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João Guilherme: WhatsApp & noticias falsas o cómo matar la democracia

Los temores y las ansiedades se utilizan para crear y difundir noticias falsas y manipular al electorado. Esto fue lo que sucedió en la última elección brasileña. Un grupo de investigadores estudió el caso con el fin de desarrollar un método para enfrentar esta información.

 

Foto: Pixabay

Nathan Raia

 

En la última votación en este país sudamericano, WhatsApp se convirtió en una herramienta poderosa empleada para influir en las personas que votan por el partido de derecha liderado por Jair Bolsonaro, en la última votación de este país sudamericano. Sus partidarios, a través de diferentes grupos en la aplicación,  crearon y compartieron información falsa que se volvió viral y se extendió por todo el país.

Por otra parte, un intento previo ocurrió durante las elecciones de 2014. Afectó a la candidata Marina Silva que fue desacreditada por varias mentiras publicadas en las redes sociales. Circularon historias falsas sobre cómo ella quería detener los planes para ayudar a los grupos sociales más vulnerables, crear nuevas políticas para ayudar a los banqueros y que, debido a sus creencias evangélicas, prohibir las fiestas católicas.

João Guilherme es un periodista que trabaja como investigador de internet y política en el Instituto Nacional de Ciencia y Tecnología para la Democracia Digital en Brasil. En diciembre de 2017, junto con algunos colegas, comenzó un estudio que analiza la circulación de información errónea y noticias falsas en WhatsApp.

En Brasil, esta aplicación es la plataforma perfecta para influir en las personas, además de ser una de las fuentes principales para acceder a las noticias de más de 120 millones de brasileños. Esto se debe a que las compañías de telefonía móvil no cobran tarifas de Internet por su uso. Además, es muy fácil generar un impacto mayor en los votantes jóvenes que, básicamente, viven en las redes sociales.

João Guilherme – Photo by INCT-DD inctdd.org. Facebook page

Por lo tanto, para demostrar su hipótesis sobre el uso de la desinformación, Guilherme y sus colegas tuvieron que unirse a diferentes grupos políticos de WhatsApp donde realizaron análisis y entrevistas y participaron en debates continuos con investigadores especializados de la Universidad Estatal de Río de Janeiro, el Laboratorio Nacional de Informática y el Instituto Nacional de Ciencia y Tecnología para la Democracia Digital.

João Guilherme habló con The Prisma y reveló cómo y por qué esta difusión masiva de noticias falsas se hizo posible y las razones que la hicieron tan efectiva.

Usted realizó el estudio en WhatsApp, tecnología móvil en la política y desinformación: la Hidra de la investigación de elecciones presidenciales de 2018 en Brasil. ¿De qué se trata? ¿Cuándo la inicio?

Esta investigación describe la forma en que la información política fluye a través de WhatsApp: se analiza el servicio de mensajería instantánea móvil cifrado (SMI) combinando el cruce de datos, la reconstitución de gráficos de red y el flujo de contenido que varían con el tiempo. También se incluyen estudios previos que datan de 2011 sobre cómo y cuándo la extrema derecha de Brasil obtuvo una ventaja en este campo. Nuestra investigación electoral de WhatsApp comenzó en 2017, incluyendo entrevistas con profesionales de campaña sobre noticias falsas en teléfonos móviles y el desarrollo de un método para enfrentarlo que se aplicó antes y durante el período electoral.

¿Cómo se dio cuenta que algo extraño estaba pasando?

La primera vez que percibimos que la extrema derecha utilizaba WhatsApp como una seria amenaza política fue en las elecciones presidenciales brasileñas de 2014, cuando  menos de 24 horas antes de la votación, una noticia falsa sobre un falso

asesinato por envenenamiento se volvió viral. Los comentarios posteriores a la información errónea implicaron que se estaba haciendo un esfuerzo para asesinar a posibles informadores de esquemas de corrupción que involucraban al candidato del Partido de los Trabajadores (PT). A pesar de las negativas de fuentes de noticias, instituciones policiales y políticas, fue imposible cerrar las imágenes descargadas en teléfonos móviles o incluso determinar completamente su origen y circulación.

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En 2017, según nuestros estudios y entrevistas anteriores, comenzamos a esperar que los grupos conservadores que apoyan a Jair Bolsonaro invirtieran en la desinformación en WhatsApp durante las elecciones presidenciales de 2018.

¿Cómo puede probar que los partidarios de Bolsonaro usaron noticias falsas para manipular las elecciones?

Podemos mostrar cómo la información errónea dirigida a segmentos electorales específicos se amplía a través del uso de WhatsApp por parte de los partidarios de Bolsonaro y las dinámicas de reenvío empleadas, en particular los fundamentalistas religiosos, los partidarios militares, los llamados grupos anticorrupción y los “liberales conservadores”. Manipula segmentos específicos del electorado en función de sus desencadenantes emocionales y el sondeo confirma un aumento drástico en la desaprobación de los opositores de Bolsonaro en segmentos específicos, especialmente los seguidores religiosos neo-pentecostales. Estar dentro de varios grupos de WhatsApp que apoyaron a Bolsonaro incluso desde antes del período electoral y seguir su contenido nos permitió analizarlo empíricamente.

