Los nuestros, Multicultura

Carlos Quintana, pintando historias de vida

El creador cubano se siente un esclavo del arte, pero le parece una dulce esclavitud y considera una suerte exponer en mayo en el Vaticano y las Bienales de Venecia y La Habana.

 

Texto y Fotos: Martha Sánchez

 

“Nunca le diré a los demás lo que deben pensar de mi obra, yo pinto para que todos piensen por sí mismos”, subraya.

Dice que “con las artes plásticas se trata de una esclavitud consentida pues siente el impulso de pintar constantemente, cada estado de ánimo, cada emoción”.

En La Habana inaugura “Quintana pequeño”, una muestra de 36 piezas de pequeño formato y nueve esculturas de bronce, del tamaño de una pelota de softball.

La exposición forma parte del programa colateral de XIII Bienal Internacional de La Habana, ciudad natal del artista.

De acuerdo con la curadora Isabel Pérez, todas las salas del Palacio Loredan, en Italia, sede del “Instituto Veneciano de las Artes, las Letras y las Ciencias”, exhibirán una selección vasta de lienzos de inmenso formato, algunos de más de cinco metros. Además de un grupo de espejos intervenidos por Quintana y dibujos arquitectónicos.

El lugar se convertirá en una especie de taller, del 11 de mayo al 29 de julio, y la exposición se titulará “In Finito”.

Quintana asegura que pinta historias de vida, cree en el beneficio espiritual del arte para los seres humanos y aboga por la libertad en la interpretación de las creaciones de la plástica. Sus grandes referentes son Goya, Picasso y William Turner, del primero le fascinan las llamadas Pinturas negras, del segundo la capacidad para abarcarlo todo con maestría y del tercero sus acuarelas sobre el incendio del Parlamento de Londres, ocurrido en la primera mitad del siglo XIX.

Del 25 de mayo al 27 de julio, una galería del Vaticano acogerá una serie de Quintana denominada “El mundo de la verdad”, en la cual se concentra en arquitectura y animales, mayormente, a fin de cumplir con las normativas exigidas por la institución.

No apela a los símbolos trillados una y otra vez dentro de las artes plásticas en su país, pero se considera un artista muy de su tierra e invita a buscar en su obra muchas referencias a la cultura cubana y las raíces de ella misma.

“Soy un estudiante todavía, no creo que sea un artista maduro, aunque los demás piensen lo contrario. Creo que no he terminado de hacer muchas cosas”, comenta este creador de 53 años de edad, graduado del Instituto de Diseño y que ha expuesto en España, Panamá, Alemania, Perú, Italia, Canadá, Estados Unidos, México, Costa Rica y Venezuela, entre otros.

Algunas piezas de Quintana pueden apreciarse en los museos nacionales de Bellas Artes de Cuba y Panamá, el Museo de Arte Rubin, de Nueva York; y las colecciones Willem Peppler, de Suiza; Alin y Diego von Buck, de Reino Unido; Farber, de Estados Unidos; Gilbert Brownstone, de Francia y Armando Amorim Soares, en Portugal.

“Quintana retoma sus propias historias, las reinventa, reconstruye, es un artista que vive más allá del tiempo y de la circunstancia específica de la isla, que no usa el contexto ni la circunstancia de manera evidente como suele ser tradicional en otros creadores cubanos”, señaló Isabel Pérez.

En lo que resta de año, Quintana  expondrá en el Museo de Arte de China, del 26 de agosto al 23 de septiembre, durante la octava Bienal Internacional de Arte de Beijing; luego en centros artísticos de las ciudades norteamericanas de Miami, Chicago, Nueva York y  Cuba. (PL)

Share it / Compartir:

One Comment

  1. jorge palacios

    me gustaría saber cuando son sus próximas exposiciones para poder visitarlas
    en cualquier parte del mundo. Gracias

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*

*