la cooperación económica, para dar un vuelco al intercambio comercial bilateral que apenas llegó a 89 millones de dólares en 2018. Esto responde a una remodelación del esquema económico venezolano para enfrentar una etapa decisiva de sustitución de importaciones, y en la creación de infraestructura y personal para acometer la tarea se busca la participación rusa.

“Ahora entramos en una etapa de reorganización del sistema económico y productivo de Venezuela, lo que supone un reordenamiento de los países de importación de insumos”, afirmó el vicepresidente sectorial de Planificación de ese país, Ricardo Menéndez.

Y aclaró que van “a readecuar el sistema desde el punto de vista tecnológico, el sistema de inversiones y de complementariedad económica y productiva”.

“Lo que para algunos puede representar una dificultad, será para los empresarios rusos un mundo de oportunidades, pues nos proponemos un esquema de generación de cadenas de valor en Venezuela”, afirmó.

El foro empresarial realizado en Moscú, que tendrá su próxima sede en Venezuela, demostró, con la asistencia de más de 400 empresas, el creciente interés de establecer contactos para futuros negocios e intercambios entre ambas partes.

La ministra venezolana de Comercio Exterior, Yomana Koteich, confirmó que la cartera de intenciones registrada en el foro empresarial se aproximó a los tres mil 200 millones de euros. Koteich recordó que en los últimos 15 años, Rusia y Venezuela firmaron 268 acuerdos. “Queremos cambiar el concepto de relación de simple comprador o de simple vendedor, para fomentar nexos comerciales con espacio para las inversiones y el principio de ganar-ganar”, subrayó.

Venezuela, con su posición geográfica, busca convertirse en un enlace de distribución aérea y marítima regional.

De su lado Timur Maximov, sustituto del presidente por la parte rusa de la CIAN, aseguró a Prensa Latina que uno de los principales temas fue la colaboración financiera.

Respecto al transporte se planteó la posibilidad de trabajar en la modalidad de vuelos compartidos para una conectividad más eficiente entre ambos países.

En el área del turismo y el deporte, se analizó la cooperación en el tema audiovisual, para intercambios culturales en el periodo 2019-2021, y la realización conjunta de materiales fílmicos.

Además, el próximo 21 de mayo se prevé la apertura de un Centro Iberoamericano en la sede de la capitalina Biblioteca de Lenguas Extranjeras, donde se programa celebrar un mes venezolano.

“Estamos en una nueva fase de los nexos entre ambos países”, declaró a Prensa Latina el viceministro venezolano para el Desarrollo de las Tecnologías de Información y Comunicación, Camilo Torres. La idea consiste en vincular las universidades a áreas estratégicas para Venezuela como la esfera de hidrocarburos, destacó el viceministro.

De acuerdo con Torres, también hay una especial intención en avanzar en el intercambio de idiomas que permita, a su vez, trabajar en áreas como la tecnología de información, comunicación, agronomía, salud, transporte, servicios y el sistema eléctrico.

Además, trabajan el tema de mecánica del agua y otros realmente operativos para nosotros, en los cuales Rusia tiene un amplio conocimiento. (PL)

(Fotos: Pixabay)

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