Teniendo en cuenta que la desinformación solo puede tener un impacto electoral significativo en Brasil si se vuelve viral, nuestro enfoque se centró en cómo analizar esta dinámica e identificar sus orígenes, evitando los problemas identificados en 2014.

¿Cuál es la desinformación utilizada para manipular las elecciones?

Varía considerablemente debido a que esta campaña se enfocó en diversos segmentos: los fundamentalistas religiosos, particularmente sensibles a los derechos de los homosexuales, recibieron un montón de noticias falsas relacionadas con los “kits gay” supuestamente distribuidos en las escuelas estatales por el Partido de los Trabajadores; la falsa incitación a la pedofilia por parte de Fernando Haddad, sus ofensas de campaña contra Jesús, etcétera.

Photo: Pixabay

Los partidarios militares son más sensibles a las noticias falsas que niegan los horribles crímenes cometidos durante la dictadura de la extrema derecha en 1964 y las amenazas inminentes de infiltrados comunistas de Cuba o Venezuela. Cualquier persona puede recibir y creer noticias falsas, pero muchos grupos están segmentados y más dispuestos a compartir contenidos específicos de información errónea.

¿Quién estuvo involucrado en la creación de esta noticia falsa?

La respuesta a esta pregunta excede el alcance de los resultados de nuestra investigación en este estudio, pero en otros estudios junto con el investigador Miguel Freitas, ayudamos a desarrollar métodos para mostrar cómo las autoridades podrían identificar a quienes suben noticias falsas.

Después de determinar las formas de alcanzar sus números, nuestros hallazgos deben ser utilizados por las autoridades capaces de responsabilizar a quienes suben información falsa y sus creadores, lo que aún no ha sucedido.

¿Cómo surgió la desinformación? ¿Cuál fue la estrategia?

Se trataba de información errónea segmentada dirigida a grupos específicos con temores existentes, ansiedades y desencadenantes emocionales. En resumen, el poder de las noticias falsas se basa en temores reales. Hace referencia constante a la urgencia de compartir rápidamente la información “antes de que sea demasiado tarde” porque esta verdad se ha estado ocultando a otras personas por comunistas, élites, candidatos, instituciones corruptas y “usted tiene el privilegio” de acceder a ella. La desinformación toma forma y se enfoca, ya sea distorsionando la moralidad o falsificando números, y varía según la audiencia cambiante.

¿Cómo se eligió la audiencia?

Hay varios grupos segmentados dedicados a temas específicos (desde seguidores religiosos y militaristas hasta personas que comparten imágenes de “bandidos” y teóricos de la conspiración). Una de nuestras hipótesis confirmadas es que la mayoría de estos grupos están interconectados por miembros en común (más del 99% de nuestra muestra, incluidos grupos que apoyan a seis candidatos diferentes) y que están unidos a flujos de información por medio de red compatibles con aumentos repentinos y exponenciales de visibilidad a pesar del diseño privado de mensajes de WhatsApp.

Foto: Pixabay

Teniendo en cuenta que WhatsApp mantiene el anonimato de las fuentes originales, el uso político de los grupos de WhatsApp por parte de la extrema derecha brasileña está convirtiendo la demanda legítima de privacidad en una herramienta para el flujo intenso y criminal de desinformación cifrada.

¿Por qué esa desinformación tuvo un impacto en las personas? ¿Usted piensa que para que las noticias falsas sean efectivas se necesita un tipo de población en particular? Por ejemplo, las personas que no leen, las que son pro de un partido político en particular, las de una clase baja o de clase trabajadora?

En Brasil, las características socioeconómicas fomentan parcialmente el impacto de la desinformación. Las compañías de servicios telefónicos ofrecen acceso gratuito a WhatsApp sin la necesidad de comprar planes de datos, pero aún se paga por el acceso a los portales de noticias y sitios de verificación de datos. La aplicación luego inserta a millones de brasileños excluidos digitalmente en un flujo de información unidireccional en el que la información falsa viral llega a ellos a través de WhatsApp, mientras que su capacidad para acceder a denegaciones públicas por parte de las autoridades es limitada.

Respecto a las elecciones, es importante recordar que WhatsApp alcanzó la marca de 120 millones de usuarios en Brasil durante el año de las elecciones presidenciales. Pero Bolsonaro también contaba con el apoyo de empresarios y una gran parte del electorado: la difusión de noticias falsas estaba en manos de las clases relativamente ricas y de las universidades costosas.

Foto: Pixabay

Algunos de ellos financiaron las campañas de WhatsApp en 2018 y la producción de videos que niegan que la dictadura de 1964 fue el resultado de un golpe militar.

¿Por qué la estructura de WhatsApp tuvo un papel tan importante en la difusión masiva de desinformación?

Porque combina la opacidad al escrutinio judicial y público con la posibilidad de volverse viral rápidamente a través de grupos interconectados. Va un paso más allá si se compara con las publicaciones oscuras de Facebook al permitir la producción de mensajes para un segmento específico, mientras que los mantiene invisibles al público en general.

(Próxima edición: João Guilherme: La desinformación influye en el futuro de un país)

(Traducido por Miriam Carbajal – Email: miriamcarbajal2@gmail.com)

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